La desaparición del Inadem, ¿error o acierto de Morena?

Hasta cierto punto es entendible la estrategia de todo nuevo mandatario de modificar o eliminar dependencias, instituciones, leyes y partidas económicas creadas por sus antecesores de manera innecesaria o porque representan excesos presupuestales.

Lo que no es entendible es el afán de desaparecerlas sin una justificación técnica, solo en aras de una postura ideológica.

Sí, nos referimos al gobierno de izquierda del presidente Andrés Manuel López Obrador, en cuyo propósito (y buen propósito) de sacar del bache a México adopta estrategias que a simple vista más bien dan la impresión de perseguir objetivos contrarios.

Ciertamente, por los siglos de los siglos amén nuestro país ha padecido el cáncer de la corrupción y de los excesos, pero la solución no llegará mágicamente recurriendo al arte de la desaparición a través de la aplanadora legislativa de Morena.

¿O se trata nada más de ocurrencias de Morena?

Como sea, se ha hablado de desaparecer, por ejemplo, el Consejo de Promoción Turística de México y de canalizar los 6 millones destinados a la promoción, a acciones para mejorar las colonias marginadas. Se habló de desaparecer el Instituto Nacional del Emprendedor (Inadem), y ayer se consumó.

Los diputados federales de Morena aprobaron la desaparición del Inadem, según “con la finalidad de reorientar los apoyos a las micros, pequeñas y medianas empresas del país y hacer más ágiles las entregas”.

El tema es tan polémico que quizá para evitar inquietar más a la sociedad, a la iniciativa le dieron el nombre de reforma a la Ley para el Desarrollo de la Competitividad de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa, para suprimir las referencias al Instituto Nacional del Emprendedor (Inadem), creado en el sexenio pasado.

O sea, desaparecen el organismo encargado de apoyar a jóvenes con espíritu de personas de negocios, respaldándolos con capacitación, orientación y hasta con créditos. Era algo así como una incubadora de empresarios, de los muchos que necesita el país para crecer económicamente.

Hoy desaparece, no así los recursos destinados al sector, según dicen los legisladores de Morena.

María de los Ángeles Huerta del Río, diputada morenista, dijo: “El Inadem solo beneficiaba a unos cuantos, mientras que con el dictamen que se aprobó, todos los emprendedores podrán acceder a los apoyos de manera transparente, con una administración que gaste menos y que será más eficiente. (Porque) se pretende mejorar e incrementar los apoyos económicos, pero lo más importante es que no vamos a permitir que lleguen a través de intermediaros.”

Probablemente el Inadem se convirtió en benefactor solo de emprendedores de élite, y a la larga también se tradujo en una pesada carga burocrática para la administración pública federal. Sin embargo, sus fines eran nobles.

¿Era necesario desaparecerlo? ¿O más bien era pertinente reformarlo, ajustarlo, reducir su burocracia, dotarlo de equilibrios para beneficiar a jóvenes con espíritu emprendedor de todas las ideologías y clases sociales?

Por lo pronto es un alivio saber –según el dicho de la diputada—que se pretende mejorar e incrementar los apoyos económicos a emprendedores, ¿pero ahora cómo?

Entendemos que ahora serán otorgados de manera directa por el Gobierno Federal, pero ¿cómo? ¿A través de un programa social ex profeso? Si fuera el caso, ¿funcionaría?

Por eso cabe la pregunta: La desaparición del Inadem, ¿es un error o un acierto de Morena? El tiempo lo dirá. Dentro de seis años se verán los resultados, si no es que antes; incluso, en las urnas electorales.

Lo cierto en este momento es la necesidad de México de formar emprendedores como generaciones de hombres de negocios que incidan en el crecimiento económico del país.

Nuestro país necesita innovación.

En fin, a ver qué pasa. Porque a veces pareciera haber políticas contradictorias en el gobierno federal. Por ejemplo, por un lado impulsan el desarrollo social, y por el otro, aniquilan el desarrollo económico (incluso impuesto sobre impuesto). Y sin éste, aquél tampoco es posible.

Vaya, ¿de dónde obtener recursos para financiar tantísimo programa social? ¿Y de dónde financiar a tanto haragán con camuflaje de político? Claro, con sus honrosas excepciones.

Otro ejemplo: Por un lado implementa el programa Jóvenes Construyendo el Futuro mediante el cual los capacita mientras reciben una beca y se puedan incorporar al campo laboral formal, y por otro lado, el gobierno no genera fuentes de empleo ni fomenta el crecimiento empresarial.

Un ejemplo más, por un lado oferta trabajo para migrantes centro y sudamericanos como si en México sobrarán fuentes de empleo, y por otro lado desprotege a millones de mexicanos que mendigan en las calles por falta de trabajo y que no entran en ninguno de los programas sociales.

Retomando el tema: Ojalá sea como dice la diputada que “todos los emprendedores podrán acceder a los apoyos de manera transparente”.

rosyrama@hotmail.com

*Nota del Editor: Foto: Especial Internet*