¿Gato encerrado en la desaprobación de las cuentas de Cué?

Cómplices se habían visto los diputados y diputadas de las dos últimas Legislaturas del Congreso del Estado de Oaxaca que habían omitido pasar por el pleno las Cuentas Públicas de los ejercicios fiscales 2014, 2015 y 2016.

Efectivamente, corresponden a los tres últimos años de la administración del entonces gobernador Gabino Cué Monteagudo, quien llegó al cargo en el 2010 postulado por la coalición PRD-PAN-PT-Convergencia.

Y, por cierto, respaldado decididamente por Andrés Manuel López Obrador; lo acompañó en su campaña a la gubernatura y lo cobijó durante la misma hasta cuando Cué quitó a la Sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) el control de los recursos financieros y humanos en la materia en la entidad.

AMLO se enojó y ya nunca más quiso saber nada de aquel hijo desobediente que traicionaba al magisterio aliado. ¿Durará el enojo? Han visto a ex colaboradores de Cué cerca del equipo de transición del Presidente Electo; también los vieron en el cierre de campaña.

Igual solo han intentado ser tomados en cuenta por López Obrador o por quienes ocuparán Secretarías de Estado para incrustarse en el gabinete ampliado del próximo Presidente de la República. ¿Después de haber abortado la transición democrática en Oaxaca? 

¿Y después de haber dejado a la entidad con una economía colapsada?

Por lo menos así dijo Alejandro Murat Hinojosa haber encontrado la economía del estado cuando en diciembre del 2016 asumió la gubernatura. 

En fin, retomando el tema: Apenas este martes la actual LXIII Legislatura del Congreso Local pasó al pleno las Cuentas Públicas de los ejercicios fiscales 2014, 2015 y 2016; y por unanimidad las desaprobó.  

Ello, al avalar el Dictamen de la Comisión Permanente de Vigilancia del Órgano Superior de Fiscalización en donde se consideró “a los reportes fiscales de la administración de Cué Monteagudo como opacos, insuficientes e incongruentes.”

Y, claro, diputadas y diputados arremetieron en contra de Cué. Incluso, aquellos que formaron parte de los partidos políticos cuya coalición lo llevó al poder. Por ejemplo:

La presidenta de la Comisión, Eva Diego Cruz (PRD), dijo “que la entonces Auditoría Superior del Estado presentó reportes de revisiones fiscales con deficiencias administrativas y de control interno, misma al que se le añadían errores u omisiones en el registro contable”. 

En tanto, Jesús Romero López, de Morena pero ex perredista, indicó que el dictamen “es una respuesta a las irregularidades que caracterizaron los últimos tres años de la administración” de Gabino Cué, “en donde no se dieron respuesta a las metas y objetivos plasmados en el Plan Estatal de Desarrollo, circunstancia que prevaleció gracias a la omisión y complicidad de las y los legisladores que integraron la pasada Legislatura”. 

Además la diputada Sofía Castro, del PRI, ubicó la desaprobación de las referidas Cuentas Públicas en “la urgencia del combate a la corrupción…”

¿En serio? ¿Y por qué hasta ahora las sometieron a consideración del pleno legislativo?

La Constitución Particular es bastante clara cuando ordena el periodo en el cual habrá de analizarse la Cuenta Pública. La obligación de la actual Legislatura era dictaminarlas tan pronto se instaló. Pero lo hizo faltando poco menos de dos meses para la renovación del Congreso Local y en la antepenúltima sesión ordinaria de su último periodo.

¿Tanta demora puede ser indicio de corrupción también? Ahora, si los reportes tenían deficiencias, ¿tardaron dos años en revisarlas?

Por supuesto, tiene más responsabilidad la Legislatura anterior, a la cual correspondía dictaminar las Cuentas Públicas 2014, 2015 y parte de la 2016; y cuyos integrantes quizá hasta cómplices fueron del exgobernador, incluidos priistas. 

Vaya, en la Legislatura anterior si bien la bancada del PRI no tenía la mayoría, pero sí más diputados, como oposición al gobierno de Gabino Cué jamás se pronunció por dictaminar las Cuentas Públicas. Solamente al final amagó con desaprobarlas, junto con la bancada del PAN, pero hasta ahí quedó.

Al cabo del tiempo trascendió que el fondo del amago habría sido la liberación de recursos económicos del Ejecutivo hacia el Legislativo.

Hay un dato interesante: Hasta ahora diputadas y diputados (con sus honrosas excepciones) han hablado de las Cuentas Públicas de la administración de Gabino Cué. Pero, éstas realmente abarcan a los tres Poderes (Ejecutivo, Legislativo y Judicial) y a los órganos autónomos.

Por lo tanto cabe preguntar: ¿El Legislativo y el Judicial entregaron buenas cuentas en los ejercicios fiscales 2014, 2015 y 2016? Nada dijeron al respecto.

Por cierto, en la próxima LXIV Legislatura del Congreso de Oaxaca, a instalarse a mediados de noviembre, asumirán curules algunas personas que fueron diputados y diputadas en la anterior Legislatura, la omisa en la dictaminación de dichas Cuentas Públicas.

En fin, ¿habrá gato encerrado en la dictaminación hecha por la actual Legislatura? La duda cabe considerando circunstancias como las siguientes:

En la próxima Legislatura, Morena, PT y PES podrían tener mayoría (absoluta o calificada según resuelvan los tribunales la impugnación a la asignación de curules plurinominales) y entonces entrarían a revisar todo, ajustándole cuentas a Gabino Cué y a los diputados de la actual y anterior Legislaturas. 

Máxime cuando el comisionado nacional del PT en Oaxaca, Benjamín Robles Montoya (actual diputado federal) tiene en la mira a Cué, contra quien presentó demanda de juicio político.

También lo tiene en la mira la Sección 22 de la CNTE, y algunos maestros de la misma serán diputados en la próxima Legislatura Local. Y si ésta hubiera dictaminado las Cuentas Públicas aludidas, quizá quedaría al descubierto el verdadero destino de los recursos otorgados a los 3 poderes y órganos autónomos en 2014, 2015 y 2016.

Igual y la dictaminación se hizo hasta ahora por haber prescrito delitos.

En fin.

¿GABINO CUÉ DE VIAJE?

Hace algunos días vieron al ex gobernador de Oaxaca Gabino Cué Monteagudo en la sala de salidas internacionales del Aeropuerto de la Ciudad de México.

Lucía, dicen, un aspecto muy desaliñado. 

¿Se fue de viaje?

rosyrama@hotmail.com

*Nota del Editor: Foto: @GabinoCue*