Los réditos electorales de los gasolinazos; hasta la oposición se beneficia

Creyendo que el presidente Enrique Peña Nieto no pensó “joder” a México cuando planteó la Reforma Energética, con la cual bajaría el precio de las gasolinas y de la energía eléctrica, sino pensó en beneficiar al país con la liberación del costo del hidrocarburo pues el gobierno ya no tendrá que gastar 200 millones de pesos para subsidiarlo…

Mmm… por cierto, ¿cuál será el destino de ese recurso que ya no gastará? ¿Lo etiquetaron al desarrollo económico? ¿Al desarrollo social? ¿A otro rubro? ¿Cuál? ¿El electoral? ¿Para el 2018?

Claro, todo recurso destinado al desarrollo social lleva implícito un matiz electoral en los programas asistenciales; es una estrategia que suele dar resultados sobre todo en entidades federativas con índices de alta marginación, pero no en disminución de la pobreza, sino en la conquista del voto. La estrategia la practican todos los partidos políticos donde son gobiernos; incluso, los candidatos presidenciales.

En fin, creamos que el presidente Peña Nieto pensó en beneficiar a México con precios de las gasolinas bajos o por lo menos estables una vez que la liberación tome su cauce y se produzca la competencia entre las empresas que venderán el hidrocarburo en nuestro país. Ups, ¡siendo productor de petróleo, lo seguirán trayendo refinado!

¿Y como para cuándo se estabilizarán los precios de las gasolinas? ¿En seis meses? ¿En un año o dos o tres? ¿Y si nunca ocurre? ¿Cuándo el costo de este combustible fluctúe en los 50 pesos o más? ¿O cuando descienda a los diez pesos o más?

Evidentemente preocupado por el impacto negativo generado por el alza en el costo del hidrocarburo, el presidente del PRI nacional, Enrique Ochoa Reza ha explicado lo siguiente:

“Los nuevos precios de la  gasolina en México se deben al incremento del costo del petróleo en el mundo y el alza del valor del dólar. Si se mantuvieran los precios artificiales de las gasolinas para 2017, el gobierno tendría que recortar al menos 200,000 millones de pesos o aplicar nuevos impuestos... De 2006 a 2014, se mantuvo un precio artificial () que significó un costo de 1.1 billones de pesos… Ese dinero pudo haberse utilizado en beneficio de los mexicanos a través de más gasto social, salud,  educación o en la creación de nueva infraestructura... (Sin el ajuste de enero) habría un impacto equivalente a más del doble del presupuesto anual del programa social Prospera, que atiende a 6.8 millones de familias mexicanas en situación de pobreza…”

Mmm… ¿es una mera comparación? ¿O precisamente el “ajuste” tiende a inyectar los recursos que se canalizaban al subsidio de las gasolinas, a los programas sociales? ¿Precisamente en el año pre-electoral presidencial? ¿Así como para cuando llegue el 2018 ya haya estabilidad en los precios de las gasolinas y si bajaron mucho mejor? ¡Sería genial, una gran noticia para los mexicanos que impactaría positivamente en el ánimo de los electores! Y si a eso le sumas el asistencialismo social, pues el PRI tendría expectativas de triunfo.

Y aunque no se estabilicen los precios de las gasolinas, habiendo dinero para los programas sociales, lo de más es lo de menos, ¿no? Entonces parece que la apuesta es al voto de las inmensas zonas marginadas del país vía el asistencialismo.

Veamos que pasa de aquí al inicio del 2018. Por lo pronto, 2017 empieza difícil. Y no es para menos el enojo de la mayoría de los mexicanos con el aumento en el precio de las gasolinas, el cual tendrá un duro impacto inflacionario: Sube el hidrocarburo, suben el precio del transporte, de los alimentos y de todo.

 El “fuera Peña” exigido por personas que se manifestaron ayer en algunos puntos del país, es un sentir bien generalizado. Y no se dude que ese clamor de mexicanos enojados sea acicateado por partidos de oposición al PRI, el cual pareciera haberle puesto en charola de plata la Presidencia de México a Morena o al PAN, o a una coalición de partidos de izquierda.

Por cierto, todos los partidos tienen responsabilidad en la situación que está viviendo México, porque vía sus legisladores no previeron un recorte al gasto público para amortiguar el dejar de subsidiar los precios de las gasolinas.

Pero no un recorte al presupuesto destinado a las zonas marginadas del país, sino a otros rubros; por ejemplo: A las prerrogativas de los partidos políticos, a los órganos autónomos como la CNDH que francamente no da resultados (¿o dónde está ahora?); al sueldo de los consejeros electorales del INE; a la dieta, compensaciones, bonos, viáticos y todo lujo de diputados y senadores; y a la promoción de la Presidencia de México.

Hablando de presidentes, ¿por qué no eliminar las rentas vitalicias a los ex mandatarios? ¿O ya no existen?

Hay rubros donde el gasto pudo recortarse, pero no lo hicieron. Y los partidos de oposición también se benefician de ello. ¿Van a consentir recortar las prerrogativas? Incluso, se benefician con que el dinero que se invertía en subsidiar las gasolinas, se canalice a los programas sociales, porque con éstos los opositores también manipulan a los pobres vía sus “gestiones”.

En fin, la liberación de los precios de las gasolinas de golpe y porrazo pega sensiblemente en la economía de los mexicanos y es como una estopa con petróleo esperando que alguien le prenda fuego. Ojalá y el país no se les salga de las manos.

ALEJANDRO MURAT, PASÓ LA PRUEBA MUNICIPAL

En el estado de Oaxaca ya hay nuevas autoridades municipales y contrario al pronóstico de violencia e ingobernabilidad en por lo menos 30 municipios, la transición fue tersa y con saldo blanco.

Así que puede decirse que el gobernador Alejandro Ismael Murat Hinojosa pasó una de las pruebas más fuertes a las cuales se enfrenta un mandatario en Oaxaca sobre todo cuando apenas ha entrado. ¿Qué prueba pasó? La de conducir una transición municipal sin violencia y sin muertos; contrario a lo ocurrido en algunos sexenios anteriores.

Incluso, ahora hubo menos palacios municipales tomados: Solo seis. Hace tres años fueron 32.

¿Y QUÉ HARÁN CON LOS EDILES SAQUEADORES?

En Oaxaca las y los munícipes asumieron el cargo muy contentos y haciendo cientos de promesas; igualito que sus antecesores, quienes en campaña nunca se cansaron de asegurar que terminarían el mandato.

¿Y qué pasó? Varios no cumplieron porque se fueron otra vez a campaña en busca de una diputación local, o se enrolaron en la campaña de algún candidato a la gubernatura. En ambos casos solicitaron licencia (pero seguían mandando y, además la esposa continuó como presidenta del DIF-Municipal); unos regresaron a la presidencia municipal y otros de plano vacacionaron a placer dejando encargados.

Y quién sabe cuántos saquearon las arcas municipales o dejaron al municipio con deudas y en condiciones deplorables. De todos los casos sobresalen dos y son del PRI: Galdino Huerta del municipio de Santa Lucía del Camino y Héctor Santiago (“El Lobo”) del municipio de Santa Cruz Xoxocotlán.

El nuevo presidente municipal de Santa Cruz Xoxocotlán, Alejandro López Jarquín (PRD), tras rendir protesta de ley tuvo que llevar a un cerrajero y a un notario público para abrir las oficinas del ayuntamiento, “pues nunca existió acercamiento con la anterior administración municipal para realizar el proceso de entrega-recepción”, y en próximos días se llevará a cabo el levantamiento de actas para descartar un presunto desvío de recursos…”

En el caso de Santa Lucía del Camino el nuevo munícipe, Raúl Cruz, también del PRI, tiene un panorama sumamente complicado porque su antecesor dejó deudas, inseguridad y proliferación de antros. Incluso, recientemente Comisión Federal de Electricidad cortó el servicio de la bomba de agua potable porque el ayuntamiento debía más de tres millones de pesos. Vaya, es tan crítica la situación que el mismo edil entrante, siendo electo, no tuvo más que denunciarla públicamente.

Y en el municipio de San Lucas Quiavini, reportaron que una vez que tomó protesta el nuevo edil, la gente le reclamó al ex presidente municipal varias situaciones y decidieron encarcelarlo junto con otras dos personas, hasta que rinda cuentas claras de la situación en que deja la administración municipal. Claro, de inmediato las autoridades competentes mediaron entre las partes para disuadir al munícipe entrante y desista de la drástica medida.

San Lucas Quiavini es un municipio de sistemas normativos internos.

En los casos antes señalados y en todos los que puedan salir en los próximos días, la pregunta es: ¿Las autoridades correspondientes investigarán y procederán en consecuencia? ¿O se harán de la vista gorda por razones políticas? Habrá que recordar que varios de los hasta ayer presidentes municipales apoyaron la campaña de los candidatos a gobernador, entonces puede venir el trueque de favores. ¿O no?

Incluso, es necesaria una normatividad estricta para obligar a los presidentes municipales a la entrega-recepción. ¿La harán los diputados locales?

Claro, en estos momentos todos los ahora ex presidentes municipales son inocentes hasta que se demuestre lo contrario.

rosyrama@hotmail.com