Sanción ejemplar a legisladores que atenten contra la Constitución

Los diputados locales de Baja California merecen una sanción ejemplar por legislar en sentido contrario a la Constitución Política General al ampliar el periodo del gobernador de dos a cinco años, como un saco a la medida para el morenista Jaime Bonilla.

Y miren que hasta un demócrata reacio como Porfirio Muñoz Ledo ha cuestionado el hecho de la reforma constitucional bajacaliforniana, calificándolo como “gravísimo” e “insólito”. Porque como bien dijo prácticamente “es una ruptura con la Federación”.

Ciertamente, como lo referimos en columna anterior, la reforma confeccionada por los diputados de Baja California rompe con los principios del Pacto Federal, los cuales deben acatar cabalmente las entidades federativas.

Por eso, la Carta Magna General establece claramente que México es una “República representativa, democrática, laica y federal y que las constituciones locales “en ningún caso podrán contravenir las estipulaciones del Pacto Federal”.

De ahí que los gobernadores y los diputados de las entidades, así como los presidentes municipales, cuando asumen el cargo juran cumplir y hacer cumplir las constituciones General y Particular, así como las leyes que de ellas emanen.

Y se considera tan grave el desacato a las estipulaciones del Pacto Federal, que en las mismas disposiciones constitucionales se establece el juicio político como sanción para aquellos gobernantes, representantes populares y munícipes que incurran en la falta.

Entonces, hay que hacer efectiva dicha sanción tanto los diputados de Baja California que aprobaron la referida afrenta como a los concejales de los ayuntamientos que dieron el aval para hacerla vigente.

En el caso bajacaliforniano no bastaría con que la Suprema Corte de Justicia de la Nación declare inconstitucional la reforma para ampliar el periodo del gobernador de aquella entidad (si acaso algún actor legitimado presenta acción de inconstitucionalidad), sino es necesario aplicar una sanción ejemplar.

Para al mismo tiempo sentar un precedente que sirva de advertencia a los diputados de cualquier Congreso Local que pretendan contravenir las constituciones General o Particular, y sobre todo atentar en contra del Pacto Federal, pues los legisladores de las entidades federativas son muy dados a bailar el jarabe tapatío encima de la Carta Magna.

Máxime en ocasión de procesos electorales locales. Ha habido intentos de torcer las bases dispuestas en el artículo 116 de la Constitución General a que deben sujetarse los estados, sobre todo tratándose de requisitos de elegibilidad para ser gobernador.

Así que no es “insólita” la intentona de contravenir el Pacto Federal. Por tanto, necesitan un escarmiento a partir del caso Baja California. Si se permite el cínico atraco constitucional bajacaliforniano, se estará abriendo la puerta a la ruptura del orden de la Unión.

 Y si de eso se trata, pues que las entidades empiecen a segregarse de la Federación.  

En fin, quizá no dé para desaparecer los poderes en Baja California como planteó Muñoz Ledo, aplicando la fracción V del artículo 76 de la Constitución General, que a la letra dice en relación a las facultades exclusivas del Senado:

“Declarar, cuando hayan desaparecido todos los poderes constitucionales de una entidad federativa, que es llegado el caso de nombrarle un titular del poder ejecutivo provisional, quien convocará a elecciones conforme a las leyes constitucionales de la entidad federativa. El nombramiento del titular del poder ejecutivo local se hará por el Senado a propuesta en terna del Presidente de la República con aprobación de las dos terceras partes de los miembros presentes, y en los recesos, por la Comisión Permanente, conforme a las mismas reglas. El funcionario así nombrado, no podrá ser electo titular del poder ejecutivo en las elecciones que se verifiquen en virtud de la convocatoria que él expidiere. Esta disposición regirá siempre que las constituciones de las entidades federativas no prevean el caso”.

Sin embargo, el Congreso de la Unión puede y debe hacer una reforma constitucional para prevenir y sancionar ejemplarmente cualquier contravención (leve o grave) al Pacto Federal, porque estamos viendo que a los legisladores locales (incluso a los federales) les importa un comino haber jurado cumplir y hacer cumplir la Constitución y las leyes que de ella emanen.

¿Cómo qué sanciones? Un procedimiento exprés de juicio político, inhabilitarlos por 10 ó 20 años para ejercer un cargo público o de elección popular, expulsión automática del respectivo partido político sin poder ingresar a otro, etc.

Sí, claro, se trata de restricciones a sus derechos político electorales. Sin embargo, eso y más merecen los legisladores traidores del Pacto Federal. Oigan, al rato por un millón de dólares venderán la Patria.

Mientras tanto, en manos del Congreso de la Unión y de la Suprema Corte de Justicia de la Nación está la sanción inmediata a los diputados bajacalifornianos.

Y falta ver si algún partido político presenta la acción de inconstitucionalidad y bien, pues a veces fingen sobre todo cuando hay ofrecimientos monetarios de por medio.

AMLO, SE LE CAERÍA LA CARA DE VERGÜENZA

Hace algunos días el Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, manifestó cierto rechazo por la descarada contravención a la Constitución por parte de los diputados de Baja California al ampliar el periodo de dos a cinco años al gobernador Jaime Bonilla (aun electo).

Y dijo que nadie le consultó; que si le hubieran consultado, habría dicho que no. Vaya, si fuera orden suya se le caería la cara de vergüenza.

Pues aunque no fue línea presidencial, a AMLO debería caérsele la cara de vergüenza porque la ampliación del periodo, o sea, el ataque al Pacto Federal, fue solicitada por el diputado local de MorenaVíctor Morán.

Y los legisladores de todas las filiaciones procedieron a la ampliación como un traje a la medida para el gobernador electo Jaime Bonilla, también de Morena.

Y porque la líder nacional de Morena, Yeidckol Polevnsky, ha manifestado estar de acuerdo con la reforma bajacaliforniana porque según ella “es una locura” que haya elecciones de gobernador cada dos años. Ja, que alguien le diga que son por única vez con fines de homologación.

Como líder moral de Morena, AMLO debería aconsejar a los morenistas, empezando por Yeidckol, leer los estatutos, principios y programa de acción de este partido político, los cuales parecen un catecismo de honestidad.

¿Cuándo predican con el ejemplo?

De nada sirve entonces el impulso a una Cartilla Moral.

rosyrama@hotmail.com

*Nota del editor: Foto: especial Internet*