PRI y CREO, obligados a probar

En la medida en que se aproximan las elecciones oaxaqueñas a gobernador, diputados y concejales a los ayuntamientos, el ambiente se percibe más denso, tenso, complejo; nada fácil. Seguramente el ambiente es similar en las entidades federativas donde habrá comicios el próximo cinco de junio.

Y en la recta final, los cuartos de guerra, sobre todo de los principales competidores, despliegan sus mejores armas para derribar al rival más fuerte del ánimo del electorado; armas que no son propuestas, sino escándalos de corrupción.

El golpeteo estará dirigido despiadadamente al rival más fuerte, porque pegarle al más débil ningún caso tiene.

El golpe

Por ejemplo, el miércoles se difundió información que, sin duda, resultó un duro golpe para el candidato de la coalición “Con Rumbo y Estabilidad por Oaxaca (CREO)”, conformada por el PRD y el PAN, José Antonio Estefan Garfias, vinculándolo a presuntas cuentas bancarias millonarias en Estados Unidos, junto con el gobernador Gabino Cué Monteagudo y Jorge Castillo Díaz, a quien en la nota periodística llaman “el operador financiero” de ambos.

¿Cierto o falso? El resultado de la investigación lo dirá. Según la nota “el Departamento del Tesoro de Estados Unidos y el FBI tienen un archivo abierto sobre posibles actos de corrupción...” en torno a los referidos personajes. En la información no se afirman las acciones ilícitas, sino se aluden como “posibles”.

Claro, cuando termine la investigación ya habrá pasado la elección.

El golpe ocurrió justo a 19 días de la jornada electoral y en la antesala del segundo debate entre los candidatos al gobierno oaxaqueño. ¿Casualidad o causalidad?

Bueno, es un tema en el que ha venido insistiendo el candidato a gobernador del PT, Benjamín Robles Montoya, quien, por cierto, fue retado por Estefan Garfias a demostrar su dicho; caso contrario, éste exhibiría pruebas en contra del petista.

El PRI y su papel de oposición… ¿cuál?

Ahora el PRI ha hecho suya la estrategia contra la corrupción, justo a escasos días de la jornada electoral. Pero nunca en los seis años de la administración gabinista, el Revolucionario Institucional jugó su papel de oposición en el estado de Oaxaca; por el contrario, prominentes militantes solaparon acciones reprochables.

La mayoría de las Cuentas Públicas y solicitudes de deuda del gobierno de Gabino Cué, fueron aprobadas por el Congreso del Estado con el aval de diputados priistas, cuyo coordinador ahora es el presidente del PRI estatal, Alejandro Avilés Álvarez. Incluso, cuando redujeron la residencia efectiva para ser Gobernador de Oaxaca, también aprobaron una solicitud de deuda pública. ¿Cambalache? ¿O no fue así?

Con toda seguridad el pueblo oaxaqueño habría estado encantado que desde el primer año del sexenio gabinista, los priistas hubiesen denunciado ante las instancias legales competentes el manejo del dinero público por parte de Jorge Castillo o cualquier otro colaborador extra gabinete o funcionario.

Hasta donde se sabe nadie hizo nada, solamente Benjamín dijo haber presentado una denuncia penal ante la PGR y eso ya en el curso del presente proceso electoral. Lo ideal habría sido presentarla desde el primer momento en que tuvo conocimiento de presuntos actos ilícitos.

O en el primer año del gobierno gabinista cuando Robles ocupó posiciones en el gabinete estatal, ¿aún no ocurrían actos de tal naturaleza?

La petición de Mariana Benítez

En entrevista con el periódico El Financiero, la diputada federal y ahora Secretaria General del Comité Directivo Estatal del PRI, Mariana Benítez Tiburcio, pidió a la Procuraduría General de la República, al Congreso de la Unión, al Instituto Nacional Electoral (INE), a la Auditoría Superior de la Federación y a la Fiscalía Especial para la Atención de los Delitos Electorales (FEPADE) tome cartas en el asunto.

La ex subprocuradora Jurídica y de Asuntos Internacionales de la PGR, dijo, según el diario que: “Existen todos los elementos de un claro delito de lavado de dinero… Yo conozco que, desde finales de 2014, el Departamento del Tesoro ya daba seguimiento y actuó con el congelamiento de algunas de sus cuentas”.

¡Lavado de dinero! ¿Público o proveniente de otras fuentes?

Porque si se trata de dinero público, quizá la investigación alcance a la Secretaría de Finanza del Gobierno del Estado, a cargo de Enrique Arnaud Viñas, y donde hasta el cinco de febrero del año en curso, Alberto Benítez Tiburcio, se desempeñaba como Subsecretario de Planeación e Inversión, cargo al cual renunció para participar en el proceso interno del PRD para candidato a diputado local por ambos principios, pero no quedó.

De asuntos sospechosos del sexenio gabinista quizá también tengan conocimiento los siguientes personajes priistas:

Alfonso Gómez Sandoval Hernández, tercer Secretario General de Gobierno de Gabino Cué; cargo al que renunció para buscar la candidatura del PRI a Gobernador de Oaxaca.

Germán Espinoza Santíbañez, quien en la actual administración estatal fungió como Director General del Colegio de Bachilleres (COBAO), del cual se separó para incorporarse a la campaña a gobernador de Alejandro Murat Hinojosa.

¿Qué más pueden encontrar?

Si el PRI promueve una investigación seria y a fondo, incluso en materia política, desde la campaña del 2010, puede dar hasta con los priistas que ayudaron a Gabino Cué a ganar la elección… o, en otras palabras, puede dar con los priistas que contribuyeron decididamente a la derrota del Revolucionario Institucional… más bien, a la derrota del entonces gobernador Ulises Ruiz Ortiz y su candidato, Eviel Pérez Magaña.

La petición de Ramírez Marín

El PRI presentará una denuncia ante la Comisión de Fiscalización del INE para que investigue la triangulación de recursos públicos del gobierno oaxaqueño a la campaña de José Antonio

Estefan Garfias. Así lo anunció Jorge Carlos Ramírez Marín, representante priista ante el Instituto, según la nota de El Financiero.

¿Por qué la petición? Quizá por dos razones:

Una: Por interés en proteger los recursos públicos y garantizar su aplicación en beneficio del pueblo oaxaqueño.

Dos: Por interés en detectar cualquier triangulación de recursos públicos a la campaña de Esfefan Garfias, considerando que ahora uso de ellos es causa de nulidad de la elección. ¿Acaso el PRI no tiene la seguridad de ganar la gubernatura oaxaqueña? Solo así se explica la búsqueda de una de las causas de nulidad.

Claro, igual y el PRI tiene la certeza de triunfar en la elección al gobierno oaxaqueño, y solo intenta documentar cualquier desvío de recursos públicos a las campañas de los candidatos de la coalición PRD-PAN para castigar a los responsables una vez asumido el gobierno. ¿Es así?

Obligados a aclarar de manera fehaciente

El candidato de la coalición CREO al gobierno oaxaqueño, José Antonio Estefan Garfias, ha negado la acusación en su contra por parte del PRI, y en su momento, la hecha por Robles Montoya. Estefan asegura tener una trayectoria limpia.

Los partidos Acción Nacional y de la Revolución Democrática han atribuido la acusación a una “guerra sucia” ante la ventaja de Estefan Garfias en la preferencia electoral.

El gobierno del estado no se ha subido al ring, tal vez con motivo de la veda electoral.

Jorge Castillo no ha dicho ni pío.

Y todas las partes señaladas por sus adversarios tienen la obligación de aclarar el caso sin dejar lugar a dudas.

Es más, el mismo PRI tiene la obligación de exhibir copias certificadas de las cuentas bancarias millonarias, o un informe certificado de las autoridades estadounidenses, o cualquier prueba fehaciente; incluso, presentar pero ya la denuncia penal correspondiente.

¿Para qué esperar a después de las elecciones? ¿Para qué esperar cuando asuma el gobierno oaxaqueño quien gane la elección del cinco de junio?