Impuesto predial, ¿por qué no pagarlo en parcialidades? ¿O quieren para el “cochinito” electoral

Empezando 2018 viene la llamada “cuesta de enero”, que es el conjunto de aumento de precios, tarifas, impuestos, pagos de derechos y aprovechamientos, que ocurren al inicio de cada año afectando la economía familiar. La mayoría de estos aumentos y pagos respectivos se dan una vez al año….

Sin duda, enero es el mes más pesado del año para la economía de cada persona, y el mes de más esperanza para la gula de los servidores públicos y partidos políticos. Claro, ¿o de dónde creen que sale el dinero para mantenerlos? De la aportación de los contribuyentes, tanto de la gran bolsa que junta el Gobierno Federal como de los recursos propios de las entidades federativas y de los municipios.

 Ciertamente, como manda la Constitución, los mexicanos debemos contribuir para cubrir las necesidades del Estado. Sin embargo, servidores públicos y partidos políticos, pasando por representantes populares, abusan; siempre sangran al ciudadano en aras de su beneficio personal o de grupo.

Es decir, no solamente recaudan para cubrir las necesidades del Estado, sino los tres órdenes de gobierno hacen su “cochinito” para contar con recursos de manejo discrecional; es algo así como una bolsa para gastos sin comprobar en los cuales meten gastos personales, políticos y hasta electorales. ¿O no?

Como dice el pasaje bíblico: “¿El que esté libre de culpa que tire la primera piedra?” Hasta los morenistas le han entrado a los “cochinitos” en aquellos lugares donde son gobierno o donde forman parte de alguno de los Poderes. En Oaxaca, por ejemplo, la fracción parlamentaria morenista presidió la Junta de Coordinación Política en el Congreso del Estado pero nada se sabe de la rendición de cuentas, ni el líder de la bancada, Irineo Molina, se molestó en informar peso por peso el gasto del presupuesto cameral.

En fin, que ni bien ha empezado enero y los ayuntamientos ya emitieron un comunicado para “invitar” a la ciudadanía a cumplir con sus contribuciones, principalmente el pago predial, ofreciendo descuentos de aquí a marzo. Caray, se les olvidó bachear, cambiar luminarias, arreglar los jardines, etcétera, pero no se les olvidó recordar el pago del impuesto.

El predial es el gravamen municipal más importante, por las siguientes razones:

Primera: Porque le constituye al municipio ingresos propios al gravar el valor que tienen los predios (terrenos, edificios e instalaciones) considerando aranceles y valores unitarios, y según su antigüedad y estado. Entre más grande, más pintadita y más bonita la casa, más impuesto.

Segunda: Porque la cobranza, la recaudación y la administración del impuesto predial es responsabilidad del municipio… más bien, del gobierno municipal.

Los recursos propios del ayuntamiento generalmente quedan al manejo discrecional del presidente municipal en turno.

¿Por qué creen que ni bien inicia enero y los gobiernos municipales empiezan con sus campañas de descuentos a los ciudadanos para que pronto paguen el impuesto predial? Por ejemplo, ofrecen 15% de descuento en enero, 10% en febrero y 5% en marzo; o solo en enero, dependiendo del gesto amable de la administración municipal de que se trate.

Pasado el mes o meses de descuento, los ciudadanos deben pagar completo; incluso, los gobiernos municipales empiezan a cobrar recargos mes con mes, de modo tal que en diciembre se acumula una cantidad que suma el importe del impuesto más el 50% por recargos, por ejemplo.

Es más hay municipios donde el Director de Hacienda envía oficios a los ciudadanos amenazándolos con embargar o cortar todos los servicios, si no se ponen al corriente del pago predial. Sucede generalmente antes de las campañas electorales o después de las elecciones, según la emergencia. Bueno, la amenaza viene después de los comicios, porque antes generaría el voto en contra para el partido gobernante en la demarcación municipal.

El gobierno municipal cobra el impuesto de un jalón, pero los ciudadanos bien pueden pagarlo en mensualidades o bimestralmente. ¿Por qué entonces los gobiernos municipales, con sus excepciones, a la fuerza quieren el pago en una sola exhibición sin importar las necesidades económicas de los ciudadanos?

En los tiempos actuales tener un predio ya no es sinónimo de abundancia, a menos de que se trate de propiedades de gobernantes, representantes populares y toda clase de políticos; con sus excepciones.

Los gobiernos municipales no son sensibles, sobre todo en los de zonas urbanas y a ojo de buen cubero quieren cobrar el predial. Ya ocurrió una vez en la capital oaxaqueña, en que el presidente municipal se vio obligado a recular el cobro excesivo del predial, ante el descontento social provocado con el incremento al impuesto a tabla rasa.

Ciertamente, existen municipios tan pequeños o tan pobres donde los ciudadanos no pagan predial o pagan cantidades simbólicas, y también es cierto que existen municipios, sobre todo urbanos, donde el impuesto predial es desorbitante.

En cualquiera de los casos, sobre todo en ciudades, no bastan los descuentos del 15% al 5% ofrecidos por el gobierno municipal alentando el pronto pago, pues la gente no tiene dinero para cumplir con tantos compromisos fiscales en un solo mes, en que también aumentan los impuestos federales y estatales; tarifas de servicios y precios de productos y gasolinas.

Así que con el cobro de predial de golpe y porrazo, los municipios solo le hacen el caldo gordo a los bancos, los cuales ofrecen meses sin intereses para pagar dicho impuesto con tarjeta de crédito.

Claro, el gobierno municipal de que se trate quiere recaudar todo el impuesto de un jalón para tener ingresos propios disponibles desde ya. ¿Y qué hace con éstos? Pues se supone que se emplean para dar soporte al presupuesto de egresos; incluso, sirve para pagar la dieta de los concejales, directores, coordinadores y demás personal. No en todos los municipios, pero sí en los más grandes económicamente.

En el estado de Oaxaca quizá ocurra así en municipios como Oaxaca de Juárez, Santa María Huatulco, Salina Cruz, Huajuapan de León, Santo Domingo Tehuantepec, etcétera.

Por cierto, en Huatulco el impuesto predial es altísimo y no se ve reflejado en el desarrollo del municipio. Eso sí, los presidentes municipales salen económicamente muy bien y hasta se dan el lujo de usar los bienes del ayuntamiento en horas de esparcimiento; por ejemplo, hace unos días, el edil huatulqueño, José Hernández Cárdenas, y su secretario municipal, Fermín García, chocaron un vehículo oficial cuando circulaban sin condiciones sobrias y ni siquiera los detuvieron.

En fin, que en enero hay que pagar predial, más otros impuestos municipales, más los aumentos a las gasolinas, más el incremento a las tarifas de luz, más impuestos estatales, etcétera.

El gobierno en ninguno de sus niveles tiene consideración de los ciudadanos que contribuyen al gasto público. En los ayuntamientos ni siquiera respetan la tarjeta INAPAM en el pago del impuesto de dos predios, bienes que las personas adquirieron con esfuerzo durante sus años laborales; solo aplican el descuento en un predio, sin considerar que contar con dos inmuebles no significa abundancia, sino más bien una forma de haber asegurado la vejez.

El caso es recaudar lo más que se pueda, sobre todo en este 2018 en que habrá elecciones. Se renovarán tres mil 416 cargos de elección popular, entre los que se encuentran la Presidencia de la República y la gubernatura de 8 estados, además del Jefe o Jefa de Gobierno de la Ciudad de México.

En 30 entidades habrá comicios concurrentes. Por ejemplo, en Oaxaca se renovará el Congreso del Estado y 153 ayuntamientos por el régimen de partidos políticos, y aplicará la reelección. Entonces, a los ediles les urge contar con recursos propios vía el impuesto predial para el “cochinito” destinado a las campañas electorales. ¿O no?

Aunque a la ciudadanía no gustará mucho pagar impuestos elevados en un mes donde se junta todo tipo de pago.

rosyrama@hotmail.com

*Nota del Editor: Foto: Especial Internet*