Política y policíaca, las fuentes más peligrosas para periodistas

Recientemente, Reporteros Sin Fronteras bien catalogó a nuestro país “más mortífero del mundo” para los periodistas debido al alto número de asesinados durante el último año. 

Iban ocho los periodistas asesinados en México en 2022; la segunda cifra más alta registrada en el mundo, solo por debajo de Ucrania con al menos 12. Pues ahora, nuestro país casi se empata con éste, con el asesinato de tres periodistas más en un lapso de cinco días:  

El cinco de mayo, el cuerpo de Luis Enrique Ramírez, columnista del diario El Debate, fue encontrado en una terracería envuelto en plástico en una comunidad al sur de Culiacán, Sinaloa; y este lunes, nueve de mayo, mataron a las reporteras Yesenia Mollinedo Falconi Sheila Johana García Olvera en la cabecera municipal de Cosoleacaque, Veracruz; directora y camarógrafa, del portal El Veraz

Así que van 11 periodistas asesinados en lo que va de 2022 en nuestro país. 

Incluso, en un documento de la Secretaría de Gobernación, a propósito de los Diálogos Regionales para una iniciativa de Ley General de Prevención y Protección ante Agravios a personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, se reporta que: Entre diciembre de 2018 a febrero de 2022, se registraron 54 homicidios de periodistas 98 de personas defensoras de derechos humanos. 

De los 54 periodistas asesinados, hasta febrero del año en curso solo se había dictado sentencia en 5 casos, lo que reveló una impunidad del 91%. En el resto, la situación jurídica era la siguiente: 43 se encontraban en fase de investigación, 5 en etapa de juicio y en 2 no hubo ejercicio de la acción penal. 

El documento señaló como “factores que generan las agresiones contra personas defensoras de derechos humanos y periodistas” los siguientes (en este orden): 

“Crimen organizado, impunidad, corrupción y colusión entre autoridades y grupos delictivos, incumplimiento de las obligaciones que tienen municipios y estados en la materia, y falta de cultura sobre la importancia que tiene la labor de periodistas y defensores.” 

El documento también indicó que al inicio de la actual administración federal, se encontraban incorporadas 798 personas al Mecanismo de Protección. Y a febrero de 2022, se habían adherido 741 más, equivalente a un incremento del 93%. 

En total, a esa fecha, sumaban incorporadas: 1,539 personas: 507 periodistas (138 mujeres y 369 hombres), y 1,032 defensores (559 mujeres y 473 hombres). 

Y el perfil de las personas periodistas incorporadas al Mecanismo según su línea (fuente) periodística, sería el siguiente: 

Tipo de nota 

% 

Personas 

Política 

61.3 

298 

Policíaca 

46.5 

226 

Sociales 

2.4 

12 

Deportivo y cultural 

2.2 

11 

Información diversa 

1.9 

Científica 

0.8 

O sea, en ese orden, “política” y “policíaca” son las fuentes más peligrosas en la cubertura periodística. 

Preguntas: Las y los periodistas asesinados de febrero al nueve de mayo de 2022, ¿estaban incorporadas al Mecanismo de Protección? ¿Es necesaria la solicitud ex profeso para la incorporación de periodistas? 

El documento precisa que: “El Mecanismo es una medida extraordinaria para proteger a periodistas y personas defensoras que enfrentan situaciones de riesgo.” 

Sin embargo, el periodismo en sí es una actividad, un oficio, una profesión, riesgosa en sí misma. ¿Qué hacer entonces? Esperar a la amenaza puede ser demasiado tarde. 

A febrero del año en curso, conforme el referido documento, en seis entidades se concentraba el 59.25% de los homicidios de periodistas: Sonora, Veracruz, Guerrero, Michoacán, Estado de México y Oaxaca. 

SER PERIODISTA 

Ser periodista en México representa el más grave riesgo: El asesinato. Pero también representa otras lamentables circunstancias como, por ejemplo: 

Vivir al día, terminar en el más completo abandono y precariedad, la agresión ahora en las redes sociales, el bloqueo para acceder a espacios públicos y trato de pordioseros.  

A todo lo anterior se enfrenta la inmensa mayoría de las personas periodistas, sobre todo en provincia, porque los gobiernos en sus distintos órdenes, los servidores públicos, los representantes populares, los partidos políticos y las personas dedicadas a cualquier actividad política, incluso la misma sociedad civil, no le dan la importancia que tiene la labor de periodistas. 

Es esa falta de cultura a la cual se refiere el documento citado párrafos arriba. 

rosyrama@hotmail.com 

*Nota del editor: foto en portada; especial Internet*