Que al rendir protesta, AMLO se pronuncie por la abrogación de la reforma educativa

La Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación (CNTE) espera que cuando Andrés Manuel López Obrador rinda protesta como Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos diga expresamente en su mensaje que va de inmediato por la abrogación de la reforma educativa de su antecesor, Enrique Peña Nieto.

¿Qué lo diga en su mensaje o dentro del protocolo de rendición de protesta? Lo dejan a la elección de AMLO. Pero si fuera parte del protocolo tendría que decir algo así: “Juro cumplir y hacer cumplir la Constitución y las leyes que de ella emanen, y juro cumplir con la abrogación de la reforma educativa”.

O quizá como un grito victorioso tras el juramento. Por ejemplo: “¡Abrogación de la reforma educativa, ya!”

Para lo que sí la Coordinadora no le daría opción sería a la derogación, que es un acto jurídico mediante el cual perderían vigencia alguna o algunas de las disposiciones de dicha reforma. Y los maestros quieren que se eche abajo toda, completita, y armar otra a partir de cero… bueno, más bien a partir de las demandas y propuestas del “magisterio democrático”.

Porfirio Gutiérrez Nicolás, Secretario Técnico de la Comisión Política de la Sección 22 de la CNTE, y Wilbert Santiago Valdivieso, vocero de la misma, lo dejaron claro en entrevista con esta escribiente. Por lo pronto, la gremial da a AMLO el beneficio de la duda.

Y en consecuencia la postura inicial será de diálogo y de espera, sin descartar el acompañamiento de la movilización.

¿Y da un plazo para que como nuevo Presidente de México cumpla con su promesa de campaña de ir por la abrogación de la reforma educativa? Pues en una mesa se estableció un lapso de unos 60 días, más menos. Pero conociendo a la gremial quién sabe si aguante quietecita y hasta el final.

En quien si no confían nadita es en el próximo Secretario de Educación Pública, Esteban Moctezuma Barragán (porque lo ven más cargado hacia el sindicalismo “charro”), y menos confían en la iniciativa de reforma educativa a ser enviada por AMLO al Congreso de la Unión en la primera semana de diciembre.

Las dirigencias seccionales esperarán leerla de “p” a “pa” para verificar contenga la propuesta de reforma de la CNTE, la cual además demanda la reinstalación de más de 400 maestros cesados en base a la “evaluación punitiva” (4 de ellos en Oaxaca) y la descentralización del presupuesto educativo.

Claro, centralizado se puede prestar al control del magisterio desde la federación vía descuentos y coacción en torno a la nómina. Y lo sospechan.

Por lo pronto, según se percibe, las secciones sindicales adheridas a la CNTE están como midiendo el ánimo de cumplimiento de AMLO para con ellas.

Incluso, las tiene en alerta la liberación de Elba Esther Gordillo justo en el último año del sexenio peñista; en otras palabras, justo en la ante sala para la transición del Poder Ejecutivo Federal. Y la alerta se disparó con la renuncia de Juan Díaz de la Torre a la dirigencia del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).

Por cierto, el “magisterio democrático” ve con recelo la propuesta de que la elección de las dirigencias sindicales sea por voto universal (directo y secreto) en congresos ordinarios o extraordinarios. Porque la democratización la conciben como la participación de las bases mediante delegados electos por escuela, distrito, región y entidad.

Vaya, los maestros de la CNTE están en alerta desde cuando AMLO les pidió “no atosigarlo”.

En fin, ¿la Coordinadora lo acompañará a su toma de protesta como Presidente de los Estados Unidos Mexicanos? Con una movilización para recordarle su promesa de campaña: Abrogación de la reforma educativa peñista.

Si en su toma de protesta AMLO no se pronuncia por la abrogación, será la primera señal oficial para la CNTE sobre las intenciones del próximo Gobierno Federal.

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*Nota del Editor: Foto: Especial Internet*