La Guelaguetza por las nubes; Murat y Salomón…

La Guelaguetza es la máxima festividad de las y los oaxaqueños; un encuentro anual de etnias de las ocho regiones de la entidad para presentar sus bailes, sones, jarabes y tradiciones los dos últimos lunes de julio, llamados los Lunes del Cerro. 

Pero cuando un lunes cae el 18 de julio, aniversario del fallecimiento de don Benito Juárez García, entonces se corre al siguiente. Como en este 2022, en que los Lunes del Cerro están programados para celebrarse el 25 de julio y el 1º de agosto. 

Sin entrar en la profundidad de la historia de la máxima festividad oaxaqueña, antiguamente los lugareños se reunían en la Rotonda de la Azucena en el Cerro del Fortín (donde ahora se localiza el Auditorio Guelaguetza) para presenciar ese encuentro de etnias que en solidaridad intercambiaban productos tras disfrutar de la presentación de sus costumbres y bailables tradicionales. 

Luego de disfrutar la presentación única (en el Primer Lunes o la Octava), buscaban un lugar donde comer a la sombra de un árbol en las faldas del Cerro del Fortín, y luego cortaban azucenas; una florecita blanca silvestre bonita y de aroma muy agradable, que solo se da se da en época de lluvias coincidiendo con el mes de julio. Era toda una tradición. 

Con el tiempo, la Guelaguetza fue convirtiéndose en atractivo de turistas nacionales y extranjeros. Y, evidentemente, los gobernantes vieron en la máxima festividad oaxaqueña una fuente inagotable de recursos económicos.  

A través de los años le han anexado diversas actividades paralelas que hacen más atractiva esta fiesta mágica, única, llena de colores y sabores, cuyos Lunes del Cerro son precedidos de un convite, que es el desfile de las delegaciones a presentarse en la Guelaguetza por las principales calles empedradas del primer cuadro de la Ciudad de Oaxaca.  

Hombres y mujeres vistiendo los trajes regionales van bailando, cantando, pronunciando versos, mientras regalan copitas de mezcal a quienes salen a verlos a las calles (propios y turistas); quemas cohetes, bailan el torito, tiran productos de sus lugares de origen: Pan, tortillas, café, piñas, sombreros de palma, bolsitas de salsa, chocolate, etc.  

Son delegaciones originarias. 

Algunas de las actividades que a través del tiempo se han incorporado son: La Feria Internacional del Mezcal, El Festival del Mole, ahora hay un Concurso Nacional del Rebozo y ferias gastronómicas en municipios de los Valles Centrales (de la Tlayuda, del Tamal, del Queso y Quesillo, etc.) 

Y de la única presentación en cada Lunes del Cerro, se pasó a dos: Una matutina y otra vespertina; en total son cuatro. Más el grandioso espectáculo de la Princesa Donají, que se efectúa la noche del domingo anterior a cada lunes. 

Hoy la máxima festividad oaxaqueña se ve envuelta en una creciente comercialización. Por una parte, qué bien, siendo Oaxaca un estado eminentemente turístico, sobre todo destinos internos como su capital, llamada la Verde Antequera por sus históricos edificios construidos en cantera verde. 

Pero por otro lado, qué mal. Porque la comercialización de la Guelaguetza se ha convertido en el principal obstáculo para que los habitantes de Oaxaca disfruten su festividad en sus dos Lunes del Cerro. Los precios de los boletos andan por las nubes:  Actualmente fluctúan entre los 2 mil y 4 mil pesos y cachito.  

Y no se diga en la reventa de última hora. 

El gobierno local deja el acceso libre a una o dos de las secciones del Auditorio Guelaguetza, pero son las últimas, las de hasta arriba, desde donde la presentación de las delegaciones provenientes de las ocho regiones de la entidad, se ven como hormiguitas; muy de lejos.  

Y solamente son espectadores de cómo los turistas se arrebatan los productos que ofrecen las delegaciones tras la presentación de sus bailes, sones, jarabes y tradiciones; o los productos que desde el Palco Oficial avienta el gobernador en turno y su esposa. 

Por eso los lugareños optan por presenciar la Guelaguetza en alguno de los municipios de la región de los Valles Centrales, que también organizan los Lunes del Cerro con la ayuda de grupos de baile folklórico de la casa de la cultura municipal o de la misma población. O la ven por televisión, lo mismo que los conciertos que se organizan de manera paralela. 

LA GUELAGUETZA EN EL GOBIERNO DE SALOMÓN 

Cada gobernante ha hecho algunas innovaciones en relación a la Guelaguetza. Por ejemplo, el gobierno de Diódoro Carrasco introdujo la Feria del Mezcal, y el de Gabino Cué motivó a los municipios para realizar ferias de los productos típicos del lugar o de la gastronomía. 

Quién sabe qué planes tenga el próximo Gobernador de Oaxaca, Salomón Jara Cruz. Pero atendiendo al principio de darle prioridad al “pueblo”, algo tiene qué hacer para que éste tenga acceso a su máxima festividad sin que sean los últimos. 

Tal vez hacer solo para oaxaqueños una de las cuatro presentaciones a costos módicos de recuperación, o ampliar el número de secciones gratuitas, o incrementar de cuatro a seis el número de presentaciones para que dos sean sin costo para las personas oaxaqueñas (suena exagerado, pero es cuestión de organizarse y de ajustar tiempos). 

En fin. Habrá que esperar al inicio del nuevo gobierno para saber qué plan tiene en relación a la Guelaguetza. 

Por cierto, el gobernador entrante necesita de un buen secretario o secretaria de Turismo, que le dé impulso al sector no solamente en la capital oaxaqueña, sino también en las ocho regiones de la entidad; cada una tiene atractivos únicos. Por ejemplo, está la época de las tradicionales velas del Istmo de Tehuantepec; el ecoturismo en las sierras Norte y Sur, los destinos de playa en la Costa, y el turismo religioso. 

PREVENTA DE BOLETOS 

Francamente esta escribiente no entiende por qué hay una preventa de boletos para asistir a los Lunes del Cerro de la Guelaguetza, ni tampoco por qué se venden a través de agencias comerciales ex profeso.  

En la preventa, anunciada en mayo por el Gobierno del Estado, los boletos estaban disponibles vía la línea SuperBoletos y en las taquillas de Sectur-Oaxaca, a un costo de 1,331 y 1,052 pesos para las secciones “A” y “B”. 

Y se agotaron en cuestión de horas.  

Y ayer entramos a una liga comercial de venta de boletos para la Guelaguetza y oscilaban entre los 2 mil y 4 mil pesos y cachito.  

¿Hay acaparamiento? ¿De quién? ¿Es negocio de funcionarios? 

¿Por qué no nada más es venta? Y que sea a través de una línea oficial, que dé transparencia tanto a la venta del boletaje como a los ingresos de la misma. 

¿QUÉ SE HACE CON EL DINERO? 

Se entiende que parte de los ingresos por la Guelaguetza y actividades relacionadas, se usan para financiar la inversión en la organización de la misma. Entran entre 20 y 30 millones de pesos. Y algo debe quedar. 

No se sabe a ciencia cierta cuál es el destino, no de la derrama, sino de lo que entra a las arcas públicas vía gobierno, como es lo del boletaje.  

LA ÚLTIMA GUELAGUETZA DE MURAT 

La de 2022 será la última Guelaguetza que presida el gobernador saliente, Alejandro Murat Hinojosa, pues a finales de noviembre concluye su sexenio. Y como es la última echará la casa por la ventana. Incluso, hasta donde se sabe ha invitado al presidente Andrés Manuel López Obrador, como lo hizo antes de la pandemia, pero no asistió. 

Quién sabe si AMLO asista ahora, así como para anunciar la incorporación de Alejandro Murat a su gabinete, aunque sea de embajador en algún lugar o como titular de la SEP, donde pronto saldrá Delfina Gómez para buscar la candidatura de Morena a la gubernatura del Estado de México. 

La presencia de AMLO o de personajes morenistas en el Palco Oficial en la Guelaguetza, sería como terminar de clavarle la puñalada por la espalda al priismo oaxaqueño. 

COVID-19 

Las actividades de la Guelaguetza han arrancado, inician con el mes de julio. Amén de la tradición, la economía oaxaqueña no se puede detener en un estado eminentemente turístico.  

Sin embargo, tampoco se detiene la pandemia Covid-19.  

La titular de los Servicios de Salud de Oaxaca (SSO), Virginia Sánchez Ríos, informó que durante el período comprendido del 26 de junio al 02 de julio, la entidad registró un acumulado de 126 mil 559 casos confirmados de Covid-19, de los cuales dos mil 156 se contabilizaron en esta última semana, lo que significa que hubo un incremento del 40.45% en comparación a la semana anterior. 

Y con el riesgo de la propagación del contagio, marcha la Guelaguetza.  

rosyrama@hotmail.com 

*Nota del editor: imagen en portada: www.viveoaxaca.org*