¿Regresará Videgaray?

La llegada de Donald Trump a la Presidencia de Estados Unidos impactará en diversos temas torales de México no solamente en materia económica, financiera y comercial, sino, incluso electoral, considerando la proximidad de las elecciones presidenciales mexicanas.

Nuestras Constitución Política General prohíbe la intromisión de extranjeros en los asuntos políticos del país. Sin embargo, ¿quién asegura que no opine Donald Trump sobre el candidato o candidata idónea para garantizar una buena o regular relación entre México y Estados Unidos?

Además, la existencia del voto de los mexicanos en el extranjero puede prestarse a campañas mediáticas o de otra naturaleza para impulsar el voto a favor de determinado candidato o candidata de interés del gobierno estadounidense o de la simpatía de los gringos.

Algo similar a lo ocurrido desde México en relación a las elecciones presidenciales de Estados Unidos. Fue abierto el llamado de infinidad de políticos mexicanos y de ciudadanos en general para alentar a los latinos a votar por Hillary Clinton, y quizá no viendo sus aptitudes para gobernar, sino por miedo a las xenofóbicas ofertas de campaña de Donald Trump.

Claro, dado el caso, los gringos impulsarían el voto de los mexicanos residentes en Estados Unidos en las elecciones del 2018, pero de los mexicanos documentados, porque los indocumentados quien sabe si estén para entonces en aquél país, pues una de las ofertas de campaña de Trump es la deportación.

¿Videgaray regresará al gabinete de Peña y con plan electoral?

Después de la visita de Donald Trump a nuestro país, Luis Videgaray Caso renunció al cargo de Secretario de Hacienda y Crédito Público orillado por las criticas generadas por haber impulsado de algún modo el encuentro entre el entonces candidato republicando con el Presidente de México, Enrique Peña Nieto.

Tras conocerse dicha dimisión, Donald Trump escribió en su cuenta de Twitter:

“México ha perdido a un brillante ministro de Finanzas (Hacienda) y un hombre maravilloso que sé que es muy respetado por el presidente Peña Nieto… Con Luis (Videgaray), México y los Estados Unidos hubieran hecho negocios maravillosos juntos -donde México y los EU se habrían beneficiado”.

¿Lo habría dicho en tono de burla y gozoso por los estragos de su visita a México? ¿O lo dijo con toda seriedad? De ser el segundo caso, entonces Donald Trump considera a Videgaray como un puente, como un político con el cual puede hablar de negocios, de relaciones comerciales y de política. ¿Será así?

Bueno, quizá puedan hablar más de relaciones comerciales, porque Trump no ha sido político, pero sí hombre de negocios con la aspiración (según sus manifestaciones en campaña) de devolverle a Estados Unidos su poderío económico.

En ese contexto, cabe la posibilidad del reingreso de Videgaray al gabinete presidencial en la cancillería o quizá en el Comité Ejecutivo Nacional del PRI por lo menos en la cartera de Asuntos Internacionales…Mmm, no… necesita una posición de mucho rejuego político, económico y social para irse posicionando en el ánimo del electorado. Claro, si acaso le devuelven su estatus de presidenciable ante el triunfo de Trump.

MANIFESTACIONES EN CONTRA DE TRUMP

Según dan cuenta medios de comunicación de circulación nacional e internacional, “miles de inconformes con el resultado de las elecciones presidenciales en Estados Unidos, en las que Donald Trump resultó ganador, protestaron en diversas ciudades del país, entre ellas Nueva York.”

Mmm, eso quiere decir que por muy duro que sea, Trump tendrá que negociar con sus opositores internos, y que no son pocos. Y quizá ello lo lleve a otra consideración: Modificar su propuesta de política migratoria.

LA POSICIÓN CIVILIZADA DE HILLARY

Tras conocerse el triunfo de Donald Trump por haber ganado más electores, la candidata demócrata a la presidencia de Estados Unidos, Hillary Clinton, llamó a los estadounidenses a darle la oportunidad a Donald Trump de liderar el país.

Y dijo: “Donald Trump va ser nuestro presidente. Le deben una mente abierta y la oportunidad de conducir el país… Nuestra democracia constitucional consagra la transferencia pacífica del poder y nosotros no sólo la respetamos: la amamos”.

Eso dijo en el discurso en el que aceptó su derrota ante seguidores en Nueva York.

Sin duda es una actitud de persona con madurez política, de estadista.

Muy distinto a lo que ocurre en México, donde llevan la elección hasta el último medio de impugnación, y aún así la siguen descalificando y hasta con marchas, plantones y bloqueos.

 LA LLEGADA DE CAROL A LA BANCADA DEL PRD EN OAXACA

 Solamente acuerdos de “alto nivel” pudieron llevar a Carol Antonio Altamirano a la coordinación de la fracción parlamentaria del PRD de la entrante LXIII Legislatura oaxaqueña, a instalarse el próximo domingo 13 de noviembre.

Todo estaba listo para ungir al diputado electo Tomás Basaldú porque en su mayoría las expresiones internas del PRD veían con recelo a Carol Antonio, responsable de la crisis electoral, social y de credibilidad que enfrenta este partido en el estado de Oaxaca, donde del segundo lugar como fuerza electoral se fue al tercer sitio.

Carol Antonio no solamente estuvo a las atentas órdenes del grupo del gobernador Gabino Cué, sino que también botó el cargo de presidente estatal del PRD para buscar la diputación local por el distrito de Salina Cruz postulado por la una coalición, pero con el acuerdo de quedar comprendido en la fracción parlamentaria del PAN; así aparece en la documentación oficial del Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana de Oaxaca (IEEPCO).

La mayoría de las expresiones perredistas lo veían como apestado y de pronto, ¡zas!, en la oscuridad de la noche del cuatro de noviembre lo designan coordinador de la bancada del PRD de la entrante Legislatura.

¿Cómo estuvo esa dudosa designación unánime?

Mismos perredistas comentan que los vientos soplaron a favor de Carol Antonio tras la reunión entre el gobernador electo Alejandro Ismael Murat Hinojosa y el ex gobernador Diódoro Carrasco Altamirano (ex priista), hoy militante del PAN y rival sin tregua de José Murat Casab.

Previamente ocurrió el encuentro entre el mandatario electo y el diputado federal José Antonio Estefan Garfias, su principal competidor en las recientes elecciones de gobernador, amigo de Diódoro Carrasco y, en consecuencia, rival de los Murat.

Diódoro Carrasco, Estefan Garfias, Gabino Cué Monteagudo y Jorge Castillo Díaz forman parte del mismo grupo, aun cuando el primero milite en el PAN, el segundo en el PRD, el tercero se diga de izquierda sin definición exacta y el último sea comodín en cualquier filiación. Todos ellos, por cierto, son de origen priista, lo mismo que Carol Antonio y su tío Carlos Altamirano Toledo, actual titular de la Auditoría Superior del Estado.

En ese contexto de enlaces amistosos y de grupos políticos, nada de extraño tendría que los encuentros de Alejandro Murat y el grupo gobernante saliente arrojen como resultado el acuerdo de impulsar a Carol Antonio Altamirano sin resistencia priista.

Es hasta entendible un acuerdo de tal naturaleza cuando se busca cuidar espaldas. Y siempre hay diputados que se prestan a dar la cara en todo tipo de juegos; incluso sucios.

De Carol todo se puede esperar.

¿Pero los demás diputados electos y las diputadas electas de la entrante fracción parlamentaria del PRD, cómo es que entraron al juego de acuerdos inconfesables? ¿También obedecen ciegamente a Cué? ¿A Jorge Castillo? ¿A Diódoro? ¿O no hay acuerdos inconfesables?

Por cierto, durante la tercera jornada de acreditación de diputados electos, un perredista con profundo dejo de tristeza comento: “Hay la intención de que los gabinistas y diodoristas se apoderen del PRD”. Ups.

rosyrama@hotmail.com