Aprobado el uso medicinal de la marihuana… ¿y en serio no habrá negocio?

Con sus honrosas excepciones, cuando una iniciativa llega al Congreso o es presentada por algún grupo parlamentario o legislador, lleva implícito un fin distinto al planteado en la exposición de motivos. Y ese fin, que más bien es un trasfondo, casi siempre es de carácter político o económico.

No son casualidades, hablando de iniciativas de contenidos de trascendencia.

Al final de cuentas las leyes y sus reformas y adiciones, su derogación o abrogación, responden a realidades y necesidades sociales, económicas o políticas de la población en general o de grupos; incluso en un contexto internacional, según el tema de que se trate.

Y sin duda el aval del Senado de la República al uso medicinal de la marihuana (con excepción de algunas variantes) responde a una realidad y necesidad social: La cannabis alivia el dolor, y por eso desde siembre ha sido usada como medicamento, aunque no forme parte de la medicina tradicional.

Por ejemplo: Recuerdo a mi bisabuela sobándose la rodilla y la pantorrilla mientras se untaba alcohol que guardaba en una botellita que además contenía hojitas verdes; o sea, marihuana. Esa mezcla le calmaba el dolor de su “reuma”. Nunca la vi injerir ese líquido, solo frotarlo sobre su piel.

Mi bisabuela tendría tal vez unos 80 años. La recuerdo sentada en una pequeña silla de madera en la puerta de su casita de adobe, rezando con su libro de oraciones entre las manos y haciendo la señal de la cruz para todos lados como echando bendiciones. La recuerdo de cabello totalmente cano y trenzas delgadas, de enaguas y blusa que ella misma confeccionaba en manta deshilada. La recuerdo nítidamente a pesar de ser yo una niña en ese entonces.

Retomando el tema: Según diversos artículos científicos, la marihuana puede ayudar a pacientes con alzhéimer, artritis, asma, cáncer, dolor crónico, enfermedad de Crohn, epilepsia, glaucoma y esclerosis múltiple. Evidentemente, la marihuana tiene uso medicinal en personas con adicción.

Y quizá ayude a aminorar los efectos de muchos padecimientos más; es cuestión de que los científicos mexicanos descubran cuáles más. Claro, porque la legalización del uso medicinal de la marihuana permitirá estudiarla.

Suena bien, ¿verdad? No obstante siempre quedan dudas sobre si la generosidad del Senado de la República tiene o no algún fin político, económico o de otra naturaleza. Confiemos en que el único objetivo sea contribuir a la salud de la población con el uso médico de la cannabis.

La generosidad del Senado de la República consiste en haber aprobado ayer --con 98 votos a favor, siete en contra y una abstención-- el dictamen que reforma diversas disposiciones de la Ley General de Salud y del Código Penal Federal para permitir en el país el uso medicinal de la cannabis.

De acuerdo a la comunicación oficial de la Cámara Alta:

“El proyecto faculta a la Secretaría de Salud a diseñar y ejecutar políticas públicas que regulen el uso medicinal de los derivados farmacológicos de la cannabis sativa, índica y americana o marihuana, entre los que se encuentra el tetrahidrocannabinol (THC), sus isómeros y variantes estereoquímicas, así como normar la investigación y producción nacional de los mismos.”

“Se elimina a la nabilona y al cáñamo de la lista de las sustancias que se consideran como un problema grave para la salud pública.”

La Secretaría de Salud sería la que “otorgue las autorizaciones para importar estupefacientes, substancias psicotrópicas, productos o preparados, incluyendo los derivados farmacológicos de la cannabis, entre los que se encuentra el THC, sus isómeros y variantes estereoquímicas.”

“Los productos que contengan concentraciones del 1 por ciento o menores de THC, y que tengan amplios usos industriales, podrán comercializarse, exportarse e importarse, cumpliendo los requisitos establecidos en la regulación sanitaria.”

“La siembra, cultivo o cosecha de plantas de marihuana no será punible cuando estas actividades se lleven a cabo con fines médicos y científicos, en los términos y condiciones de la autorización, que para tal efecto emita el Ejecutivo Federal.”

“Aún no se aborda el tema relacionado con la dosis máxima de cannabis para consumo personal, ya que este asunto se analizará, discutirá y dictaminará cuando se considere por parte de las comisiones dictaminadoras.”

Y hay algo interesante que dijo la senadora Cristina Díaz Salazar (PRI): “Con la aprobación de este dictamen se da un paso histórico, firme y profundo que abrirá la puerta para resolver una urgencia médica que aqueja a los mexicanos que no pueden acceder a medicamentos derivados de la cannabis.”

¿Y a qué costo? Hablando del económico. ¿Pondrán el medicamento en las farmacias internas de las instituciones de seguridad social? ¿Lo venderán a bajo costo a las personas de escasos recursos económicos en farmacias particulares? Porque en este país, una de las causas de muerte es la falta de recursos económicos para acceder a medicamentos, cuyo precio es alto.

Cristina Díaz dijo también: “Estamos sentando las bases para establecer en nuestro país una industria de producción nacional de medicamentos con cannabis” y “se abre la puerta a científicos mexicanos para realizar protocolos de investigación de esta planta; esto nos pondrá a la vanguardia internacional”.

Mmm… Y la industria ¿será manejada por el Estado o por particulares? ¿Quiénes?

 ¿Se acabó el mercado negro?

En fin, hay muchas cosas interesantes en torno a la iniciativa aprobada por el Senado de la República para el uso médico de la marihuana. Es necesario leerla para despejar dudas como, por ejemplo: ¿A quienes otorgarán permiso para la siembra, cultivo y cosecha de la marihuana? ¿A laboratorios? ¿Mexicanos o extranjeros? ¿A los pueblos donde cultivar marihuana es su principal actividad económica?

Por lo pronto, el Senado turnó el expediente a la Cámara de Diputados Federal para los efectos correspondientes… a ver qué dice la Cámara Baja.

¿RESUELVEN COLAPSO DE SALUD EN OAXACA?

En el estado de Oaxaca desde el pasado 14 de octubre estaban paralizados los servicios en 500 centros de salud y hospitales; situación que termina este miércoles. Ayer lo anunció el nuevo gobernador Alejandro Ismael Murat Hinojosa junto con la Sección 35 del Sindicato Nacional de los Trabajadores de la Secretaría de Salud (SNTSA) representada por el enfermero Mario Félix Pacheco.

¡El paro en salud se levanta! ¿Y cómo lo consiguió? Se reunirse con dicha sección sindical. ¿Solamente con platicar con los líderes sindicales? No lo precisó, pero anunció tres líneas de acción:

1.- Otorgar a través de dos ministraciones de prestaciones laborales a las y los 12 mil sindicalizados del sector salud en el estado por la cantidad de 3 mil 500 pesos en vales cada una. La primera es el 15 de diciembre y la segunda a más tardar el 30 de enero.

2.- Realizar un diagnóstico conjunto de los terceros institucionales en su seguridad social, que involucra una auditoría de las prestaciones para la base trabajadora del sector salud.

 3.- Realizar una evaluación en los terceros no institucionales; es decir, un corte de deuda de aquellos créditos vía cajas de ahorro; y conocer las acciones que tomó en cuenta la administración estatal anterior.

¿Con esas tres líneas de acción se resuelve el colapso en salud como se dijo oficialmente? Mmm, pues más bien se resuelve el problema laboral de los sindicalizados… mejor dicho, se empieza a resolver.

El problema de y en salud en Oaxaca es complejo, y se arrastra desde por lo menos cuatro sexenios atrás (tres de priistas y uno del coalicionista que recién salió). Y es un problema de falta de hospitales, clínicas y centros de salud, de escasez de médicos y de medicamentos, de equipo especializado y a veces hasta de curitas.

 En fin, ojalá y la doctora Gabriela Velásquez Rosas, con el profesionalismo y compromiso que le caracteriza, como Secretaria de Salud pueda sentar bases para resolver una problemática que va más allá de demandas sindicales.

rosyrama@hotmail.com