Meade, URGEN los ajustes en equipo de campaña

Ya es hora de que el candidato de la coalición “Todos por México” (PRI-PVEM-Panal) a la Presidencia de la República, José Antonio Meade Kuribreña, salga de su letargo para hacer los ajustes necesarios en su equipo de campaña, cuya descoordinación es evidente.

Hay una gran diferencia con la campaña del abanderado de la coalición “Juntos Haremos Historia” (Morena-PT-PES), Andrés Manuel López Obrador, donde el único mando es él. Bueno, según parece; hay menos descoordinación y menos traiciones en su equipo primario.

En el caso de Meade ya no hay tiempo de seguir esperando el milagro de posicionarse solamente por su “inmaculada” trayectoria. Incluso, trae encontrada la estrategia de prensa entre Eduardo del Río y las filtraciones de la gente de Aurelio Nuño Mayer, quien no ha hecho buen papel como coordinador general de campaña.

URGEN (así con mayúsculas) los ajustes en el equipo de Meade, y también en el Comité Ejecutivo Nacional del PRI, donde Enrique Ochoa Reza ya dio de sí; más temprano que tarde porque además no es hombre de partido, sino burócrata del sistema priista con una credencial de militante sacada de quién sabe dónde.

Sí, Ulises Ruiz Ortiz es un espécimen apestado en el PRI nacional, y esa idea le han vendido tanto al Presidente de la República, Enrique Peña Nieto, como al candidato Meade. Sin embargo, deben reconocer que ahora los hechos le están dando la razón al ex gobernador oaxaqueño cuando ha dicho que urgen cambios en el PRI y en el equipo de Meade.

Ya no hay tiempo para ir a elecciones internas universales, pero sí lo hay para cambios provisionales y ajustes de campaña.

Como jefe político del priismo nacional, Peña Nieto debe poner en orden a los grupos internos, y no ignorándolos, ni congelándolos, sino conciliando. Incluso, a la Presidencia del PRI nacional debería enviar un cuadro con el cual se sienta identificado el voto duro y los dinosaurios.

En estos momentos el PRI no está para experimentos. Mandar a otro burócrata, es precipitarse no solo a la derrota, sino a la debacle tanto en las elecciones federales como en los comicios locales. Peña pasará a la historia: Recuperó la Presidencia de México y también la perdió.

La buena estrella de Meade igualmente está por apagarse. Si bien él no es priista, debió conformar un equipo de campaña con los más avezados cuadros del PRI, liderado por un coordinador de campaña identificado con todos los grupos internos.

A Peña Nieto y a Meade “no les ha caído el veinte” de que el voto duro priista se siente relegado. Por eso los desprendimientos, la inactividad de buena parte de la militancia, la migración a otros partidos, el desaliento, la desilusión.

¿Vendrán los cambios; los ajustes? Pues últimamente ha estado fuerte el rumor en el círculo nacional priista. Y como dice la vox populi “cuando el río suena es que agua lleva”. Y si se dan, no tarden mucho; la campaña electoral cada día se acorta.

¿Y quién para dirigir el PRI nacional? Muy difícil decisión, sobre todo cuando el partido enfrenta uno de los más complejos momentos de su longeva vida, y solo hay de dos: Ganar o sepultura.

Ulises Ruiz ha enunciado los siguientes nombres, y no está mal la propuesta: Miguel Ángel Osorio Chong, Alejandro Moreno Cárdenas, César Augusto Santiago, Rolando Zapata Bello, José Calzada Rovirosa, Mariano González Zarur, Enrique Burgos, Eruviel Ávila, David Penchyna, entre otros.

¿Qué tal Miguel Ángel Osorio Chong? ¿O César Augusto Santiago? Incluso, el mismo Ulises Ruiz Ortiz, aunque difícilmente lo dejarán pasar y quizá él espere la elección interna a la presidencia nacional del PRI (la de cuatro años).

¿Osorio Chong sería la pieza clave para dirigir el partido? El voto duro se identifica con él; claro, el voto duro cupular. Porque la base priista, esa se muere en la raya por el partido sea quien sea el candidato o el presidente del PRI.

En fin, a ver qué pasa.

¿AJUSTES TAMBIÉN EN COORDINACIONES ESTATALES?

Ya metidos en el tema, José Antonio Meade haría bien en revisar cómo vienen funcionando sus coordinaciones de campaña en las entidades federativas. Porque hay lugares donde más bien parece que le están coordinando la derrota.

Hay traiciones.

Oaxaca es un caso emblemático.

El coordinador de campaña de Meade en la entidad oaxaqueña, Alejandro Avilés Álvarez, es también candidato a diputado local en la segunda posición de la lista plurinominal. Y parece más ocupado en las tareas de las elecciones locales, que en los comicios federales.

Y quiere mandar en el Comité Directivo Estatal. Recientemente se confrontó con la Secretaria General del partido, Mariana Nassar Piñeyro, porque le quiso dar órdenes y a grito de pulmón. Ella no se dejó y lo puso en su lugar.

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*Nota del Editor: Foto: PRI*