¿AMLO en verdad podrá contra el ‘huachicol’?

Es muy bueno el propósito del nuevo Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, de combatir el robo de combustible, conocido como “huachicol”.

Y ayer presentó el Plan Conjunto del Gobierno de México para Combatir el Robo de Hidrocarburos de Pemex, que incluye medidas como ir en contra de los funcionarios cómplices de los “huachicoleros” y una vigilancia estricta a las principales instalaciones de Petróleos Mexicanos y al abastecimiento del combustible.

Quién sabe si el importante anuncio lo hizo para distraer la atención del impacto negativo a su imagen y a Morena, derivado de la trágica muerte de la gobernadora de Puebla, Martha Erika Alonso, y su esposo, el senador Rafael Moreno Valle.

O si lo hizo como una advertencia en contra de quienes pudieran estar involucrados en el desplome del helicóptero donde viajaban ambos militantes del PAN, en la hipótesis de que el “accidente” tenga tintes de venganza “huachicolera”, o algo por el estilo.

Igual y se trató de un mero accidente, de la natural “hora” de ambos políticos.

No obstante, la presentación de dicho Plan justo en los días aciagos por la muerte de Martha Erika y Moreno Valle, despierta conjeturas, sobre todo porque Puebla en 2018 registró el mayor número de tomas clandestinas: Mil 636.

Como haya sido, pero ya el presidente López Obrador puso en marcha un plan vital para México, no solo en cuanto al desarrollo del mismo al frenar el robo de combustible el cual representa pérdidas millonarias, sino porque implicará también detener la muerte de personas.

Solo lean las estadísticas de lugares de incidencia en “huachicol” y se darán cuenta. Pareciera como si este delito ya hubiera rebasado a cualquier otro del crimen organizado; incluso, permeando las estructuras del poder público.

Tiene razón el mandatario federal: “Es una especie de pantalla que la mayor parte tiene que ver con un plan que se opera con la complicidad de autoridades y con una red de distribución. Entonces son huachicoleros de abajo y huachicoleros de arriba”.

Y detalló: “Si pensamos en 600 pipas diarias, estamos hablando no sólo de huachicol y ordeña de ductos. Estamos hablando de un plan con vinculación al interior del gobierno y que se apoya en un sistema de distribución de combustibles porque no es fácil distribuir y vender 600 pipas diarias”.

Cierto, el “huachicol” viene desde las mismas entrañas de Pemex, máxime cuando “existe la hipótesis de que solo el 20% de todo el robo tiene origen en la ordeña de ductos.”

El “huachicol” en algún sexenio empezó y no solo continuó, sino que se fue extendiendo. ¿Lo empezó el gobierno o los sindicatos? ¿Ambos? ¿O personas ajenas?

Es como la hipótesis de que fue primero si “el huevo o la gallina”. En caso es que ahí está. Y la gran pregunta es ¿si AMLO podrá en verdad combatir el “huachicol”? Porque éste parece un cáncer muy avanzado en el país, en un negocio de infinitas ganancias cuyos operadores no estarían dispuestos a dejarlo.

Imagínense nada más las cifras dadas a conocer ayer:

“En 2017 el robo de combustible significó una pérdida para Pemex de 60 mil millones de pesos. En ese año se robaron diariamente más de 600 pipas de 15 mil litros cada una y en lo que va del 2018, una cantidad similar.”

“Este hurto a la nación, (representa una) pérdida de 200 millones de pesos diarios de extracciones ilegales representan el equivalente al presupuesto de un año de la UNAM o los recursos destinados al programa de pensiones de adultos mayores.”

Y es “60 veces más” de lo presupuestado para el próximo año a la creación de 100 universidades públicas”. Y “con lo que se han robado este año alcanzaría para financiar el 40% de una refinería y 3 años de robo de combustible son el equivalente a una nueva refinería.”

Octavio Romero Oropeza, director general de Pemex, explicó que en noviembre de este año el robo de combustibles alcanzó hasta 2 millones 448 mil barriles.

¿Qué tal? Un negocio muy redituable. Por eso la pregunta: ¿Podrá AMLO combatirlo? Más vale por el bien del país.

Y lo primero será dar con los funcionarios y políticos involucrados. Cosas rara, siempre hay noticias sobre la detención de camionetas que transportan hidrocarburo robado, pero nunca las hay sobre los autores intelectuales. Pareciera hasta un combate maquillado, hasta el momento.

Aunque el Gobierno Federal acaba de informar que a partir del 20 de diciembre inició el Plan Conjunto para el Combate al Robo de Hidrocarburos y la remoción de funcionarios, además de la intervención del sistema de monitoreo y control de los ductos de Pemex.

Y según hay resultados: “En un comparativo de 2016, 2017 y 2018, se redujo el robo pasando de 78 mil barriles (2017) a 43 mil barriles (2018).” Y “la tendencia ha ido a la baja en un 17% y espera que esta disminución continúe.”

Habría que preguntarse también si el “huachicol” ha financiado partidos políticos y campañas electorales, porque entonces el Plan de Combate requiere de instrumentar más estrategias, incluido un padrón de gasolineros. ¿Cuántos políticos son dueños de gasolineras?

En fin, el Plan de Combate quizá prevea estrategias para verificar la licitud del combustible que se vende en todas las gasolinerías, y en los comercios no establecidos, pues intervienen las siguientes dependencias:

 “La Secretaría de Gobernación, de Seguridad Pública, de la Función Pública, del Trabajo y Previsión Social, de Hacienda y Crédito Público, y de Energía; la Consejería Jurídica del Ejecutivo Federal, la Fiscalía General de la República, el Servicio de Administración Tributaria, y la Procuraduría Federal del Consumidor.”

rosyrama@hotmail.com

*Nota del Editor: Foto: Especial Internet*