Los obstáculos de Margarita

El triunfo de Donald Trump en la Presidencia de Estados Unidos, ¿impactará en la elección de México del 2018?, ¿positiva o negativamente? Habría que ver múltiples factores, entre ellos el abanico completo de los candidatos de los distintos partidos políticos a suceder a Enrique Peña Nieto en Los Pinos.

Y quizá sea necesario formular la pregunta en torno a la panista Margarita Zavala Gómez del Campo, quien según las encuestas es la principal competidora frente a los priistas candidateados hasta el momento, sobre todo en relación a Miguel Ángel Osorio Chong.

Margarita es mujer y el republicano estadounidense tiene cierta tendencia misógina, cuando menos así lo pintó la campaña electoral. Un eventual triunfo de la demócrata Hillaly Clinton en la Presidencia de Estados Unidos tal vez hubiera apuntalado la apertura a la llegada también de una mujer a la Presidencia de México, indistintamente de la comunión o no de ideologías políticas.

Por otra parte, es necesario preguntar: ¿México está preparado para ser gobernado por una mujer? Probablemente la mayoría de las mujeres mexicanas responderían Sí; y seguramente contestarían lo mismo infinidad de hombres mexicanos. Pero una cosa es decir y otra cosa es traducir el dicho en votos electorales.

Sin embargo, habría que probar nuevamente en las elecciones presidenciales del 2018; en comicios anteriores han participado mujeres como fue el caso de Patricia Mercado, quien fuera candidata a la Presidencia de México por el Alternativa Socialdemócrata en los comicios del 2006; antes, en 1994, Cecilia Soto compitió por el Partido del Trabajo; y más recientemente, apenas en el 2012, contendió Josefina Vázquez Mota, militante del Partido Acción Nacional (PAN) igual que Margarita.

Durante la campaña interna panista, Josefina se mantuvo en las encuestas electorales como un magnifico perfil con posibilidades de darle al PAN su tercer triunfo consecutivo en la Presidencia de México. Pero tan pronto y como alcanzó la candidatura, Vázquez Mota se fue desdibujando como si su campaña electoral la hubiesen diseñado ex profeso para la derrota en las elecciones constitucionales del 2012; la cuales ganó el PRI llevando como candidato a Enrique Peña Nieto.

Tantos errores en la campaña de Josefina. Incluso, desde su corte de cabello, mucho más arriba del hombro a lo usual en ella que la hizo ver hasta demacrada; su obsesión por lucir tan delgada, y así más bien desluce. Por cierto, quien sabe si la falta de alimento aunado a días agotadores de campaña provocaron en Vázquez Mota casi el desmayo en el evento “Foro de Seguridad y Justicia Social”, en la capital del país; se tuvo que sentar para continuar leyendo su discurso.

Y ese sacarse las zapatillas en el foro del mitin político, reflejó cansancio físico. Pero ¿a quién se le ocurre ir de tacones? Los tacones más pequeños siempre cansan, máxime cuando se permanece mucho tiempo de pie; en actos masivos de larga duración es mejor usar zapatos de plataforma no tan alta o de plano de piso.

En fin, retomando el tema: Obviamente, Margarita parece muy diferente a Josefina; se ve más segura de sí misma y no le preocupan ni el maquillaje, ni el vestuario de última moda, ni los tacones. Amén de cualquier trivialidad, Zavala parece una panista con más doctrina y una política con más formación; francamente su condición de mujer no es obstáculo para competir exitosamente en las elecciones presidenciales del 2018.

Más bien, los obstáculos de Margarita serían: Sus rivales internos y su esposo.

Ah, su esposo; el ex Presidente de México, Felipe Calderón Hinojosa. Ella está cargando el peso de los errores del ex mandatario, a quien acompañó en el gobierno como “Primera Dama”. Quién sabe si el acompañamiento implicó también ejercer el poder, pero una sombra la persigue.

Ya ven lo ocurrido recientemente en la Feria Internacional del Libro en Guadalajara: El joven Francisco Rubén Rodríguez Velasco se acercó para pedirle un autógrafo y tomarse la foto con ella y mientras la cámara los captaba, él mostró un cartel con el siguiente reclamo: “Su esposo le arrebató la vida a mi padre. ¿Usted quiere arrebatármela a mí?”.

El padre del joven habría sido asesinado confundido en un operativo contra el narcotráfico, durante el sexenio de Felipe Calderón.

¿QUÉ PASA CON EL PROYECTO DE PRESUPUESTO DE OAXACA?

Algo pasa en el Proyecto de Presupuesto de Egresos del Gobierno de Oaxaca para el 2017, enviado al Congreso local por el Ejecutivo encabezado por el priista Alejandro Ismael Murat Hinojosa… algo pasa, salvo que neófitos en la materia (incluida esta escribiente, por supuesto) de plano no entendamos nada.

Por ejemplo, en la Clasificación del Gasto la Secretaría General de Gobierno (Segego) aparece con una asignación del orden de los 587 millones 993 mil 315 pesos; el cual:

Casi le pega a los 605 millones de pesos que tuvo el Congreso del Estado en 2016.

Es mayor al presupuesto de 397 millones 297 mil 350 pesos propuesto para el Congreso para el 2017. ¡Sí, le recortarían más de 2017 millones de pesos!

Es más que el recurso planteado para la Secretaría de Desarrollo Social y Humano: 52 millones 778 mil 552 pesos. ¿Por qué? ¿Es más importante el aspecto político que el desarrollo social?

Es mucho más que lo pensado a destinar a la Secretaría de Asuntos Indígenas: 24 millones 219 mil 570 pesos. ¿Por qué? Imagínense, en un estado donde el 70% abarca comunidades y pueblos indígenas.

Es superior al presupuesto proyectado para la Secretaría de Economía: 137 millones 775 mil 501 pesos con 60 centavos. ¿Por qué? ¿Qué no la prioridad del nuevo gobierno es el desarrollo económico del estado de Oaxaca?

Es descomunal en comparación al recurso previsto para la Secretaría de Turismo: 78 millones 78 mil 815 pesos con 40 centavos. Pírrico presupuesto en la materia siendo Oaxaca eminentemente turístico; vocación que forma parte del desarrollo económico. Ups, y ni junto el presupuesto de ambas secretarías rebasa al propuesto para la Segego.

Es más, el presupuesto planteado a manejar por la Secretaría General de Gobierno en el 2017, tendría un incremento de 134 millones 194 mil 28 pesos en comparación al 2016 en que ejerció un presupuesto de 453 millones 799 mil 287 pesos.

Uf, ¡cuántas cifras… hasta duele la cabeza de leerlas y tratar de entenderlas! Lo único que entendemos hasta el momento es que Alejandro Avilés Álvarez como Secretario General de Gobierno estaría manejando casi el mismo presupuesto que en el 2016 tuvo el Congreso del Estado en la Legislatura anterior de la cual fue diputado y coordinador de la fracción parlamentaria del PRI. ¡Suertudo!

Mmm… Pero ¿por qué la Segego maneja presupuesto millonario y con aumento para 2017?

No encontramos la Ley Orgánica del Poder Ejecutivo del Estado de Oaxaca actualizada para saber si con la última reforma la Secretaría General de Gobierno conservó la tarea de, “mediante la Coordinación General de Delegaciones de Gobierno, desarrollar acciones de fortalecimiento municipal a través de la vinculación y concertación”.

Eso explicaría el aumento al millonario presupuesto de la Segego. Y claro, viene proceso electoral 2018, el cual inicia en octubre del 2017, entonces la operación política-electoral se vuelve fundamental. ¿La hará directamente Avilés? ¿O la hará el Coordinador General de Delegaciones de Gobierno, Francisco Ángel Villareal?

En cualquiera de los dos casos, el Ejecutivo ejercería el poder. Todos los partidos políticos lo hacen cuando son gobierno… bueno, no, no todos; el de Cué Monteagudo se dedicó a otras cosas.

No es malo ejercer el poder con objetivos electorales, máxime cuando en el 2018 habrá elecciones para Presidente de México, senadores y diputados federales, además de los comicios de diputados locales y concejales a los ayuntamientos.

Lo malo es que el ejercicio de poder se haga, no mediante acciones y obras de gobierno que conquisten al electorado por buenos resultados, sino mediante controlar municipios y comprar a organizaciones sociales.

Por cierto, el Secretario General de Gobierno ha sostenido reuniones frecuentes con organizaciones sociales y habla mucho de la atención a éstas.

Mmm… ¿Qué… será igual que en la administración de Gabino Cué: Dar a manos llenas a organizaciones sociales y sindicales para mantenerlas tranquilas mientras haya dinero? ¿Y mucho mejor si se les convence de trabajar a favor del PRI?

rosyrama@hotmail.com