Gobernar anticipadamente

Por los siglos de los siglos amén, solía decirse: “Muerto el rey, viva el rey”. Ello cuando ya había Presidente Electo y el mandatario en funciones pasaba como a segundo término, sobre todo porque los reflectores se enfocaban al recién nominado.

Pero el electo guardaba prudencia, salía a cuadro para hacer anuncios con recato; y daba a conocer a su gabinete días antes de asumir como Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, y hasta entonces empezaba a ejercer el cargo.

Y no se trataba de una postura de temor al mandatario saliente o línea de éste hacia el entrante, sino más bien era la postura de respeto a las instituciones. 

Quizá hubo más aspaviento cuando el panista Vicente Fox Quezada ganó las elecciones presidenciales destronando por primera vez al PRI de su poderío hegemónico; el triunfo de aquél era la novedad y la nota, incluida Marthita Sahagún. 

Pero nunca como ahora se vio tanta falta de respeto a las instituciones. 

La actuación del Presidente Electo, Andrés Manuel López Obrador, y de su equipo de transición se asemeja a un ejercicio de gobierno anticipado; dista de la estricta entrega-recepción y de la planeación estratégica para cuando asuma el cargo el primero de diciembre próximo.

Tampoco tiene que seguir praxis impuesta por los gobiernos priistas o panistas; AMLO tiene su propio estilo. Sin embargo, las instituciones deben estar por encima de cualquier manera personal. 

Menos aún debe sentarse cómodamente a esperar el día de la transición sin prever las acciones y programas para arrancar su gobierno desde el primer momento tras protestar el cargo.

Hace bien en prever los puntos de partida del sexenio. Sin embargo, tanta prisa proyecta imágenes que inquietan.

Imagínense, en un informe de cierta firma financiera ya hasta se habla del “error de octubre” en alusión a la consulta para la construcción del Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México (NAIM), de un gobierno que aún no está en funciones. 

Igual y resulta un acierto. Hay quienes lo creen firmemente también en base a estudios técnicos y financieros. Cosa de especialistas en el tema. Habrá que conceder el beneficio de la duda. No obstante, desde el ángulo del Derecho, lo cuestionable es la realización de una consulta fuera de un marco legal. 

En fin, no solo es por la consulta la proyección de una imagen de gobierno anticipado, sino por las declaraciones de los mismos integrantes del próximo gabinete presidencial, que ya se sienten en ejercicio de funciones. 

Incluso, quien maneja la cuenta de Twitter de AMLO descuida al hombre de Estado, escribiendo cosas como la siguiente:

“(2/2) He decidido nombrar, en uso de mis futuras facultades, al almirante José Rafael Ojeda Durán como próximo secretario de Marina. Es el oficial de mayor antigüedad y prestigio en la Armada de México.”

¿Cómo se pueden ejercer “facultades futuras”? Es innecesario presumirlas cuando falta muy poco para ejercerlas constitucionalmente; es cuestión de días.

En política, la forma es fondo. 

Se puede decir lo mismo sin rayar en la proyección de una imagen que no es buena para AMLO. Decir, por ejemplo: “He decidido invitar al almirante José Rafael Ojeda Durán para ocupar la titularidad de la Secretaría de Marina”. Así de simple.

Es más, dar a conocer por cachitos la integración del gabinete, no habla de planeación y desgasta a los próximos secretarios de Estado. 

En fin.

Y ENRIQUE PEÑA, EMPACA SIN PROBLEMAS

Y mientras el Presidente Electo, Andrés Manuel López Obrador, y su equipo de transición, se desgastan anticipadamente, el mandatario saliente, Enrique Peña Nieto hace maletas sin mayor problema. 

Los entrantes le han robado tanto foro, que los reflectores poco enfocan la situación que guarda la administración pública federal encabezada por Peña Nieto. 

Quizá por lo mismo ni el Presidente saliente, ni los miembros de su gabinete, ni los priistas han protestado públicamente por las acciones del futuro gobierno sobre las acciones del gobierno en funciones.

rosyrama@hotmail.com

*Nota del Editor: Foto: lopezobrador.org.mx*