Lo que el pueblo manda en las urnas, el TEPJF lo cambia

Vuelve al debate el intento de devolver al PES el registro como partido nacional.

Y bajo un argumento tan endeble que hasta los estudiantes de introducción al estudio del Derecho se dan cuenta de la pretendida violación la Constitución Política por el mismísimo Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF).

¡El órgano encargado de velar por la constitucionalidad en actos y resoluciones en materia electoral! Y en el caso del Partido Encuentro Social, el Instituto Nacional Electoral (INE) está cumpliendo a cabalidad lo ordenado por el artículo 41 de nuestra Carta Magna:

“El partido político nacional que no obtenga, al menos, el tres por ciento del total de la votación válida emitida en cualquiera de las elecciones que se celebren para la renovación del Poder Ejecutivo o de las Cámaras del Congreso de la Unión, le será cancelado el registro.”

¿Hay alguna duda?

Ni la Constitución ni la ley por ningún lado prevén la “representación calificada” como base para que un partido político pueda conservar su registro. Vaya, dicho argumento ni siquiera figura en el ordenamiento jurídico electoral.

Con sus excepciones, magistradas y magistrados de la Sala Superior del TEPJF pretenden otorgar al PES lo que lo ciudadanos no le dieron en las urnas: Votos para tener derecho a conservar el registro como partido nacional.

Y lo quieren hacer forzando una interpretación sistemática insultante a la inteligencia de los mexicanos.

Además ¿cuál es la prisa en demostrar que el PES cuenta con membresía política? En último de los casos, corresponde al partido demostrarlo, no al Tribunal Electoral.

Vaya, ¿de cuándo acá tan garantistas con las ficciones llamadas partidos políticos? ¿Desde que empezó la “Cuarta Transformación”? ¿Una transformación para bien o para mal?

El degenere legal, constitucional y político quizá empezó cuando revivieron al Partido del Trabajo (PT) al concederle la oportunidad de contabilizar los votos de una elección distrital extraordinaria para su permanencia.

¡Demasiada flexibilidad! Ojalá así de flexibles fuese toda autoridad con los ciudadanos.

LA PETICIÓN A LA CORTE

En fin, el caso es que ahora el PAN, PRI y Movimiento Ciudadano así como los coordinadores parlamentarios en la Cámara de Diputados y el Senado, enviaron una carta a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) para que implemente mecanismos de comunicación con el TEPJF a efecto de impedir que el PES mantenga su registro.

¡Imagínense hasta dónde han llegado las cosas! Hasta la necesidad de pedir prácticamente a la Corte que vigile a los magistrados de la Sala Superior y los alerte en su intento de violar el artículo 41 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

Dense cuenta del grado de desprestigio del TEPJF y de la falta de credibilidad en sus magistrados y magistradas, quienes, con sus honrosas excepciones, a pulso se están ganando la desconfianza de los actores políticos y ciudadanos.

De lo contrario, advierten los dirigentes partidistas y legisladores en su misiva a la Corte, “obligarían a iniciar un juicio político” contra los magistrados de la Sala Superior “que avalaran el proyecto por violaciones graves a la Carta Magna y las leyes federales que de ella emanan”.

Porque “el proyecto de sentencia establece un criterio que se denomina 'representación calificada' que busca agregar la representación legislativa en el Congreso de la Unión como un mecanismo alternativo para permitir que, al amparo de una interpretación contraria a lo que establece la Constitución, los partidos políticos puedan mantener su registro sin cumplir con el 3 por ciento de la votación emitida”.

¿Qué tal? La cosa es que prospere el juicio político. Por lo pronto, los legisladores de oposición bien podrían iniciar a la de ya acciones de resistencia política en vez de andar comiendo de la mano de los líderes de la llamada Cuarta “T”.

La oposición al PRI así consiguió todos sus derechos y garantías. Mientras la oposición actual está confundiendo responsabilidad con tibiez para hacer valer la ley.

Tal vez es hora de ir pensado en una reforma electoral integral que cree órganos electorales realmente autónomos e independientes.

Un cambio de modelo electoral le haría bien al país en estas horas de “Transformación” a la inversa.

En julio pasado el electorado mandó quitarle el registro al PES. Pero en el TEPJF lo entienden al revés.

rosyrama@hotmail.com

*Nota del Editor: Foto: TEPJF*