Las definiciones previas rumbo a la sucesión oaxaqueña

La sucesión oaxaqueña avanza aún sin luces absolutamente claras. Sin embargo, en razón de los plazos legales, han empezado las definiciones previas a la decisión final en una entidad donde en 2022 solamente tendrá elección de gobernador. 

Una entidad donde parece inminente la victoria de Morena con cualquier candidatura debido a la alta aceptación del Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, quien por enésima ocasión acaba de visitar Oaxaca. 

Una visita no solamente para supervisar en avance de las obras de su Gobierno Federal, sino también la marcha del proceso interno morenista, cuyos aspirantes prácticamente se sacan los ojos con tanto golpeteo.  

AMLO asegura que no meterá las manos. 

Pero parece que la decisión se cerrará entre el senador Salomón Jara Cruz y la senadora Susana Harp Iturribarría, quien tiene más posibilidades en función de dos circunstancias: El conocimiento que de ella tiene la ciudadanía y la paridad de género en gubernaturas, a libre decisión de Morena en tres de los seis estados con renovación de gubernatura en 2022. 

Pero la posibilidad del tercero sigue latente en la persona del senador del Verde Raúl Bolaños Cacho Cué, por dos circunstancias: La coalición en Oaxaca Morena-PVEM-PT, y el vínculo de AMLO con personas allegadas a Raúl, quien, por cierto, en diversas ocasiones se ha jugado el prestigio en el Senado en respaldo de los proyectos presidenciales. 

Un signo inequívoco de que AMLO empieza a cerrar el círculo sucesorio en Oaxaca es la invitación al ahora ex director del ISSSTE, Luis Antonio Ramírez Pineda, para convertirse en director general de Nacional Financiera y de Bancomext, o la opción de seguir caminando rumbo a la sucesión oaxaqueña. 

El presidente López Obrador puso a prueba la lealtad de Luis Antonio, y él le respondió como desde el principio del sexenio cuando lo invitó a formar parte de gabinete ampliado.  

En los próximos días se seguirá cerrando el círculo morenista, personas aspirantes se irán allanando hasta que queden los indispensables para matizar de democrático el proceso interno, a menos de una sorpresiva rebelión del senador Salomón Jara ante la probabilidad de verse desplazado en la candidatura de Morena.  

Por el momento siguen jugando las tres mujeres inscritas en el proceso interno de Morena: Susana Harp, Irma Juan Carlos y Rosalinda Domínguez, además de cinco hombres: Salomón Jara, Héctor Sánchez López, Raúl Bolaños, el petista Benjamín Robles y hasta el cuestionado edil de la capital oaxaqueña, Oswaldo García Jarquín. 

Así, por resultados de una encuesta que mide el grado de conocimiento que la ciudadanía tiene de las personas. Pero conocimiento no es sinónimo de preferencia electoral.  

Por lo que toca al PRI, también empezaron las definiciones previas, aún cuando en la praxis priista la decisión ya esté tomada por el jefe político del priismo local a favor de Francisco Ángel Villareal, quien este martes renunció a la dirección general del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO) para estar en condiciones de elegibilidad. 

Una decisión basada en la fortaleza de Paco Villareal en cuanto a su buena relación con el magisterio oaxaqueño, gremio que dejó de realizar manifestaciones desde cuando él tomó la dirección educativa.  

Pero también el actual presidente estatal del PRI, Eviel Pérez Magaña, es otro personaje con posibilidades para la competencia electoral, aunque le son inciertas dos circunstancias: Que aún mantenga de su lado los más de 600 mil votos que obtuvo en 2010 y estar en el ánimo del círculo Murat. 

No son los únicos anotados, este martes se apuntaron tres funcionarios más del gabinete de Alejandro Murat para sucederlo en el cargo… bueno, cuando menos para competir por la candidatura: Heliodoro Díaz Escárraga, Germán Espinoza Santibáñez y Héctor Pablo Ramírez Puga Leyva, quien, por cierto, está dispuesto a jugar por el partido que le ofrezca la postulación.  

Los tres anteriores están lejos de representar posibilidades competitivas. Y no obstante su legítima aspiración, su renuncia proyecta el intento de dar matiz democrático a la selección interna priista, además de la oportunidad perfecta para dejar el puesto en el último año del sexenio. Vaya, que lleguen otras personas a cerrar y a tapar lo que haya que tapar. 

El PAN y el PRD carecen de candidatura competitiva. Y si no van en coalición con el PRI, ya postularán a cualquier persona. Quizá cachen desprendimientos priistas o morenistas. 

Y Movimiento Ciudadano anda en busca de candidato o de candidata. Le ha hecho la propuesta al priista Eviel Pérez Magaña y a la panista Alejandra García Morlán. 

rosyrama@hotmail.com

*Nota del editor: foto en portada: @SusanaHarp*