Firma sobre Reforma Educativa, ¿compromiso cumplido?

Al firmar la iniciativa de reforma constitucional en materia educativa, el nuevo Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador dijo: “Compromiso cumplido, maestras y maestros de México”.

¿En serio? ¿Basta la sola firma? Porque para aprobar su iniciativa se requiere una votación de mayoría calificada de las cámaras del Congreso de la Unión, y luego la aprobación de la mitad de los Congresos Locales. Y Morena y aliados tiene la mayoría de éstos: Entre 17 y 19.

Sin embargo, nadie asegura que frente a una polémica iniciativa constitucional surjan resistencias. De entrada ya el Grupo Parlamentario del PRI en la Cámara de Diputados Federal advirtió a AMLO que “no la tendrá fácil” para la aprobación de su “contrarreforma educativa”.

Porque la oposición se está organizando. En la Cámara Baja Morena necesitará de 334 votos y solo tienen 311, según declaración del vocero de los legisladores federales priistas, Héctor Núñez, quien afirmó que “eliminar la evaluación docente no solo es irresponsable, sino violenta el interés superior de la niñez”.

Aunque habría que leer de “p” a “pa” la iniciativa de reforma constitucional en materia educativa de AMLO y analizarla con detenimiento para saber a ciencia cierta en qué términos se elimina la evaluación docente o si solamente se transforma.

Porque según la explicación dada durante la firma de dicha iniciativa se crea el Instituto Nacional para la Revalorización del Magisterio y Mejora Continua de la Educación, lo cual conlleva la cancelación del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE).

Y al nuevo Instituto “se le dota de las más altas competencias entre las que se incluye la determinación de estándares e indicadores de resultados; certificación de desempeño de instituciones, autoridades y actores de la educación; formación escolar para directores y supervisores, realización de estudios y análisis, entre otros.”

Entonces, cabe la posibilidad de que prevalezca la evaluación docente, pero en otros términos, y la eliminación del INEE sea básicamente una transformación del modelo para cambiar a quienes hoy conforman este Instituto. Algo así. Y crear por lo tanto un Instituto a modo.

Son reflexiones al aire. Igual y el Instituto Nacional para la Revalorización del Magisterio y Mejora Continua de la Educación tiene sus bondades. Habría que conocer la iniciativa y las leyes secundarias para la implementación de la nueva reforma educativa.

Retomando el tema de la aprobación primero en el Congreso de la Unión, si en la Cámara Baja (que será la de origen) en verdad se une la oposición, entonces se complicará el aval a la reforma constitucional en materia educativa de AMLO.

Eso, a menos que Morena y aliados (PT y PES) convenzan a los Grupos Parlamentarios de MC, o del PAN, o algunos de éstos y a los del PVEM; incluso, a algunos priistas. Saldrán a flote lealtades y deslealtades, intereses y compromisos.

En fin, falta ver también si la iniciativa del presidente López Obrador cumple las expectativas del magisterio, principalmente de las secciones sindicales aglutinadas en la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).

Porque no quieren ningún tipo de evaluación que no sea en el modelo planteado por el magisterio “democrático”.

Tampoco quieren la derogación, sino la abrogación de la reforma educativa del anterior presidente Enrique Peña Nieto. Y menos desean simulación; es decir, la abrogación que dé pie a una reforma con figuras similares a la repudiada por los maestros de la CNTE.

Y también exigen la descentralización del presupuesto educativo y la participación de los maestros en la estructura administrativa de las dependencias de gobierno en la materia.

Por otra parte, los legisladores del Congreso de la Unión están obligados a analizar con lupa la iniciativa de AMLO porque no solamente se trata de cumplirle a los maestros, sino se trata de cumplir con el pueblo de México en cuanto a elevar el nivel educativo de la niñez y juventud de México.

La educación representa mejores condiciones de vida y, por lo tanto, el desarrollo de la persona y del país.

Además, la educación de calidad ya es un derecho humano adquirido, no pueden darle reversa, porque va en contra de principios universales.

Quizá retomar lo bueno de la reforma de Peña Nieto y lo mejor de la iniciativa de AMLO, dé como resultado un excelente andamiaje jurídico en materia educativa.

Cumplan con su papel para que en verdad hagan historia.

rosyrama@hotmail.com

*Nota del Editor: Foto: lopezobrador.org.mx*