Deben quitar pensiones vitalicias a ex presidentes y ex gobernadores

Felipe Calderón Hinojosa quiso quedar bien anunciando la donación del monto de su pensión vitalicia de 205 mil pesos mensuales a la Fundación “Aquí Nadie se Rinde” (que ayuda a niños con cáncer), y quedó muy mal ante los mexicanos.

Solamente evidenció que ciertamente los ex Presidentes de México no necesitan pensiones vitalicias, que además resultan insultantes frente a la pobreza en que vive la mayoría de los habitantes de este país, que apenas les alcanza para lo indispensable. Y muchos comen y visten de lo que encuentran en los basureros; o viven de la limosna que les dan en la calle o del desperdicio de los mercados públicos o restaurantes.

Son pensiones vitalicias groseras frente al esfuerzo y el sudor de la frente de millones de mexicanos que todos los días se parten el alma trabajando, y mientras más trabajan más impuestos pagan para mantener al gobierno y a los ex mandatarios, federales y locales.

“¡Qué pague más impuestos quien más tiene!”, dijo el actual presidente de la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados federal, Francisco Martínez Neri del PRD, en ocasión de la aprobación del Paquete Fiscal 2017. Claro, como él se la pasa sentado y levantando la mano, ganando a manos llenas, que el pueblo aporte para mantenerlos.

Esa es la filosofía de los gobernantes y de los representantes populares, según parece.

Imagínense, después de los atracos al erario y del amasamiento de fortunas, el pueblo mexicano todavía tiene que mantener a ex Presidentes de la República y a ex Gobernadores de los Estados, y son 31 más el ex Jefe de Gobierno de lo que fue el Distrito Federal y hoy es la Ciudad de México.

Tan solo la manutención del ex presidente Felipe Calderón Hinojosa le cuesta el pueblo de México más de 50 millones de pesos anuales, según reveló en Twiiter el dirigente nacional de Morena, Andrés Manuel López Obrador, documentando su dicho con copia de lo que reciben los ex mandatarios con cargo al erario.

Y lo que reciben es el monto de la pensión vitalicia, más el servicio de escoltas con salario pagado, personal de ayudantía, teléfono, automóviles, bonos, aguinaldo, compensaciones. Y varias de estas canonjías son para el ex presidente, la esposa y los hijos.

Caray, casi igual que un Presidente en funciones. La salvedad es que no viven en Los Pinos.

No tienen vergüenza.

En su edición del 27 de febrero del año en curso,(http://www.animalpolitico.com/2017/02/felipe-calderon-dona-su-pension/), Animal Político refiere que “según el libro Beneficios ex presidenciales de Ernesto Villanueva e Hilda Nucci, Felipe Calderón modificó el reglamento del Estado Mayor Presidencial en noviembre del 2012 para incrementar el número de elementos de seguridad asignados a su familia. Incluyó a padres, suegros, hermanos, cuñados, sobrinos y tíos.”

Y todo ese cúmulo de seguridad equivale a 425 elementos a disposición del panista Felipe Calderón, cuando antes de él la asignación era tan solo de 78 elementos.

Además, en dicha publicación se da cuenta de que las pensiones vitalicias a los ex mandatarios “no tienen ningún sustento legal”.

Los panistas harto criticaron este tipo de excesos antes de llegar a la Presidencia de México, pero una vez en el poder se les olvidó y se dedicaron no solo a disfrutarlas, sino a incrementarlas. Claro, porque Vicente Fox Quezada también gozó (y goza) de ellas; caso contrario, las hubiese extinguido.

Imagínense nada más cuánto gasta el pueblo de México para mantener a los ex presidentes. Mmm, ¿cuántos son? Además de los panistas (Calderón y Fox) están los priistas Carlos Salinas de Gortari y Ernesto Zedillo Ponce de León, y dentro de poco se sumará a ellos Enrique Peña Nieto.

Así que multiplicando 50 millones de pesos por cuatro, son 200 millones de pesos anuales en mantener a los ex mandatarios, y dentro de un año serán 250.

Y a un burócrata común y corriente a duras penas le pagan una paupérrima pensión, que apenas le alcanza para medio vivir.

¿No indigna la pensión vitalicia de los ex Presidentes de México? Caray, si ellos salen forrados en dinero y en negocios de todo tipo cuando concluyen su mandato, con sus rarísimas excepciones.

Ahora imagínense el gasto para mantener a los ex gobernadores. Porque ellos también reciben pensión vitalicia. ¿O hay excepciones? Y a propósito del Sistema Nacional Anticorrupción es hora saber a cuánto asciende el monto de la pensión vitalicia en cada entidad federativa para los ex gobernadores.

Imagínense darle pensión vitalicia al ex gobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa, ¡con todo el atraco al erario que ha quedado al descubierto!

Y los demás ex gobernadores investigados por la PGR por enriquecimiento ilícito, ¿gozan de pensión vitalicia? ¿De cuánto? ¿Qué incluye?

En Oaxaca la ciudadanía se siente lastimada por la situación de crisis económica local, por el quebranto al erario en sexenios anteriores, mientras los ex mandatarios señalados andan como si nada hubiese ocurrido. Por cierto, ¿Ulises Ruiz Ortiz goza de pensión vitalicia? ¿Y Gabino Cué? ¿Y los demás ex mandatarios?

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