¿Pepe Toño o Murat?... ¿Y habrá declinación?

Faltan 18 días para la jornada electoral. ¿Qué pensarán los candidatos y las candidatas a los distintos cargos de elección popular? ¿Pensarán, como dice la canción?: “Reloj no marques las horas, porque voy a enloquecer…” Quizá sí, quienes perciben la adversidad electoral. Pero quienes huelen el inconfundible aroma del triunfo seguramente quisieran apresurar el tic tac.

Y faltan menos días para finalizar las campañas… no de propuestas, sino de lodo. El candidato más débil disparará misiles al abanderado más fuerte; es un signo inequívoco, sobre todo cuando la diferencia es de pocos puntos porcentuales entre el primero y segundo lugar.

El cuarto de guerra del candidato en segundo lugar siempre dispara más misiles en un intento de bajar al primer lugar. Y los abanderados en segunda y tercera posición también lanzarán proyectiles buscando repuntar o cuando menos no descender más.

Querido lector, querida lectora, en ese escenario ¿cómo ve usted a los candidatos y a las candidatas en su demarcación electoral?, ¿cómo ve usted la competencia electoral?

Veamos Oaxaca:

Los punteros son: José Antonio Estefan Garfias de la coalición “Con Rumbo y Estabilidad por Oaxaca (CREO)”, conformada por el PRD y el PAN; y el mexiquense Alejandro Ismael Murat Hinojosa de la coalición “Juntos Hacemos Más”, integrada por el PRI, el PVEM y el Panal.

¿Van en ese orden? Mmmm, ¿ustedes qué creen? No lo diremos, aún cuando hemos visto encuestas serias cuyos resultados marcan alrededor de cinco puntos porcentuales entre el primero y el segundo lugar.

¿Por qué no lo diremos? Porque la encuestadora primero debe reportar su estudio al Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana de Oaxaca (IEEPCO), y porque siempre es mejor que las y los electores reflexionen su voto en base a los aspectos positivos y negativos del candidato: Cuál es su historia, su trayectoria, su experiencia, su calidad moral, su entorno, de dónde viene y hacia dónde va; cuáles son sus propuestas y la viabilidad de las mismas, etc.

En fin, que tanto encuestas como el pulso del ambiente político arrojan hasta este momento una competencia muy, pero muy cerrada entre Pepe Toño y Alejandro Murat; el primero obtiene el puntaje por sí mismo y el segundo, en base a su partido, el Revolucionario Institucional (PRI)

¿Quiénes pueden hacer la diferencia? ¿Quiénes pueden decidir triunfo o derrota? Dos tipos de electores:

  • Los indecisos, que a estas alturas no saben por quién votarán; incluso, lo pueden decidir en el momento de estar adentro de la mampara y con el crayón en la mano, listos para cruzar cualquiera de las opciones.
  • El voto oculto, conformado por electores y electoras que ya saben por quién van a votar, pero no lo dicen o mienten, y cuando alguien les pregunta manifiestan su intensión del voto hacia “X”, pero en realidad votarán por “Y”. Parte de este voto, incluso, trabaja en los equipos de campaña o en los gobiernos.

Pero hay otro factor que puede marcar la diferencia: La declinación

La declinación del segundo o tercer lugar, hacia el puntero de la encuesta, o hacia el segundo lugar, pero en este caso la suma abonaría más bien al empate técnico, considerando que los seguidores del candidato dimitente en ocasiones toman otro rumbo.

¿Y en el estado de Oaxaca qué candidatos van en el tercero y cuarto lugar?: Salomón Jara Cruz de Morena y Benjamín Robles Montoya del Partido del Trabajo (PT). ¿En ese orden? Mmm. ¿Ustedes cómo los ven queridos lectores, y queridas lectoras? Ambos también van muy parejos, con una diferencia de alrededor de cuatro puntos porcentuales.

Hay quienes consideran que si Benjamín declina a favor de Salomón, el morenista daría la sorpresa el próximo cinco de junio. ¿Ustedes cómo ven? Pues haciendo la fría suma de números en la preferencia efectiva, no alcanzaría; el puntaje de ambos arañaría el 25%; porcentaje menor (en 10 o 15 puntos) en relación a los punteros.

Salvo que simpatizantes de los punteros se sumen a Salomón.

Casi lo mismo ocurriría si Salomón declina por Benjamín, pero francamente no creo que Andrés Manuel López Obrador permita la declinación de Salomón, más bien a favor de éste buscaría la dimisión de Robles.

Claro, igual y Salomón o Benjamín puedan dar la sorpresa. En la actualidad, los electores son impredecibles. Vean lo ocurrido en el 2015: Morena desbancó al PAN del segundo lugar en el estado de Oaxaca, y nadie lo esperaba.

El escenario pinta muy interesante en la víspera de la jornada electoral oaxaqueña.

¿Y nada más la declinación del tercero o cuarto lugar serían las efectivas? No. También resulta útil la dimisión de un candidato en una quinta o sexta posición; sin embargo, la contundencia la darían aquellos. Claro, si declinan dos abanderados, uno de cada rango a favor del puntero, el impacto sería mejor.

¡Hagan sus apuestas señores!