Las expectativas de Durazo

Qué más quisieran las y los mexicanos que caminar por las calles sin miedo, que amanecer sin las noticias de masacres como la ocurrida en Minatitlán, ni de explosiones de ductos como el de Hidalgo, y sin hechos violentos en ningún rincón del país; tener el México color de rosa bosquejado en campaña por los de la Cuarta Transformación.

Pero ya han pasado casi siete meses de la renovación del Congreso de la Unión, y casi cinco meses de la transición del Ejecutivo Federal, y nada; solo discurso, nuevas leyes sin aplicar aun y más promesas.

Y el presidente Andrés Manuel López Obrador tiene que salir todas las mañanas a defender el ejercicio de su gobierno porque su gabinete sigue sin dar el cien por ciento de su capacidad. Incluso, a veces dan información irreal a su jefe. ¿O es al revés?

Es más, los legisladores se tardaron en empezar a producir el andamiaje jurídico para dar soporte al Proyecto de Nación del nuevo mandatario; en las bancadas de Morena, PT y PES andaban ocupados en el reparto del pastel legislativo.

Y el tiempo es inexorable; AMLO pronto llegará a la mitad de su primer año de gobierno (en junio); y la Legislatura federal en breve cerrará su primer año de ejercicio legal.

En fin, el contexto viene a colación por las expectativas del Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo Montaño, al comparecer ante el Pleno del Senado de la República para presentar la Estrategia Nacional de Seguridad Pública.

Dijo: “Nos proponemos lograr un punto de inflexión en la tendencia de la criminalidad en los primeros seis meses de su aplicación. Lograr niveles razonables de paz y tranquilidad en los primeros tres años, y aprovechar los tres años restantes del sexenio para consolidar los resultados y entregar, en 2024, un país estable y en paz”.

Entonces, si la Estrategia Nacional de Seguridad Pública (la cual aprobó este jueves el Senado) se empieza a aplicar en mayo, junio o julio, ¿el punto de inflexión se reflejaría a finales del 2019 o principios del 2020?

Mientras que los niveles razonables de paz y tranquilidad ¿se percibirían entrando al tercer año del Gobierno Federal, encabezado por AMLO? Y pasando éste ¿vendría la estabilidad en el tema?

Mmm… poner plazos tan exactos corre el riesgo del incumplimiento. Pero bueno, habrá que concederle el beneficio de la duda. Sin embargo, tampoco caben ya los pretextos basados en echarle toda la culpa a los antecesores de AMLO y de Morena.

Por cierto, en las morenistas pupulan políticos que emigraron del PRI de manera directa o pasando primero por el PRD y otros partidos políticos. Así que en el actual partido en el poder también hay copartícipes (por decirlo de algún modo) de los males del país, según la búsqueda de culpables.

Un poco en ese tenor, Durazo dijo que las fallas estructurales del sistema político, económico y social se expresan en la inseguridad: “Son las consecuencias de un modelo económico sectario y excluyente”.

En fin, el Secretario puso plazos para remediar el problema de la inseguridad en el país. Y ya hay Guardia Nacional y Estrategia Nacional de Seguridad Pública. Por tanto, ¡manos a la obra! Y se entiende que de aquí en adelante, cualquier falla será responsabilidad del nuevo gobierno.

¿EN SERIO SE ACABÓ EL GASTO DISCRECIONAL?

Con la novedad de que la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión aprobó por unanimidad un dictamen que reforma el artículo 74 de la Constitución Política para eliminar por completo las partidas secretas en el Presupuesto de Egresos de la Federación.

Claro, las elimina en el papel, porque en la práctica seguirá existiendo el manejo discrecional de los recursos públicos. ¿O no? ¿O de dónde saldrá el dinero para atender asuntos emergentes y urgentes? Por ejemplo, para tranquilizar manifestantes. ¿O éstos extenderán factura?

Los gobiernos (de cualquiera de los tres órdenes) suelen tener caja chica y basta estirar la mano para sacar los fajos de billetes para todo tipo de gastos; incluidas compensaciones extra legales a colaboradores leales, legisladores, “luchadores sociales” y operadores electorales.

O, ¿en serio este tipo de gasto se acabó con la llegada de la Cuarta Transformación?

En fin, el dictamen reforma el párrafo tercero de la fracción IV del artículo 74, el cual actualmente establece:

“No podrá haber otras partidas secretas, fuera de las que se consideren necesarias, con ese carácter, en el mismo presupuesto; las que emplearán los secretarios por acuerdo escrito del Presidente de la República”.

 La nueva redacción a la letra señala:

“No podrá haber otras partidas secretas en el Presupuesto de Egresos de la Federación”.

¿Otras partidas secretas?

rosyrama@hotmail.com

*Nota del Editor: Foto: senado.gob.mx*