Algo pasa en el gabinete de Alejandro Murat

Algo pasa en el gabinete de Alejandro Murat Hinojosa, Gobernador de Oaxaca. Las cosas no marchan tan bien como debieran, al parecer. O quizá marchan tal como otros lo prevén. Se percibe cierta disfunción, quien sabe si técnica, política, o ambas.

Verán:

En septiembre del 2016 la Legislatura anterior reformó la Ley Orgánica del Poder Ejecutivo y creó la Coordinación General de Delegaciones de Gobierno, dependiente de la Secretaría General de Gobierno, ex profeso para la administración estatal entrante a partir del primero de diciembre encabezada por Alejandro Murat.

Y en noviembre del mismo año, dos días antes de la conclusión de su ejercicio legal, la Legislatura volvió a reformar la referida Ley para, entre otras cosas, devolverle a la Consejería Jurídica atribuciones y dependencias a su cargo, que le quitaron en la reforma de septiembre.

La Coordinación General de Delegaciones quedó intocada y el cuatro de diciembre, el gobernador Alejandro Murat tomó la protesta a Francisco Ángel Villareal como titular de la misma.

Sin embargo, este miércoles la bancada priista en la nueva LXIII Legislatura local presentó una iniciativa de reformas a la Ley Orgánica del Poder Ejecutivo para desaparecer dicha Coordinación.

El artículo 34 de la citada Ley, en su fracción XXXV, establece que a la Secretaría General de Gobierno le corresponde “desarrollar acciones de fortalecimiento municipal a través de la vinculación y concertación” mediante la Coordinación General de Delegaciones de Gobierno.

Y la reforma propone que a dicha Secretaría corresponde “Coordinar las Delegaciones de Gobierno y desarrollar acciones de fortalecimiento municipal a través de la vinculación y concertación.”

¿Ven? ¡La propuesta es desaparecer la Coordinación General de Delegaciones! Y no es un asunto “gramatical” como argumentan algunos diputados de la bancada priista. Más bien es un asunto de fondo con alguna de las siguientes problemáticas subyacentes:

1.     Medición de fuerzas entre Alejandro Avilés Álvarez como Secretario General de Gobierno y Francisco Ángel Villareal como Coordinador General de Delegaciones de Gobierno.

Es lo malo de tener en el gabinete colaboradores con aire de capitanes cuando solamente son marineros; el capitán es Alejandro Murat.

2.     Manotazo del gobernador ante una supuesta insubordinación de Francisco Ángel.

Dicen, en los corrillos priistas, que Francisco no quiere estar bajo el mando de Avilés, sino quiere depender directamente del gobernador, con quien se entrevistó el lunes pasado después de la reunión de gabinete.

3.     Mala planeación de la estructura del Ejecutivo estatal, o concesión de caprichos.

Tanta reforma a la Ley Orgánica evidencia situaciones como la siguiente: Que no acaban de acomodar la estructura de la administración pública estatal por falta de planeación en relación a las necesidades de la entidad, o por exceso de cumplimiento de caprichos o cuotas políticas internas.

La Consejería Jurídica es otro ejemplo: Le quitan atribuciones, luego se las devuelven en menos de dos meses.

La problemática, cualquiera que sea, refleja fisuras en el gabinete; una falta de engranaje.

Pero además refleja un trasfondo electoral, por lo siguiente:

Las Delegaciones de Gobierno siempre han existido en las administraciones priistas en Oaxaca, teóricamente creadas como la instancia más cercana a los municipios y comunidades para la atención inmediata a sus demandas y problemática en todas las materias. Pero al paso del tiempo dejaron de cumplir tal función y se convirtieron en centros de operación electoral a favor del PRI, sobre todo en el sexenio de Ulises Ruiz Ortiz.

Por eso cuando el Revolucionario Institucional pierde la gubernatura, el mandatario coalicionista Gabino Cué Monteagudo desaparece las Delegaciones de Gobierno y crea los Módulos de Desarrollo, que cumplían casi las mismas funciones de las referidas instancias intermedias. Los coalicionistas no resultaron tan castos como pregonaban.

Al regreso del PRI, vuelven las Delegaciones de Gobierno. Ahora, ¿cumplirán estrictamente las funciones de la administración pública? ¿O tendrán también funciones electorales? ¿En beneficio de un partido político? ¿O en beneficio de un aspirante a cargo de elección popular en las elecciones del 2018?

Las respuestas son básicas para determinar la importancia de la adscripción de las Delegaciones de Gobierno directamente bajo el mando de Alejandro Murat o bajo las órdenes de Alejandro Avilés.

La trayectoria de Alejandro Avilés no está en la administración pública. De hecho, la Secretaría General de Gobierno es su primer cargo de importancia; una posición menor tuvo dentro de la Secretaría de Administración en el sexenio de Diódoro Carrasco Altamirano.

Más bien la formación de Alejandro Avilés es eminentemente electoral; incluso, más que política. Quién sabe si sea virtud o defecto, o una especialidad como en cualquier profesión. Pero él ha hecho carrera partidista y en operación electoral, siendo Ulises Ruiz uno de sus principales maestros.

Y es natural su aspiración, en caso de tenerla, a la candidatura del PRI al Senado de la República.

Entonces, si él coordina directamente las Delegaciones de Gobierno, pues podría “matar tres pájaros de un solo tiro”: Atender de manera inmediata las demandas y problemática de municipios y comunidades, operar el ejercicio de gobierno electoralmente y armar su estructura electiva por si acaso le toca la candidatura al Senado.

Ejercer el poder para que un partido o un grupo político siga gobernando, no es malo; se puede conseguir en función de buenas acciones de gobierno. Lo malo sería canalizar recursos directamente a la operación electoral; y ahí debe ser cauto cualquiera que la tenga a cargo.

Mmm… ¿pero qué no la operación electoral le corresponde al presidente del PRI estatal? ¿O viene otro choque de trenes entre gabinete y estructura partidaria? El choque entre el Secretario General de Gobierno y el Coordinador de Delegaciones era algo que se veía venir, pues los dos han sido Generales no cualquier cosa… bueno, en algún tiempo tuvieron sus momentos críticos.

LA HERENCIA DE BASES

Vaya lío el que dejó el panista Gerardo García Henestroza en el Congreso oaxaqueño al haber otorgado 11 bases a igual número de personas allegadas a él. Así lo señalaron los sindicalizados que ayer, con justa razón, se manifestaron en el contexto de la sesión ordinaria de la LXIII Legislatura.

Es facultad del presidente de la Junta de Coordinación Política firmar las bases. Y García Henestroza la presidió en el último trecho de la anterior Legislatura, donde la fracción parlamentaria del Partido Acción Nacional (PAN) le dio “Golpe de Estado” a la entonces diputada Natividad Díaz Jiménez desconociéndola como coordinadora de la bancada y reconociendo en su lugar a García Henestroza.

Y así los panistas heredaron las consecuencias del lío a la actual Legislatura, donde la falta de experiencia de los morenistas abonó al enredo y al descontento de los trabajadores de base del Congreso local.  Porque el personal del presidente de la Junta de Coordinación Política, Irineo Molina Espinoza (Morena), no tuvo el cuidado de hacer de inmediato la nómina y se ha pagado en efectivo, entonces los trabajadores no saben quiénes han cobrado en el rango de basificados.

rosyrama@hotmail.com