La gran deuda pública de Oaxaca, de 489 a 14 mil mdp

La nueva LXIII Legislatura oaxaqueña ayer inició la glosa del 6º Informe del Gobernador de Oaxaca, Gabino Cué Monteagudo, quien concluirá su mandato en ocho días para ser relevado por el priista Alejandro Ismael Murat Hinojosa, al que dejará un estado endeudado.

La deuda total asciende a 14 mil 25 millones de pesos, confirmó el Secretario de Finanzas, Enrique Arnaud Viñas, durante su comparecencia ante el pleno legislativo.

Es una deuda que fue de menos a más. En su recuento desglosó que del periodo 2006 al 2010, cuando gobernaba el priista Ulises Ruiz Ortiz, la deuda creció de 489 a cuatro mil 468 millones de pesos, en una composición de deuda directa y de largo plazo.

¡En el sexenio ulisista la deuda se multiplicó ochos veces!

Así la recibió en el 2010 el gobierno coalicionista encabezado por Cué, en cuyo sexenio se fue incrementando mucho más: En el 2011 llegó a los 5 mil 970 millones de pesos; para el 2013 alcanzó los 12 mil 866; en e 2014 aumentó a más de 13 mil millones de pesos; en el 2015 se fue hasta los 16 mil 138, y en el 2016 decreció tantito quedando en los 14 mil 25 millones de pesos. ¿Es consuelo?

Y según la explicación del Secretario de Finanzas, quien, por cierto, habló en voz muy baja, “a partir de ese año (del 2010 en que entra el gobierno coalicionista) se recurrió a deuda directa, deuda de largo plazo y deuda de corto plazo…”

“¿Y por qué tal deuda?” “¿Qué se hizo con los presupuestos históricos (conseguidos en las negociaciones con el Congreso de la Unión)?” “¿En qué se aplicó el recurso contratado vía deuda?” Esas, entre otras, fueron las reiteradas preguntas de legisladores de las distintas fracciones parlamentarias. Incluso, hubo diputados que calificaron la situación oaxaqueña como “un desastre financiero”.

Por supuesto, el Secretario de Finanzas negó la existencia de tal desastre comparando la situación de Oaxaca con la de otras entidades federativas como, por ejemplo, Veracruz o Nuevo León. Ups.

O sea, que la entidad oaxaqueña es algo así como el hermoso páramo de Maléfica antes de convertirse en una hada malvada, donde el agua, el viento, la fauna, la flora y hasta las piedras estaban en armonía con la magia…mmm, bueno, la única coincidencia con el páramo de la película de Walt Disney, son las extrañas criaturas, que en la historia del sexenio coalicionista todo lo ven color de rosa.

Caray, hablar de una deuda triplicada que asciende a los 14 mil 25 millones de pesos revela una situación financiera difícil, desastrosa para una entidad pobre y marginada como Oaxaca. Justo en ese contexto, el diputado panista Fernando Huerta Cerecedo dijo al Secretario de Finanzas: “¡Qué lamentable que usted nos compare con otras entidades en desastre financiero, y no con entidades sin desastre!”

¿Y en qué se ocupó el dinero de la deuda? ¿En qué creen? En obra pública y en desastres naturales. El público asistente se quedó con cara de “what” porque en el estado de Oaxaca, gracias a Dios, no ha habido desastres; si acaso no más de tres, pero no de la magnitud de los ocasionados por el huracán “Paulina”, aproximadamente en 1997. Por lo menos en los últimos seis años solamente se han registrado algún desgajamiento de cerro, un temblor sin daños mayores, alguna inundación en épocas de lluvias, y párenle de contar.

El Secretario de Finanzas no desglosó cuáles fueron las obras y los desastres en los cuales se invirtió el recurso proveniente de deuda. Y no convenció con su explicación. Incluso, el diputado Gustavo Marín Antonio, del Partido Encuentro Social (PES), dijo tener información de que la deuda es mayor: Quizá de unos 28 mil millones de pesos.

LA DEUDA A PROVEEDORES

Y todavía falta más. El Gobierno del Estado de Oaxaca tiene un adeudo de dos mil 200 millones de pesos con proveedores diversos. Y como bien dijo la diputada Paola Galindo, del Partido de la Revolución Democrática (PRD), muchos de ellos son pequeños empresarios y los 500 mil pesos o el millón que se les adeuda es todo su patrimonio, y la falta de pago ha provocado su ruina económica.

Por cierto, proveedores sentados en las galerías escucharon al Secretario de Finanzas y hasta respetuosos se mostraron porque ni gritaron ni escandalizaron en el salón de plenos, solamente se levantaban de vez en vez y alzaban cartulinas, algunas de ellas con la siguiente leyenda: “Uniformes”.

El Secretario de Finanzas no explicó, y tampoco los diputados preguntaron, si los dos mil 200 millones de pesos forman parte de la deuda de 14 mil 45 millones de pesos, o son adicionales.

LO QUE RECIBIRÁ ALEJANDRO MURAT

Imagínense cómo recibirá Alejandro Ismael Murat Hinojosa la administración pública del estado de Oaxaca. Entrando, entrando encabezará un gobierno con deudas, debiéndole a todo mundo.

Aunque el Secretario de Finanzas aseguró que se dejará el dinero para que el próximo gobierno pague a proveedores. “El gobierno tendrá recursos para hacer frente (en los primeros meses)”, dijo. ¿Y por qué está administración no paga de una vez?

¿En serio habrá recursos en caja? Caso contrario, el “milagro oaxaqueño” tendrá que esperar, porque Alejandro Murat deberá pagar la deuda heredada. Y si de consuelo sirve, el Secretario de Finanzas dijo que eso es normal. “Nosotros también tuvimos que pagar la deuda que nos dejaron”, indicó.

CADA QUIEN ES RESPONSABLE

Como Poncio Pilatos, Arnaud Viñas se lavó las manos al contestar la pregunta de un diputado en el sentido de que quién va a responder en caso de comprobarse irregularidades en la administración de los recursos públicos. El funcionario dijo: “Cada una de las entidades (dependencias) es responsable”.

DE LO QUE NADIE HABLÓ

Ninguno de los diputados y diputadas locales que intervinieron en la comparecencia, preguntó sobre Jorge Castillo Díaz; claro, él no forma parte de la administración pública, solamente fue operador extra gabinete; tampoco sobre la Cuenta Pública pendiente de revisar desde el 2014, los diputados de la Legislatura local anterior se fueron sin tocarla; ni abordaron el tema de cuántas autorizaciones de contratación de deuda aprobaron los diputados de las dos Legislaturas coincidentes con el gobierno de “transición”, de casi todas las filiaciones políticas, incluidos priistas.

Y varios de ellos serán premiados con cargos en el gabinete alejandrista, y algunos del PRD y del PAN como Carol Antonio Altamirano y Juan Mendoza Reyes, respectivamente, hoy vuelven a fungir como diputados en la nueva Legislatura y acaban de ser presidentes de su correspondiente partido sin entonces poner freno alguno a las solicitudes de deuda; todo le consistieron a la administración gabinista, incluido el PRI.

¿Por qué en los dos últimos sexenios los gobernadores endeudaron tanto a Oaxaca?

rosyrama@hotmail.com