Puebla, ni la muerte apacigua las pasiones políticas

Qué tragedia la muerte de Martha Erika Alonso, gobernadora de Puebla, y de su esposo, el senador Rafael Moreno Valle. Una noticia impactante, que provoca escalofrío.

No cabe duda, la vida es un instante; y la política está llena de impredecibles laberintos.

¿Qué da más escalofrío? ¿Tan infausta muerte o tanta especulación sobre la misma? Vaya, casi sobre las cenizas del helicóptero Augusta A-109 matrícula XABON en que viajaba la pareja de políticos poblanos y demás tripulación, en redes sociales se empezó a culpar a morenistas.

De entrada al principal contrincante electoral de Martha Erika: Miguel Barbosa Huerta, quien nunca aceptó el resultado de la elección de julio pasado que dieron a la panista más de cien mil votos de ventaja; una diferencia irreversible.

El famoso “voto por voto, casilla por casilla” se hizo dos veces; incluso, más allá de lo establecido por la ley, pues los paquetes electorales recontados en el cómputo distrital ya no se vuelven a contar vía impugnación. Pero en aras de darle transparencia a las votaciones, la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación ordenó nuevamente el recuento de votos.

Y luego tras agotarse la larga cadena impugnativa, el órgano jurisdiccional electoral declaró la validez de la elección de Martha Erika como gobernadora de Puebla, quien apenas el 14 de este diciembre protestó el cargo en el Tribunal Superior de Justicia del Estado, pues el Congreso Local es de mayoría morenista.

¿La bancada de Morena la hubiera dejado asumir el cargo? Quién sabe. Previsoramente, la Legislatura anterior modificó la norma para tener como opción al Tribunal de Justicia.

Y miren la desgracia, a los diez días Martha Erika muere trágicamente y también su esposo, el senador Rafael Moreno Valle, quien la acompañaba en el vuelo.

El largo y cruento camino electoral, provocaron que en redes sociales circulara la sospecha hacia Miguel Barbosa, quien tardó en salir a manifestar su pésame, pero lo hizo y también cuestionó los señalamientos en su contra.

Ciertamente, los accidentes suceden en cualquier momento. Nadie sabe cómo, cuándo y a qué hora va a morir; o si morirá de muerte natural, en un accidente, o en un asesinato Y cuando un ciudadano común muere, todo queda hasta ahí; si acaso se inicia la investigación correspondiente y ya.

Pero cuando un político muere, todo huele a sospecha, máxime cuando las circunstancias políticas le son adversas como el caso de Martha Erika. Y entonces ni la muerte apacigua las pasiones políticas.

Sin embargo, nadie debe señalar culpables porque nada consta, y el desplome del helicóptero pudo haber sido un mero accidente. Es necesario esperar el peritaje.

Incluso, en redes sociales recriminaron la postura del Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, quien, en la víspera de la protesta de Martha Erika como gobernadora de Puebla, dijo:

“Para que no se vaya a malinterpretar no voy a ir estos días a Puebla por la situación que prevalece, no sería prudente, además yo estoy asistiendo a actos públicos y no es lo más recomendable el que públicamente me acompañe (Martha Érika), o que yo la acompañe o que yo vaya solo. Vamos a esperar a ver qué pasa”.

Tal postura no lo hace ni sospechoso, y mucho menos culpable del accidente aéreo. Lo que sí, es que desde entonces AMLO debió asumir una postura institucional, porque es Presidente de todos los mexicanos de las distintas filiaciones políticas, no solamente de los morenistas.

Muy malos asesores los de el presidente López Obrador. Y también, quienes le manejan las redes sociales. Oigan, cómo van a escribir lo siguiente: “En lo personal, mi más profundo pésame a los familiares del senador Rafael Moreno Valle y de su esposa, la gobernadora de Puebla, Martha Érika Alonso. Como autoridad, asumo el compromiso de investigar las causas, decir la verdad sobre lo sucedido y actuar en consecuencia.”

¿Cómo que “en lo personal”? No. Debió ser: “Como Presidente de México”. O tal vez: “En lo personal y como Presidente de la República”.

Los malos asesores y el inexperto equipo lo dejan en mal. Vaya, tardaron en subir el pésame al sitio del Gobierno de México, y lo redactaron en base el mensaje de Twitter de López Obrador, ni siquiera unas líneas redactadas ex profeso.

En fin, en redes sociales también se especuló sobre la muerte de la pareja poblana como un “accidente” provocado para desestabilizar el Gobierno Federal de AMLO.  Ups. Sería tan grave como pensar en que alguien de Morena haya inducido el percance aéreo para quitar del camino a los panistas.

Todo es mera especulación. Hay que esperar el resultado del peritaje. Nada más no sea como esos peritajes que nunca se creyeron; por ejemplo, como el de los 43 normalistas desaparecidos.

Más allá de las especulaciones, también es importante que las autoridades correspondientes sigan cualquier línea de investigación; incluso, el huachicol. Puebla es la entidad donde hasta ahora se ha detectado el mayor número de tomas clandestinas.

Y, por supuesto, investigar igualmente si el helicóptero estaba en óptimas condiciones.

En fin, seguramente en los días subsiguientes continuará la guerra sin cuartel, porque en política tal parece que ni la muerte apacigua los intereses… y a veces inconfesables.  

¿CÓMO ACTUARÁ EL CONGRESO DE PUEBLA?

Corresponde al Congreso de Puebla de mayoría morenista nombrar al gobernador interino. ¿Nombrará a un militante de Morena? ¿O puede ratificar a Jesús Rodríguez Almeida? ¿O a otro panista? ¿O un personaje neutral?

Más valdría un personaje neutral para que no se carguen los dados en la elección extraordinaria para elegir Gobernador Constitucional.

Neutral, para aminorar la tensión política y para darle paz y estabilidad a Puebla mientras se desarrolla el proceso electoral extraordinario.

rosyrama@hotmail.com

*Nota del Editor: Foto: lopezobrador.org.mx*