Los huachicoleros de Pemex… ¿y hay en la refinería Antonio Dovalí?

El fin de semana pasado, el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI) ordenó a Pemex Logística publicar el número de sus trabajadores detenidos por el robo de hidrocarburos en el Golfo de México.

Es decir, por huachicoleo. Incluso, dar a conocer la información desglosado año, edad, sexo y nacionalidad, de 2010 a 2019.

Ello “a fin de que la sociedad pueda evaluar el actuar del sujeto obligado para frenar la extracción indebida de hidrocarburos”, dijo el comisionado presidente del INAI, Francisco Javier Acuña Llamas.

Vaya, y no solo conocer el actuar del sujeto obligado (Pemex), sino para saber quiénes son algunas de las personas que aprovecharon su trabajo en la paraestatal para sustraer el combustible y venderlo. ¿Amasarían fortunas con tal actividad ilícita? Probablemente.

Quizá conociéndolos alguien pueda dar pistas de los vínculos entre aquellos empleados de Pemex y los capos del huachicoleo: Desde personas comunes dedicadas al robo y/o a la compra venta de gasolinas, hasta políticos metidos en el mismo negocio.

Es un secreto a voces la existencia de políticos huachicoleros en diversos ramos: Operación de sustracción de los combustibles, compra venta a granel de los mismos y/o en gasolineras establecidas.

¿Cuántos políticos conoce usted que empezaron como dueños de una gasolinería y después de toda una cadena? Y, con sus excepciones, muchas veces son los mismos que han sido impulsados a cuanto cargo de elección popular.

Postularlos era común en la idea de que se trataba de personas con recursos económicos para solventar los gastos extraordinarios de una campaña electoral (aquellos que escapan a las revisiones del Instituto Nacional Electoral).

A veces se trataba de personas adineradas y por lo mismo amigos de los gobernantes. Es más, habían cooperado con recursos económicos, materiales y humanos para la campaña política del gobernante con el compromiso de obtener una candidatura más adelante.

Eso digamos, a baja escala. Porque en las ligas mayores desde hace muchos años ocurría el robo de buques completos de combustible.  ¿Y no se daban cuenta en Pemex? ¡Por favor! Y en estos casos son evidentes las complicidades en las más altas esferas del poder.

La complicidad va desde guardar silencio hasta comprarlo.

¿Algún Presidente de México fue el jefe del huachicol?

¿Cuántos mandatarios de la Nación recibieron ganancias por permitir el huachicol; incluso desde las mismas entrañas de Pemex?

¿Cuántos gobernadores de cuántas entidades federativas también participaron del negocio? ¿Cuántos presidentes municipales? ¿Cuántos diputados federales y locales? ¿Cuántos senadores?

Vaya, el INAI se queda corto al ordenar a Pemex Logística publicar el número de sus trabajadores detenidos por el robo de hidrocarburos en el Golfo de México.

Debería ordenar al actual Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, dar a conocer los nombres de todas las personas dedicadas al huachicol, empezando con los servidores públicos.

¿No es extraño que hasta el momento no haya un solo nombre de político encumbrado descubierto como huachicolero?

Claro, en ocasiones las investigaciones no dan resultados tan efectivos, sobre todo en delincuencia organizada. Pero si en este sexenio nunca se sabe, entonces todo es parte de lo mismo.

Esperemos que no, porque como bien lo ha dicho Acuña Llamas, la comercialización de hidrocarburos es una fuente importante de ingresos para el Estado, por lo cual el “huachicoleo” representa un “fraude a la Nación”.

Por lo pronto, Pemex Logística sí es competente para conocer la información, según el INAI, el cual verificó que la empresa productiva cuenta con unidades administrativas
encargadas de evaluar su operación.

“Además, se advirtió que, si bien corresponde a Pemex conocer de las situaciones de riesgo que enfrentan sus empresas productivas subsidiarias, como puede ser el robo de hidrocarburos, y actuar jurídicamente en su representación, para ello, es necesario que la subsidiaria le brinde todos los elementos necesarios para sustentar su actuación.”

Por eso, el INAI determinó que Pemex Logística debe hacer del conocimiento de Pemex cualquier anomalía en sus actividades.

¿O chinto tapa a chinto?

El comisionado presidente lo dijo de otra manera: “Es penoso que a estas alturas siga habiendo esa táctica escapista de los sujetos obligados de acudir a la figura de la inexistencia o la incompetencia, pretendiendo eludir responder cuando sí tienen el deber de hacerlo”.

Y DESPUÉS DE LOS ATAQUES, ¿QUÉ?

Ocurrió de repente: Ataques por aquí y por allá a los ductos de Pemex. Hasta se produjeron explosiones de consecuencias lamentables como en el estado de Hidalgo, donde más de 120 personas perdieron la vida.

Fueron días caóticos, con escases de gasolina, etc.

Y también de repente todo volvió a la normalidad. Sin embargo, nunca se supo a ciencia cierta cómo la autoridad lo consiguió. Y hasta ahora nada se ha sabido de la detención de los cerebros del huachicol.

¿Y OAXACA?

En el estado de Oaxaca, los mismos comunicados oficiales dan cuenta del aseguramiento de combustible, casi siempre en bidones y camionetas abandonadas sobre todo en el Istmo de Tehuantepec.

¿Es solo paso de huachicoleros? ¿O hay ordeña de ductos en esta entidad? ¿O hay robo de combustible de la refinería Antonio Dovalí Jaime, localizada en el Puerto de Salina Cruz?

Claro, ha sido un secreto a voces que de la refinería salían (¿o salen aún?) pipas completas con destino desconocido.

rosyrama@hotmail.com

*Nota del Editor: Foto: Especial Internet*