La revocación de mandato, un arma de doble filo….

Faltan solo días para que Andrés Manuel López Obrador asuma el cargo de Presidente de los Estados Unidos Mexicanos y ya anda pensando en someterse al escrutinio público mediante un ejercicio ciudadano: ¿Consulta Popular o Revocación de Mandato?

No queda claro.

Ambas son figuras jurídicas distintas. Incluso, la Revocación de Mandato implica requisitos específicos y rigurosos pues se trata decidir si cesa la función de quien en ese momento ejerza como titular del Poder Ejecutivo Federal.

Entonces no es un asunto menor, ni de mera trascendencia nacional en el tratamiento general dado por la actual Ley Federal de Consulta Popular, la cual, por cierto, prevén modificar los legisladores de Morena y aliados en el Congreso de la Unión.

Sí, es de trascendencia nacional pero en relación a principios democráticos y republicanos constitucionales, engarzados con la materia electoral. Por lo tanto, aguas, no sea que los de la “Cuarta Transformación” sigan bailando el jarabe tapatío sobre la Constitución.

O… ¿qué tanto es tantito?

Total, previamente modifican la Constitución y ya. Entonces ya veremos de qué están hechos los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN): Si para cuidar los controles constitucionales o para someterse a la cúpula morenista vía los otros poderes.

Claro, si la oposición impugna; caso contrario toda reforma será válida.

Por lo pronto, legisladores de los grupos parlamentarios del PRI, PAN, PRD y PVEM ya anunciaron que recurrirán a los órganos jurisdiccionales en el contexto de la pretendida reforma a la Ley de Federal de Consulta Popular.

En todo caso, dicha Ley –consideramos— deberá ser sustituida por una Ley de Participación Ciudadana donde se regule la Consulta Popular, la Revocación de Mandato, el Referéndum, el Plebiscito, el Parlamento Abierto, etc., porque la naturaleza jurídica registra variaciones en cada figura.

Vaya, ¿por qué temer a la participación ciudadana? Es democracia y ésta es buena. Aunque para quienes gobiernan puede convertirse en un arma de doble filo, porque el pueblo tarde o temprano se cansa… Y el de México ha demostrado su rechazo al engaño y al autoritarismo.

Entonces, si AMLO cumple su palabra de someter su permanencia en la Presidencia de México a la decisión popular, puede correr el riesgo del doble filo.

Porque si al 2021 se incrementa el número de arrepentidos de su voto emitido en el 2018, harán largas filas en las casillas electorales aún y cuando el mecanismo sea una consulta popular patito como la empleada para determinar la suerte del Aeropuerto Internacional de México.

Igual y el número de arrepentidos no supere al voto cautivo mediante los programas sociales del próximo Gobierno Federal.

Interesante.

Y habría que ver qué órgano sería el encargado de organizar y desarrollar el mecanismo para revocarle el mandato del Presidente de la República; electo para un periodo de seis años (es la periodicidad constitucional). ¿El Instituto Nacional Electoral?

Como que a AMLO le desagrada todo lo que huela a INE, y eso que varios consejeros del Consejo General expusieron su prestigio por defenderlo en muchas de las violaciones a la ley electoral antes, durante y después del reciente proceso electoral.

Bueno, después de éste los consejeros palidecieron ante la actitud del Presidente Electo respecto del órgano electoral nacional. En fin. ¿Qué institución organizaría la revocación del mandato? Capaz y crean un organismo ex profeso con integrantes a modo, tal y como lo hacía el PRI en su época hegemónica.

Ja, solo falta que lo presida la persona titular de la Secretaría de Gobernación y entonces sí “viva el retroceso”.

Pero como eso no sucede aún, será necesario conceder el beneficio de la duda sobre el propósito anunciado para el 2021, año de elecciones federales intermedias. Imagínense someter entonces a la voluntad popular si AMLO permanece o se va.

Si arrasa en el sentido de su permanencia seguramente producirá el efecto AMLO del 2018 y nuevamente se llevará la mayoría de la Cámara de Diputados Federal para continuar operando legislativamente a su favor… ¿O será a favor del pueblo de México?

Si no arrasa, pero de todos gana seguir como Presidente de México, no surtirá el efecto deseado y la Cámara Baja tendrá una composición distinta y quizá adversa al Presidente de la República, salvo que haya voto diferenciado.

Y si pierde por solo un voto, pues tendrá que cumplir su palabra de dejar el cargo. Habría entonces elecciones extraordinarias presidenciales, a menos de que también sean modificados los supuestos de faltas absolutas del titular del Ejecutivo Federal.

Y si hubiera elecciones extraordinarias presidenciales en 3 años con el antecedente de un revés a AMLO en la consulta, seguramente ganaría una opción política distinta a Morena.

En fin, mucho depende del mecanismo de participación ciudadana y de la institución organizadora: ¿Real, independiente, imparcial, garante del respeto a la voluntad popular? ¿O patito?

La tendencia va hacia una cosa amorfa y hacia el control electoral. ¿O no? Sin embargo, AMLO no está viendo que la membresía morenista no es de su misma madera.

rosyrama@hotmail.com

*Nota del Editor: Foto: lopezobrador.org.mx*