Pronóstico adverso para el PAN, PRI y PRD; pero no irremediable

De qué se asustan. Lo haya dicho o no Marko Cortés, el Partido Acción Nacional en estos momentos tiene pocas posibilidades de triunfo. Pero igual se encuentran prácticamente todos los partidos políticos frente a Morena. Éste pinta en el escenario 2022, 2023 y 2024. 

Lo único que hizo el líder nacional del (PAN) es decir la verdad, si acaso lo dijo. Una realidad vaticinada desde julio de 2021 por casas encuestadoras prestigiadas como, por ejemplo, Integralia, en cuyo reporte de dicho mes adelantó la victoria de Morena en la mayoría de las entidades donde en los próximos dos años habrá renovación de gubernatura. 

En base a sus estudios demoscópicos, Integralia vaticinó: “De las ocho entidades que renuevan gubernatura en 2022 y 2023, Morena podría ganar en cinco (todas excepto Aguascalientes, Coahuila y Estado de México). En este escenario, Morena llegaría a la elección presidencial de 2024 con 21 entidades gobernadas.” 

El pronóstico ha sido muy similar respecto de los estudios de otras casas encuestadoras. 

En 2022 renovarán gubernatura seis entidades federativas: Hidalgo, Oaxaca, Quintana Roo, Durango, Tamaulipas y Aguascalientes. Estas tres últimas actualmente gobernadas por el PAN, las dos primeras por el PRI y la otra por el PRD.  

Aguascalientes sería la única que no ganaría Morena, sino la conservaría Acción Nacional, donde ahora gobierna el panista Martín Orozco Sandoval, quien han entrado en choque con Marko Cortés, como si el horno estuviese para bollos.  

Estado de México y Coahuila renuevan gubernatura en 2023, y según la proyección de estudios demoscópicos ambas entidades federativas no las ganaría Morena, aunque tampoco refieren si las conservaría el PRI.  

Para eso sirven las encuestas, para hacer proyecciones y armar estrategias. Así que el PAN, el PRI y el PRD deberían ponerse a trabajar intensamente para revertir los escenarios adversos en vez de protagonizar pleitos internos. 

Tal vez Martín Orozco se sintió porque Marko Cortés lo excluyó de los prospectos panistas para la candidatura presidencial de 2024: Los gobernadores de Guanajuato, Chihuahua y Yucatán. Bueno, pues inclúyanlo. 

A la mitad del camino para la sucesión presidencial panistas, priistas y perredistas están a tiempo para construir una candidatura competitiva para ir cada cual por su lado o en una coalición electoral que es lo más conveniente para la oposición frente a la fuerza de Morena.  

Darse por derrotados desde este momento, solos o en alianza, es el peor de los escenarios, máxime cuando en política nada está escrito. El mínimo movimiento puede cambiar las proyecciones electorales y el rumbo de la historia. 

En algo tiene razón Marko Cortés: El enemigo del PAN no es interno, sino externo. Aunque la militancia apática o inerte, y las dirigencias indolentes también pueden convertirse en el peor de los enemigos.  

Fíjense cómo dicen los estudios demoscópicos: “Morena podría ganar…” Po-dría. O sea, es una probabilidad, no la verdad absoluta. Dependerá de los panistas, priistas y perredistas si le allanan el camino al partido guinda.  

PARALELAMENTE 

El PAN, el PRI y el PRD al mismo tiempo de esforzarse en construir una candidatura presidencial, también deben procurar candidaturas a los gobiernos locales para las elecciones 2022 y 2023, sólidas, fuertes, competitivas. 

Siempre construir de abajo hacia arriba da mejores resultados; o sea, partir de lo regional a lo nacional. Así han empezado la mayoría de los partidos políticos. Así empezó el mismo PAN y Morena: De los municipios, fueron por gubernaturas y de ahí a la Presidencia de la República. Aunque el camino del morenismo ha sido más corto y más exitoso. 

Las precampañas para las gubernaturas 2022 prácticamente están en puerta. Y, sin embargo, en algunas de las seis entidades con elecciones el próximo año, el PAN, el PRI y el PRD andan norteados, pasivos; mientras Morena trae un imparable activismo. 

rosyrama@hotmail.com 

*Nota del editor: imagen en portada: especial Internet*