Elección del Fiscal, la misma gata… y su estreno

La elección de Alejandro Gertz Manero como Fiscal General de la República ha sido (como dice la sabia filosofía popular) “la misma gata nada más que revolcada”.

Bueno, más bien fue ratificación porque ya fungía como encargado de la PGR, la cual mutó a Fiscalía tras su designación. Y así al fin cristalizó una reforma constitucional hecha en el sexenio anterior. ¿Recuerdan?

Fue una reforma publicada en febrero del 2014 por la cual se creó un nuevo “órgano constitucional autónomo”: La Fiscalía. Pero siguió siendo Procuraduría General de la República debido a la falta de voluntad política de los legisladores que postergaron la aprobación de respectiva Ley Orgánica y el nombramiento del Fiscal.

Es más, en algún momento la anterior Legislatura del Congreso de la Unión avaló eliminar el pase automático del Procurador a Fiscal General. Prácticamente la oposición completa se le echó encima al PRI en el intento inverso, incluido Morena.

Y casi cinco años después de la reforma constitucional, cristaliza la Fiscalía. Luego que hasta en los primeros días de diciembre pasado, los legisladores federales aprobaran la Ley Orgánica para crear la primera Fiscalía General de la República; salió con los votos de los diputados federales emanados de la coalición “Juntos Haremos Historia” (Morena-PT-PES), y el apoyo del PVEM.

Eso a pesar de las protestas de diputados federales del PRI, PAN, PRD y MC, de que no habría un “órgano autónomo”. En el cambio del sexenio, los reclamos se invirtieron.

Pero según que lo hay. En teoría así es, pero en los hechos quien sabe. Porque la autonomía y la independencia empiezan a actualizarse desde el mismo procedimiento de elección del Fiscal, y luego con un presupuesto suficiente y directo.

¿Y qué pasó? Pues el Pleno del Senado, con 91 votos a favor, prácticamente ratificó a Alejandro Gertz Manero, aunque en términos formales se trató de la elección del primer Fiscal General de la República por un periodo de nueve años.

Gertz fue nombrado como encargado del despacho de la entonces PGR el uno de diciembre del 2018; el mismo día en que Andrés Manuel López Obrador asumió el cargo de Presidente de México. Vaya, poco faltó para que en esa misma fecha lo designara Fiscal, pero era necesario cumplir con los mandatos constitucionales, con la formalidad.

Entonces, ¿qué casualidad verdad?

Igual como solía hacerlo el PRI y como también lo hizo el PAN. Es “la misma gata nada más que revolcada”.

¿Recuerdan cómo en antaño se designaba al Procurador General de la República? Lo designaba directamente el Presidente de México; después se le añadió que debía ser ratificado por el Senado, y luego en aras de la autonomía reclamada por la oposición al PRI se realizó la reforma constitucional para crear la Fiscalía mediante un procedimiento ideado según para dotar de autonomía e independencia a esta institución.

Y se hace más o menos así: El Senado emite una convocatoria amplia a la sociedad para que se inscriban todas las personas que consideren reunir los requisitos constitucionales y legales; los aspirantes luego pasan a una entrevista con los integrantes de la Comisión de Justicia de la Cámara Alta y de ahí se forma una lista de 10 finalistas.

Dicha lista es remitida al titular del Ejecutivo Federal (o sea, al Presidente de la República), quien de entre los 10 aspirantes elige una terna, la cual envía a la referida Cámara para que los senadores elijan al Fiscal de entre las tres personas previamente seleccionadas.

¿¡No es lo mismo que en la época del PRI y del PAN?! Nada más que ahora se le da toda una vuelta y se legitima la decisión mediante la inscripción de personas de buena fe que creen en los cambios.

Claro, la reforma no es de AMLO ni de los legisladores de la “Cuarta Transformación”, la hizo la Legislatura anterior. Pero si en nuestro país ahora gobiernan quienes por años han reclamado cambios verdaderos, lo ideal habría sido aprobar una reforma para dotar a la Fiscalía efectivamente de autonomía e independencia.

La actual Legislatura del Congreso de la Unión entró desde el uno de septiembre del 2018. Y la coalición “Juntos Haremos Historia” ganó contundentemente desde el uno de julio del mismo año. Bien que hubiera dado tiempo de elaborar una reforma ex profeso para mejorar el procedimiento para elegir al Fiscal.

Por ejemplo, hasta la integración de la lista de 10 aspirantes está bien. Pero ya no formar una terna para enviarla al Ejecutivo, sino esos 10 pasarlos por un procedimiento de insaculación para seleccionar al Fiscal, considerando que los finalistas son personas que reúnen todos los requisitos.

Claro, a algunos les faltaría uno: El afecto, la amistad, el compromiso con el “gran legislador”. De cualquier manera, en la lista de 10 aspirantes irían las personas allegadas al Presidente de México; sin embargo, se ampliaría el abanico de prospectos y la suerte garantizaría un poquito más la independencia y la autonomía del Fiscal.

Ah, y un presupuesto suficiente y directo para evitar la dependencia.

En fin, ya está Alejandro Gertz Manero como el primer Fiscal General de la República, y su lado positivo es que no es improvisado en materia de procuración de justicia; su carrera la empezó como agente del Ministerio Público, aunque luego le dio por aspirar a cargos de elección popular.

No es ningún improvisado

SU ESTRENO

Alejandro Gertz Manero fue designado Fiscal el pasado viernes 18 de enero, y ese mismo día se estrenó con la gran tragedia ocurrida en el municipio de Tlahuelilpan, en el estado de Hidalgo, donde explotó un ducto de Pemex con un saldo de más de 90 muertos y otro tano de heridos.

Su reto será dar resultados de las investigaciones al respecto, creíbles y pronto.

Pero además tiene el reto de demostrar eficacia en las indagatorias sobre el robo de hidrocarburos que se da a lo largo y ancho del país.

La tragedia restó reflectores a su designación.

rosyrama@hotmail.com

*Nota del Editor: Foto: Senado de la República*