Eviel, Adelfo, Neri…

Ayer estuvo en su natal Tuxtepec el aún Secretario de Desarrollo Social, Eviel Pérez Magaña, en un evento sobre la Estrategia Nacional de Inclusión (ENI).

De hecho, fue una gira de trabajo de despedida como titular de la Sedesol, dependencia donde lo nombró el presidente Enrique Peña Nieto apenas en enero de 2018.

Así que el oaxaqueño lo acompañó en el último trecho del sexenio, y que es el lapso más difícil en todo gobierno: Hay elecciones de sucesor, pocos recursos para ejercer, los colaboradores empiezan a saltar del barco y el Presidente se va quedando solo.

Cuentan que en una de las tantas reuniones de gabinete, Peña Nieto reconoció el trabajo de Pérez Magaña realizado en tan breve tiempo y enfrentando las carencias presupuestales del último año del sexenio.

Incluso, le habría dicho que ojalá hubiera tenido la oportunidad de conocerlo antes para haberlo nombrado Secretario de Desarrollo Social desde el 2012; o sea, desde el primer momento del periodo presidencial que encabezó.

Pero lo conoció cuando en 2016 el titular de la Sedesol, José Antonio Meade Kuribreña, lo nombra Subsecretario de Desarrollo Social y Humano, y es hasta principios del año en curso cuando asume como Secretario tras la salida de Luis Miranda Nava.

Desde Víctor Bravo Ahuja, que fue Secretario de Educación Pública en 1970, no había figurado otro oaxaqueño en un gabinete presidencial con rango de primer nivel. Eviel tuvo el privilegio.

Quizá a los oaxaqueños también hubiera gustado contar los seis años con un paisano con rango de Secretario de Estado por los beneficios que representa para la entidad natal.

Pero como dice la vox populi que “nadie es monedita de oro”, ni “profeta en su tierra”, hubo oaxaqueños a quienes disgustó el nombramiento de Pérez Magaña al frente de la Sedesol y lo atacaron en toda oportunidad, por razones políticas.

Nada nuevo, priistas atacando a priistas. Eviel Pérez Magaña todavía paga las culpas del cruento pleito Ulises Ruiz Ortiz–José Murat Casab.

Aunque el trato del actual Gobernador de Oaxaca, Alejandro Murat Hinojosa, hacia con Eviel ha sido cordial y de respeto. Incluso, en el acto donde el mandatario dio el mensaje de su Segundo Informe, reconoció las acciones realizadas por la Sedesol a cargo de Pérez Magaña a favor de la entidad.

Y Eviel asistió al Informe.

Pérez Magaña es una persona que viene desde abajo política, social y económicamente. Quizá sus orígenes sean la causa principal de su sensibilidad y vocación de servicio. Desafortunadamente ha tenido la mala suerte de quedar atrapado en el fuego cruzado entre dos ex gobernadores.

¿Desempeñó bien o mal su función en su breve paso por la Sedesol? Bien a simple vista. Ya las instancias competentes darán cuenta formal y, en todo caso, lo juzgarán.

¿Qué viene ahora para Eviel? Por lo pronto, dicen, hará un viaje de vacaciones.

ADELFO REGINO

En el gabinete del próximo Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, habrá otro oaxaqueño: Adelfo Regino Montes, de origen indígena.

Salvo decisión en contrario de última hora, Adelfo presidirá el Instituto Nacional de Pueblos Indígenas (INPI) que va a sustituir a la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI).

Dicho Instituto será “un organismo descentralizado de la Administración Pública Federal, no sectorizado, con personalidad jurídica, patrimonio propio y autonomía operativa, técnica, presupuestal y administrativa, con sede en la Ciudad de México”, según los términos de la legislación recién aprobada.

Y será “la autoridad del Poder Ejecutivo encargada de los asuntos relacionados con los pueblos indígenas y afromexicanos, que tiene por objeto definir, normar, diseñar, establecer, ejecutar, orientar, coordinar, promover, dar seguimiento y evaluar las políticas, programas, proyectos, estrategias y acciones públicas, para garantizar el ejercicio y la implementación de los derechos de los pueblos indígenas y afromexicano, así como su desarrollo integral y sostenible y el fortalecimiento de sus culturas e identidades”.

Sin duda, Adelfo Regino reúne el perfil para presidir el INPI, máxime con la experiencia adquirida como Secretario de Asuntos Indígenas en la administración del entonces gobernador de Oaxaca, Gabino Cué Monteagudo; cargo, por cierto, al cual renunció previo a la conclusión del sexenio porque el mandatario había extraviado los objetivos. Algo así.

Además, Adelfo participó de algún modo en los Acuerdos de San Andrés cuando el surgimiento del autodenominado Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN).

MARTÍNEZ NERI

Francisco Martínez Neri, también oaxaqueño, habría recibido la invitación para ser Subsecretario en la Secretaría de Educación Pública en el próximo Gobierno Federal, según cuentan en corrillos morenistas.

Pero se tardó en aceptar.

Y en una reciente plática con el virtual titular de la SEP, Esteban Moctezuma Barragán, éste le habría propuesto integrarse a la dependencia, pero coordinando las políticas públicas de alguno de los niveles educativos.

Pero el ex diputado federal, quien renunció al PRD para sumarse a la campaña presidencial de AMLO, no aceptó.

Porque Martínez Neri plantea ayudar a AMLO desde Oaxaca. ¿En qué posición? Estaría por definirse.

rosyrama@hotmail.com

*Nota del Editor: Foto: @EvielPM*