PRI, ¿el golpe traidor?

Los resultados de las elecciones de junio pasado reflejaron la exigencia ciudadana del equilibrio de Poderes, de hacer efectivo el sistema de pesos y contrapesos. Sin embargo, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) está a punto de echarlo por la borda. 

Porque titubea ante la reforma eléctrica enviada por el Gobierno Federal, que encabeza el presidente Andrés Manuel López Obrador, también fundador y líder moral de Morena. 

No la rechazó como lo hizo el PAN y el PRD, sino que el PRI y su grupo parlamentario en la Cámara de Diputados, respondió anunciando convocar “a foros de discusión y debate en torno a su contenido, con la participación de expertos y representantes de los diversos sectores económicos y sociales del país”. 

¿Síííí? ¿Y cómo a qué horas? ¿Qué expertos? ¿Qué representantes? 

Incluso, puntualizó: “El Partido Revolucionario Institucional expresa su apertura a debatir el tema energético, bajo la premisa de que debe promoverse el crecimiento y desarrollo nacional, sin afectar a las familias mexicanas”. 

Dicha ¿frase significa un adelanto de un “sí” al presidente López Obrador? ¿Y cómo saber que la reforma propuesta por el Gobierno Federal propiciará desarrollo sin afectar a la ciudadanía mexicana? Dijera el gran cómico Cantinflas, “ahí está el detalle”. 

Porque, amén de lo que sostienen el PAN y el PRD, voces de expertos han manifestado su postura en contra de la reforma eléctrica sobre todo porque, según dicen, representa un retroceso en cuanto al avance de las energías limpias.  

Sin embargo, también otros expertos, opinan lo contrario. Incluso, consideran que el presidente AMLO actúa correctamente y las inconformidades vienen del dolor de quienes pierden en política y de quienes pierden en el negocio de las energías. 

Dilema, porque la ciudadanía común se encuentra en medio de ambas posturas sin saber cuál es el correcta. Y ahí viene la sospecha sobre un pretendido golpe traidor del PRI, pues si sus aliados electorales, PAN y PRD, la consideran negativa ¿por qué el Revolucionario Institucional quiere entrarle al debate antes de tomar una decisión? 

Y eso de “entrarle al debate” es un decir, pues los foros temáticos muchas veces sirven solamente para dar formalidad a decisiones previamente tomadas. No obstante, habrá que concederle el beneficio de la duda al PRI encabezado por Alejandro Moreno Cárdenas (“Alito”)… bueno, más bien representado públicamente por él, porque en los hechos las decisiones las toman otras personas. 

Cosa que se replica con los legisladores y legisladoras priistas. Ahí van bien obedientes al pastor, sin pensar per se como personas. Solamente les importa su coto de poder; qué más da México y la ciudadanía. 

Igual y pueden tener razón, y la reforma eléctrica del presidente Andrés Manuel es la panacea. ¿Pero cómo tener la certeza? ¿Cómo saber exactamente que tanto el PAN como el PRD tienen razón en rechazarla por considerarla lesiva? 

“La falta de competencia incrementará los costos de la generación de energía por lo que el gobierno tendrá que efectuar alguna de las siguientes acciones: Incrementar las tarifas, subsidiar las tarifas o incrementar los impuestos para pagar el subsidio. Que no se engañen; todas las opciones perjudicarán el ingreso familiar”, advirtió el líder nacional perredista, Jesús Zambrano Grijalva. 

Y como los partidos Acción Nacional (PAN) y de la Revolución Democrática (PRD) de plano no negociarán con Morena, pues la opción es el PRI para sacar la reforma; la bancada priista tiene los votos necesarios para la mayoría exigida constitucionalmente. 

LA DECISIÓN  

Así que el PRI tiene que tomar una decisión, pero si se equivoca anotará en su muro de honor una traición más a la población mexicana. Equivocarse no precisamente en respaldar una iniciativa presidencial, sino en respaldar una iniciativa que vaya en contra de la nación. 

El presidente Andrés Manuel lo ve de otra manera. Él considera que la reforma eléctrica representa una “oportunidad histórica” para el Revolucionario Institucional en cuanto a definirse como salinista o cardenista. O sea, lo pone en una encrucijada; claro al modo lopezobradorista

Dijo: “Cada quien tiene que asumir su postura. El PRI tiene una oportunidad para definirse, ¿va a seguir con el salinismo como política o va a retomar el camino del presidente Cárdenas? (...). Es una oportunidad histórica para el PRI de definición”. 

Mientras el PRI, lo está pensando. Bueno, no el partido porque éste no se reduce al Comité Nacional y a los legisladores federales, más bien lo está pensando la cúpula priista, y quizá no demasiado. 

rosyrama@hotmail.com

*Nota del editor: foto en portada: @PRI_Nacional*