El desquite de los diputados

Se enojaron los legisladores por la reciente resolución de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) en que, en defensa del derecho a ser votado en su vertiente de ejercicio del cargo, ordenó a las cámaras del Congreso de la Unión que para la próxima integración de la Comisión Permanente se realicen las propuestas con base en el principio de máxima representación efectiva, sustentado en los criterios de proporcionalidad y pluralidad. 

Conforme a dicho principio, las fuerzas políticas deben estar representadas en la Comisión Permanente e integrarla de forma plural y proporcional a su representación en las Cámaras. 

Y pues es evidente que a los diputados no les gustó. Pero no a todos, solamente a aquellos de los grupos parlamentarios de los partidos “grandes” y aliados, aunque en algunos casos de grandes solo les queda la denominación. En conjunto son Morena, PT y PRI. 

Es más, podría decirse que ni siquiera a todos los diputados y diputadas de tales partidos, sino solamente a quienes se sienten figuras sagradas en las correspondientes bancadas en la Cámara Baja, quienes este jueves presentaron una iniciativa de ley para mermarle atribuciones jurisdiccionales al TEPJF. 

Hasta donde se ha ventilado públicamente, proponen adicionar al precepto correspondiente de la Ley General del Sistema de Medios de Impugnación en Materia Electoral (LGSMIME), que el recurso o juicio sea improcedente cuando: 

“Se pretenda impugnar cualquier acto parlamentario del Congreso de la Unión, su Comisión Permanente o cualquiera de sus cámaras, emitido por sus órganos de gobierno, como los concernientes a la integración, organización y funcionamiento internos de sus órganos y comisiones legislativas”. 

Los legisladores que promueven la iniciativa consideran que la Sala Superior del TEPJF se metió en la vida del Congreso de la Unión. Sin embargo, no es así; el órgano jurisdiccional solamente intenta garantizar el derecho político electoral de ejercicio efectivo del cargo.  

Cosa que no gusta a los grupos parlamentarios con ánimo que agandallarse las posiciones en la integración de los órganos legislativos.  

Por cierto, la Sala Superior también ordenó establecer en la normatividad legislativa interna un procedimiento para garantizar a las senadurías independientes o sin grupo parlamentario una manera de integrar la Comisión Permanente y, en su caso, otros órganos legislativos, que deberá ser aprobado en el presente periodo ordinario de sesiones. 

Entonces, es natural que los diputados sientan pasos en la azotea y, de un plumazo, intenten acotar al TEPJF, sin siquiera considerar que los derechos humanos son progresivos, y los derechos político-electorales son derechos humanos. 

Vaya, acceder al cargo, pero estar ahí como figura decorativa, sin poder integrar órganos legislativos como la Comisión Permanente y otros. –incluso, como la misma Junta de Coordinación Política de cada una de las cámaras--, pues entonces pierden razón de ser las minorías en el Congreso de la Unión, cuya naturaleza es plural. ¿Entonces? 

La iniciativa de ley hasta parece el desquite de los legisladores respecto de la Sala Superior del TEPJF, por haber dado la razón a legisladores de Movimiento Ciudadano y del Grupo Plural –del Senado--, que presentaron sendos medios de impugnación. 

En fin, el debate puede ponerse bueno cuando, en su caso, se discuta la iniciativa de ley, que más allá de pretender limitar al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación en sus atribuciones, va en contra del derecho político electoral el ejercicio efectivo al cargo tal como se expusieron la mayoría de los magistrados electorales en la sesión ex profeso. 

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*Nota del editor: foto en portada; Cámara de Diputados*