Los acuerdos PRI-Morena en Oaxaca

¿Quién dice que el PRI y Morena no pueden hacer acuerdos? El estado de Oaxaca es un claro ejemplo de que sí pueden. Por lo menos en la integración de los órganos de gobierno del Congreso local en la entrante LXIII Legislatura: La fracción parlamentaria priista se quedó con la presidencia de la Mesa Directiva y para la bancada morenista está reservada la presidencia de la Junta de Coordinación Política.

Y es lógico, PRI y Morena representan la primera y la segunda fuerza electoral en la entidad oaxaqueña. Aunque en el Congreso, la fracción parlamentaria morenista tiene el mismo número de diputados que la bancada del PRD: 8.  Empero, legalmente ésta tendría menos: 7. Sin embargo, el diputado Carol Antonio Altamirano dimitió a la fracción del PAN y se mudó a la perredista.

Y miren, correspondía a la fracción parlamentaria del PRI presidir la Junta de Coordinación Política en el primer año de ejercicio de la nueva LXIII Legislatura, por tener el mayor número de diputados, conforme a ley. Mientras que la presidencia de la Mesa Directiva presentaba cierta complejidad porque la normatividad no prevé una fórmula, sino se deja a decisión del pleno por cédula y escrutinio secreto.

La Mesa Directiva la quería la fracción parlamentaria del PRD, aunque por derecho de ser la segunda fuerza electoral le correspondía a la bancada de Morena. El empate numérico de diputados entre ambas bancadas preveía escenarios de parálisis en la instalación de la nueva Legislatura. Entonces, necesariamente tenían que llegar a acuerdos con las otras fracciones parlamentarias.

El PRD pudo haber hecho acuerdos con los diputados del PAN y del PT, pero solamente sumaban 15 diputados: 8, 4 y 3, respectivamente. No alcanzaban la mayoría requerida para quedarse con la presidencia de la Mesa Directiva a favor de la bancada perredista.

En cambio, PRI y Morena sí alcanzaban la mayoría: 16 diputados priistas más 8 morenistas, igual a 24. Más los aliados del Revolucionario Institucional: 1 del PVEM y 1 del PES. En total suman: 26.

El voto del diputado del partido local Unidad Popular pudo atraerlo cualquiera de los dos bloques.

Viéndolo numéricamente, fue más fácil el acuerdo entre las fracciones parlamentarias del PRI y Morena (más los aliados priistas). Y francamente no es un acuerdo vergonzante, porque legítimamente representan la primera y la segunda fuerza electoral.

A las diputadas y a los diputados del PRD, del PAN, del PT y del PUP no les quedó más que sumarse al acuerdo, conviniendo los tres primeros secretarios en la integración de la Mesa Directiva, cuya presidencia recayó en el diputado priista Samuel Gurrión Matías.

Y para que la fracción parlamentaria priista pudiera presidir la Mesa Directiva en la nueva Legislatura, la Legislatura saliente el viernes pasado reformó el artículo 39 de la Ley Orgánica del Poder Legislativo, donde se establecía que:

“Será Presidente de la Junta por la duración de la Legislatura, el Coordinador de la fracción parlamentaria que por sí misma cuente con la mayoría absoluta en el Congreso.

“En el caso de que ninguna fracción parlamentaria se encuentre en el supuesto señalado en el párrafo anterior, la Presidencia de la Junta será ejercida, en forma alternada y para cada año legislativo, por los coordinadores de las tres fracciones parlamentarias que cuenten con el mayor número de diputados. El orden del ejercicio de la presidencia se resolverá a favor de la fracción parlamentaria que tenga el mayor número de diputados. La Junta de Coordinación Política deberá integrarse a más tardar, en la segunda sesión que celebre el Congreso al inicio de la Legislatura.”

La reforma es la siguiente:

“En caso de que ninguna fracción parlamentaria cuente con la mayoría absoluta de integrantes del Congreso, la Presidencia de la Junta será ejercida en forma alternada y por cada año legislativo completo, por los coordinadores de las tres fracciones parlamentarias que cuenten con el mayor número de diputados. El orden del ejercicio de la Presidencia será por acuerdo de la Junta, y se tomará por mayoría de votos de sus miembros presentes, mediante el sistema de voto ponderado, en el cual los respectivos coordinadores representarán tantos votos como integrantes tenga su fracción parlamentaria.”

Con la modificación legal, se cambió la forma de resolver el orden del ejercicio de la presidencia de la Jucopo: Y no recaerá necesariamente en el coordinador o coordinadora de la fracción parlamentaria con mayor número de diputados, sino se decidirá por voto ponderado.

Y así, la fracción parlamentaria de Morena, que tiene ocho diputados (as), puede presidir la Jucopo en el primer año de ejercicio legal de la nueva Legislatura oaxaqueña; la coordinadora de la bancada del PRI votaría a favor del líder parlamentario morenista. Ese es el acuerdo, salvo decisión en contrario de última hora. Sin embargo, difícilmente puede variar.

Se prevé que el día 15 del mes en curso, se reúnan los coordinadores de las fracciones parlamentarias para formalizar la elección del líder de la bancada de Morena, Irineo Molina Espinoza, como presidente de la Junta de Coordinación Política.

¿Y POR QUÉ EL PRI NO SE QUEDÓ CON LA JUCOPO?

Sí, era tan fácil que el PRI se quedara con la presidencia de la Junta de Coordinación Política en el primer año de ejercicio de la entrante LXIII Legislatura oaxaqueña, pues la Ley Orgánica del Poder Legislativo le otorgaba ese derecho al contar con el mayor número de diputados (aunque no con la mayoría absoluta).

¿Por qué le cedió la Jucopo a Morena?

Bueno… primero porque si con alguien tenía que hacer el acuerdo para la integración de los órganos de gobierno del Congreso, era con la segunda fuerza electoral, no con el PRD que se fue a la debacle y que de algún modo representa los intereses del gobernador saliente, pues gobernaron en coalición fáctica y los perredistas son tan responsables como Gabino Cué Monteagudo de la situación de desastre en el estado de Oaxaca.

Y seguramente, la bancada morenista pidió llevar mano en la Jucopo, cuya presidencia no es relevante para el PRI en el primer año de ejercicio legislativo, sino lo es la Mesa Directiva, porque ésta conduce las sesiones del pleno y conducirá las más complejas sobre las reformas estructurales necesarias para el gobierno de Alejandro Ismael Murat Hinojosa, quien el primero de diciembre próximo asume el cargo de Gobernador de Oaxaca.

Es más, la primera sesión compleja puede ser precisamente esa, donde Murat Hinojosa asuma el cargo.

rosyrama@hotmail.com