Limpiar el nombre de Morena en el caso Puebla

Ni las disposiciones constitucionales ni legales en materia electoral prohíben participar al candidato y al partido político involucrados en la muerte del adversario o del gobernante, sea como haya ocurrido el deceso: Accidente o asesinato.

Y al decir involucrados, no significa la autoría intelectual o material sin antes determinarlo la autoridad competente. Más bien involucrados de algún modo porque sean señalados por el partido opositor, familiares o amigos de las víctimas, o mediáticamente.

Las disposiciones solo prohíben participar en la elección extraordinaria al candidato sancionado con motivo de la nulidad de la elección ordinaria por las causas contenidas en el la última fracción del artículo 41 de la Constitución General.

Y también existe la prohibición por causas de inelegibilidad.

Así que en teoría y legalmente, tanto Morena como Miguel Barbosa Huerta pueden participar en las elecciones extraordinarias a la gubernatura de Puebla (salvo que a éste le sobrevenga alguna causa de inelegibilidad).

Sin embargo, tanto el partido como tal personaje necesitan limpiar su imagen en torno a la trágica muerte de la gobernadora de Puebla, Martha Erika Alonso y de su esposo, el senador Rafael Moreno Valle; ambos panistas viajaban en el helicóptero accidentado.

Si Morena y Barbosa hubiesen impugnado con toda postura y normalidad democrática las elecciones poblanas, en estos momentos estarían exentos de toda sospecha. Pero persiguieron a Martha Erika sin el menor asomo de tregua.

Hasta resultó embarrado el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación; algunos de los magistrados de la Sala Superior se acusaron en torno a la declaración de validez de la elección de Martha Erika como gobernadora de Puebla.

Vaya, el lío poblano hasta salpicó al Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador; líder moral del partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena).

Por su parte, los militantes del Partido Acción Nacional (PAN) han aprovechado muy bien todo el embrollo. Claro, habrá quienes sinceramente pidan la investigación del siniestro y, en su caso, justicia; pero hay otros, evidentemente que lo hacen como mero proselitismo.

Y no solo con miras a las próximas elecciones extraordinarias a la gubernatura de Puebla, sino con miras electorales inmediatas y futuras. Recuerden que este año hay comicios en varias entidades federativas y luego vienen las elecciones federales intermedias.

En fin, ¿cómo limpiar la imagen de Morena?

Primero: Aunque no lo ordene ninguna ley, la mayoría morenista en el Congreso de Puebla debe elegir como Gobernador Interino a una persona neutral, que garantice la imparcialidad en los comicios y la estabilidad de la entidad.

O en todo caso, a un panista, como lo demanda la militancia del PAN bajo el argumento de corresponderle en derecho por haber ganado la elección ordinaria; aunque tampoco es derecho escrito.

Ninguna ley prohíbe que el Congreso poblano designe a un morenista. Pero hacerlo, podría provocar al avispero y servir como bandera para seguir culpando a Morena.

Lo más prudente sería designar a una persona neutral como Gobernador Interino, para evitar inclinaciones electorales.

Segundo: La no participación de Miguel Barbosa Huerta, quien debe tomar la decisión por sí mismo de dimitir a su aspiración de contender nuevamente por la gubernatura de Puebla. No porque sea el autor intelectual o material de la muerte de su rival electoral, Martha Erika y del senador Moreno Valle, sino para contribuir a la pacificación poblana.

Hay quienes consideran que Morena tampoco debe participar en la elección extraordinaria. Sin embargo, sí podría hacerlo con un candidato distinto. Aunque el partido se arriesga al linchamiento político si en los días subsiguientes no se aclara el accidente aéreo.

Incluso, aclarándose, el PAN o cualquier otro partido político podría tomar como bandera política la trágica muerte de Martha Erika para ganarle a Morena, culpando a este partido.

Casi siempre una tragedia llega al corazón y une a la ciudadanía. Y en Puebla pueden unirse en contra de Morena. Sin embargo, también puede ocurrir lo contrario si se advierte un linchamiento injustificado hacia el partido de AMLO.

MORENISTAS BOCONES

Los morenistas andan muy sobrados y se van de boca en todos los estados. Y más les vale le vayan midiendo el agua a los camotes porque ya son gobierno, no oposición, por lo tanto los revires se le van a multiplicar en detrimento de la imagen del Gobierno Federal.

La tragedia de Puebla ya los impacta.

Y en Oaxaca los morenistas quedaron en mal en la reciente visita del Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, pues se la pasaron abucheando al gobernador Alejandro Murat Hinojosa cuando el mandatario federal asistió en plan de concordia y colaboración.

Incluso, los morenistas evidenciaron el pleito entre el senador Salomón Jara y la Coordinadora Estatal, Nancy Ortiz. Los abucheos también fueron para el legislador.

Tales actitudes no abonan ni a la imagen ni al gobierno del presidente López Obrador.

rosyrama@hotmail.com

*Nota del Editor: Foto:lopezobrador.org.mx*