AMLO, ¿perder o ganar la revocación de mandato? Y su voto ‘duro’

En 2018 Andrés Manuel López Obrador ganó la elección a la Presidencia de la República con 30 millones 113 mil 483 votos, conforme al resultado de los cómputos distritales del Instituto Nacional Electoral (INE). 

¿Cuántos votos necesita ahora para ganar la jornada de revocación de mandato a celebrarse el próximo diez de abril?  

Pues la Constitución Política General establece que: Para que el proceso de revocación de mandato sea válido deberá haber una participación de, por lo menos, el cuarenta por ciento de las personas inscritas en la lista nominal de electores. La revocación de mandato sólo procederá por mayoría absoluta.” 

El Padrón Electoral se conforma por alrededor de 95 millones de electores. El corte exacto para la jornada revocatoria, sería al corte del 31 de enero.  

O sea, para que sea válida la jornada de revocación de mandato es necesario que voten por lo menos 38 millones de ciudadanos y ciudadanas inscritas en el Padrón Electoral, pero además que cuenten con la credencial para votar con fotografía (que estén en la Lista Nominal). 

Una disposición algo tramposita, porque el Padrón Electoral siempre es mayor que la Lista Nominal, entonces el umbral del primero siempre es más alto que el del segundo. Además, en una elección para cualquier cargo de elección popular (como fue la de Presidente de la República) inequívocamente es sobre la Lista Nominal. 

Tramposita también porque no es como en las elecciones, que gana quien obtiene la mayoría relativa; es decir, el que tiene el mayor número de votos y punto. En el proceso de revocación de mandato… (o de ratificación de mandato, pues en la ley secundaria vienen los dos conceptos)… será por mayoría absoluta; o sea, la mitad más uno, para que proceda. 

En fin. Todo lo que disponga la Carta Magna y la ley secundaria, sale sobrando. No por ánimo ciudadano, ni del INE, sino porque quizá (o seguramente) Morena, AMLO y demás aliados de la “Cuarta Transformación” tomarán a favor el resultado de la jornada de revocación de mandato cualquiera que éste sea. 

Probablemente el próximo diez de abril no concurrirán a las urnas electorales ni siquiera los 30 millones 113 mil 483 de ciudadanas y de ciudadanos que en 2018 votaron por Andrés Manuel para Presidente de la República, pues algunos ya se desanimaron; el ejercicio de gobierno siempre desgasta (poco o mucho, pero siempre desgasta). 

La clase empresarial ya no está con AMLO en la misma cantidad que hace cuatro años, pues el sector productivo ha sido uno de los más castigados por el actual Gobierno Federal. También ha mermado la simpatía de artistas, intelectuales, investigadores, etc.  

Claro, por otro lado, quizá López Obrador tenga de su lado a más personas de los sectores marginados; en su mayoría beneficiarios de los programas sociales. Cuando estaba el PRI en el poder, se decía que se trataba de la clientela política-electoral.  

En nuestro país han pasado tres partidos por la Presidencia de la República, y en los tres casos, sin pobres no ha habido votos. Aunque los mandatarios panistas impulsaron a la par el sector productivo del país. 

Retomando el tema: El número de electoras y electores que concurra a las urnas en la jornada de revocación o ratificación de mandato, el protagonista de la misma y Morena y aliados van a salir en que dicha jornada resultó un éxito.  

Y seguramente lo mismo dirá el INE; no le conviene decir lo contrario. 

Eso, aunque no se tenga un resultado vinculatorio.  

Y de todas maneras AMLO continuará en la Presidencia de México hasta el 2024, a menos de que Morena y aliados hagan una reforma electoral para reelegirlo. 

Pero si solamente asisten cinco o diez millones de mexicanas y de mexicanos a votar el diez de abril, ya sea por la revocación o por la ratificación de mandato, pues Andrés Manuel y su partido no quedarán tan bien, porque la escasa participación ciudadana puede significar desánimo ciudadano 

Vaya, desinterés por el ejercicio de participación ciudadana, aún cuando ésta se encuentre desencantada. Quizá han visto que en este país no se mueve nada, que todo es a voluntad del partido en el poder y su líder moral. 

Y quién sabe si los partidos políticos de oposición muevan a sus seguidores a volcarse en las urnas electorales a favor de la revocarle el mandato a AMLO. Probablemente no, porque ahora andan más ocupados en ganar por lo menos una de las seis gubernaturas que se renovarán este año, además los números no les dan para ganarle a Andrés Manuel el próximo diez de abril. 

VOTO DURO 

Lo que sí, la cantidad de votos a favor de que AMLO continúe en la Presidencia de la República hasta el 2024, será una especie de medición del voto duro de López Obrador, que no de Morena; el partido como tal traería menos. 

Y un voto duro, quizá a conveniencia, porque está sostenido a base de programas sociales. 

rosyrama@hotmail.com

*Nota del editor: imagen en portada: INE*