La relación laboral magisterial se le carga a las entidades federativas

Será necesario leer y releer la letra chiquita con puntos y comas de las modificaciones constitucionales relativas a la nueva Reforma Educativa aprobada esta madrugada por el Pleno de la Cámara de Diputados Federal, por mayoría calificada.

Y sobre todo el 16 transitorio, bautizado principalmente por diputados panistas como el “artículo maldito” y/o “manzana envenenada”.

La nueva Reforma Educativa parece no tener contentos a todos, incluida la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), la cual amenazó con “revolución ante la imposición” anunciando un paro laboral de 48 horas para los días 1 y 2 de mayo.

Aunque para la beligerancia de la gremial francamente ha estado bastante bien portada. Incluso, los profesores sí se manifestaron pero ya no sellaron los accesos a la sede de la Cámara Alta. Y qué bueno, nadie desea el caos en ninguna parte del país.

Sin embargo, cabe preguntar: ¿Su próxima movilización en realidad será en contra de las modificaciones constitucionales aprobadas la madrugada de este jueves? ¿O para preservar la tradición con motivo del Día del Trabajo? ¿Hasta dónde influye la adenda pactada entre la Secretaría de Educación Pública y líderes parlamentarios?

Todo se verá en las siguientes horas, días, semanas, meses.

Claro, para que cualquiera de las partes pueda cantar victoria o derrota será necesario esperar la decisión del Senado de la República y de los Congresos Locales; además de la aprobación de las leyes secundarias.

No obstante y aun cuando no le sea suficiente, la CNTE hasta el momento ha conseguido algunos de sus objetivos. Por ejemplo: Eliminar el rigor de la reforma peñista.

Seguirán los procesos de selección docente en igualdad de condiciones; o sea, concursos para el ingreso, promoción y reconocimiento del magisterio, pero los mecanismos se decidirán a través del nuevo Sistema para la Carrera de los Maestros y Maestras prevista en ley secundaria.

Vaya, continuarán las evaluaciones, pero ya no punitivas, sino “de carácter formativo, diagnóstico e integral”, porque la permanencia de los profesores no dependería de las mismas. Y se regresaría al escalafón para determinar las promociones y ascensos.

LA RELACIÓN LABORAL

Habrá que ver los alcances de la disposición constitucional (en caso de aprobarse por el Senado y las Legislaturas locales) que prácticamente carga a las entidades federativas las relaciones laborales con los profesores.

Porque dichas relaciones, se regirán por las constituciones locales de los estados.

¿Cuál es la razón? Parece una regla con fines políticos. Porque, como bien alguien dijo en tribuna, abre la puerta a negociaciones entre las secciones sindicales y los gobiernos locales.

Y en el ámbito estrictamente laboral ¿cuáles serían los temas a negociar? Porque la nómina y plazas quedan en manos del Gobierno Federal. ¿Habrá incendios magisteriales locales mientras el bombero centraliza los extinguidores?

Un usuario de la red social y Promotor Educativo, ENRIQUE‏ @enriquegarcia52,  lo sintetizó así: Aprobada la Reforma Constitucional en materia educativa. El control administrativo del magisterio lo tendrán los Gobiernos locales. El pago de nómina el Gobierno Federal. Los Planes y Programas de Educación Básica y Normal el Gobierno Federal.”

¿Y qué debe entenderse por control administrativo? ¿Y qué debe establecerse en las constituciones locales? ¿Lo que pida la sección sindical correspondiente de la CNTE? Eso es lo que no queda claro, ni con las posturas en tribuna de los diputados federales.

En fin, a ver en qué termina esto de la nueva Reforma Educativa, la cual parece una mezcolanza de la esencia de la norma vigente con parches morenistas.

rosyrama@hotmail.com

*Nota del Editor: Imagen: @Mx_Diputados*