La imagen más neoliberal de la #4T

Ayer, mientras se llevaba a cabo el desfile militar, en redes sociales circuló un fuertecito meme que entre otras frases dice: “Ahora sí se puso de a pechito”. “Es la foto más neoliberal de la familia presidencial”. 

Y hace alusión a una de las fotografías que el mismo staff de AMLO publicó donde el Presidente de México y su esposa Beatriz Gutiérrez Müller posan en el gran salón de Palacio Nacional tras la ceremonia de “El Grito”. 

Andrés Manuel López Obrador luce pulcramente trajeado, zapatos recién boleados y la banda presidencial en el pecho; se ve normal, digamos. Y doña Beatriz sale ataviada de vestido largo línea A, manga larga y sin escote, con aplicaciones doradas; aretes dorados y chongo alto.   

No se trata de una simple fotografía, sino de lo ésta proyecta: La vivísima imagen de un gobierno rico y un pueblo pobre, cuando el mandatario ha pugnado por todo lo contrario. ¿O solo ha sido bandera populista de campaña? 

Proyecta la imagen de una pareja real como en la monarquía o en el virreinato; solamente hizo falta portar la corona, el cetro y larga capa.  

Tan metidos en el tuétano trae AMLO a sus antecesores, que hasta los emuló en las frivolidades impuestas por los gobernantes en las ceremonias oficiales. Una cosa son los protocolos, y otra cosa el derroche en cosas superfluas que nada tienen que ver con las gestas heroicas. 

De entrada, nada tiene que hacer la esposa al lado del mandatario en el Palco Oficial cuando da “El Grito” emulando al cura Miguel Hidalgo. Vaya, algunos presidentes hasta se presentan con la familia completa.  

Claro, tampoco se le puede prohibir que asista a las ceremonias de las conmemoraciones patrias, pero en todo caso que aparezca al lado de su esposo una vez terminados los actos oficiales. 

¿O en qué momento Miguel Hidalgo agarró de la mano a su esposa para arengar al pueblo mexicano a levantarse en armas para iniciar la guerra de la independencia? 

Lo que hoy hacen los mandatarios es una distorsión de la Historia de México, un abuso de poder y un exceso. 

Porque en política, la forma es fondo.  

La “Cuarta Transformación” de México también debería representar cambio de formas si acaso ha cambiado el fondo; caso contrario se trata de un gatopardismo. 

En fin, la forma en que se presentó el presidente Andrés Manuel junto con su esposa en la ceremonia de “El Grito” en este su segundo año de gobierno, no pasó desapercibida para mexicanos y mexicanas, salvo para sus seguidores. 

Por eso las fotografías fueron objeto de memes. Por cierto, las fotos más representativas de ese “neoliberalismo” que gente común ve en ellas, fueron publicadas en el sitio web lopezobrador.org.mx, no en el sitio oficial de la Presidencia de México. 

Bueno, ¿y por qué hay un sitio AMLO y un sitio de la Presidencia de México?  ¿No representa un doble gasto a cargo del erario? ¿O uno es pagado de manera particular? 

El mandatario tan quisquilloso, pero consintió que Beatriz le entrara a la moda de las “Primeras Damas” en la ceremonia oficial patria.  

¿Cuánto costaría el vestido de Beatriz? Los atuendos confeccionados por diseñadores de alta costura suelen ser carísimos. ¿O lo compró en la Lagunilla? ¿En una tienda de segunda mano? ¿O en un establecimiento “x”? ¿O lo maquiló la costurera de la esquina? 

Como sea, hubo gasto en vestido, zapatos, peinado, maquillaje, perfume, etc. ¿O no? Y bueno, ¿quién pompó? ¿Su esposo? ¿O el pueblo de México con la partida secreta o de menaje de Palacio Nacional? 

La fotografía seguramente pasará a la historia. Hasta recuerda una de las tantas donde don Porfirio Díaz posó junto con doña Carmelita, con todo respeto para aquél Presidente de México que terminó como tirano, pero en su época la economía de nuestro país estuvo por arriba de la de Estados Unidos. 

Claro, como todos los presidentes fue odiado y querido. Querido porque México era próspero. Odiado porque también en su época se ahondaron las diferencias sociales.  

Y es justamente eso lo que no miden los mandatarios: Las diferencias sociales. Como reza la voz populi, todo debe ser ni tan-tan, ni muy muy. Porque los excesos de poder, la simulación, los extremos sociales, nunca tienen final feliz. 

rosyrama@hotmail.com 

*Nota del editor: foto en portada: lopezobrador.org.mx*