Alejandro Murat queda firme… ahora siguen Presupuesto y Gabinete

Ayer quedaron resueltos los últimos medios de impugnación presentados en contra de la elección de Gobernador de Oaxaca, entre ellos se encuentra la llamada “impugnación madre” mediante la cual el PRD pidió anular la elección, pero la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación desechó todos los Juicios de Revisión Constitucional Electoral.

¿Y por qué los desechó? Porque el partido actor “no acreditó las causales de nulidad” invocadas. Así que los magistrados de la Sala Superior sin mayor discusión confirmaron la sentencia del Tribunal Electoral del Estado de Oaxaca (TEEO).

Caray, al PRD, además de estrategia electoral y unidad, le faltó un equipo jurídico eficiente. ¿O estuvo infiltrado por algún Caballo de Troya alejandrista o benjaminista? Eso lo sabrán los perredistas. Lo que sí fue evidente es la falta de pericia del portero… es decir, del representante del PRD ante el Consejo General del Organismo Público Local Electoral denominado Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana de Oaxaca (IEEPCO), Ariel Orlando Morales Reyes.

Aunque el mejor portero no hubiera podido comprobar la operación electoral basaba en acuerdos; incluso, transexenales. El regreso del PRI al Gobierno de Oaxaca hasta parece cosa pactada en el triunfo de Gabino Cué Monteagudo en el 2010, donde fue determinante la ayuda de priistas; ahora de vuelta.

¿Pasará algo similar con Morena dentro de seis años? En la elección de junio pasado distinguidos morenistas fueron determinantes en la victoria del PRI. ¿Este sexenio le toca a los priistas y el siguiente a los morenistas? Parece fácil. Sin embargo, por mucho pacto previo, los discípulos de Andrés Manuel López Obrador primero tendrán que conseguir un buen candidato y luego convencer de no tener la intención de saquear Oaxaca como ocurrió en el gobierno de “transición” encabezado por Gabino Cué Monteagudo.

Hagan memoria: El comisionado estatal de Morena y ex candidato a gobernador, Salomón Jara Cruz, fue el primer Secretario de Desarrollo Agropecuario de la administración gabinista, y salió cuestionado por ciertas inconsistencias en la aplicación del presupuesto. Claro, el aludido lo ha negado tajantemente. No obstante, la Auditoría Superior de la Federación tiene la última palabra.

Por cierto, Salomón Jara es compadre de Murat. Y hay un morenista más con fuertes vínculos muratistas: Félix Serrano Toledo, actual diputado local del PRD y ¡presidente municipal de Ciudad Ixtepec por Morena! Félix, dicen, impulsó al coordinador de la fracción parlamentaria morenista en la próxima Legislatura oaxaqueña para realizar trabajo terso y de filigrana.

¿Qué tal? Pues muy bien para Alejandro Murat, quien, según parece, no tendrá mucha oposición en el Congreso oaxaqueño. ¿O se atreverán los morenistas? ¿Perredistas, panistas, petistas?

En fin, el PRD y el PAN fueron coaligados en la elección de Gobernador de Oaxaca, pero después de la elección (la cual perdieron de manera contundente) solamente se vio actuar al partido de Sol Azteca; Acción Nacional ya no figuró ni en las fotografías. Con sus excepciones, perredistas y panistas abandonaron a su suerte a José Antonio Estefan Garfias, candidato de la coalición de izquierda-derecha.

Sus propios aliados lo traicionaron. Sin embargo, Estefan Garfias retiró el saludo a medio mundo como si todos hubieran abonado a la derrota.

Y YA FIRME, ¿QUÉ SIGUE?

El poder del PRI lo puede todo internamente. Hace gobernadores, y también los destruye. Ahí está el caso Javier Duarte de Ochoa, ex mandatario de Veracruz acusado de enriquecimiento ilícito. ¿Por qué si habría sido tan consentido después de su amenaza de ir solamente como candidato del PVEM?

En fin, el PRI llevó a la gubernatura de Oaxaca a Alejandro Ismael Murat Hinojosa, quien queda firme como Gobernador Electo tras los últimos medios de impugnación resueltos ayer por la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.

¿Y ahora qué sigue?

Conseguir un presupuesto para Oaxaca mejor que el del 2017, que le permita operar programas y acciones para dar resultados contundentes en los primeros cien días de gobierno. Porque el milagro oaxaqueño prometido durante la campaña electoral debe empezar a pintar en ese lapso; caso contrario, estaría más cerca que lejos del incumplimiento.

Conseguir más presupuesto no es fácil, aun cuando en el Congreso Federal hay oaxaqueños y oaxaqueñas en posiciones claves. De entrada, el presidente de la Junta de Coordinación Política, Francisco Martínez Neri, tiene el ombligo enterrado en el estado natal de don Benito Juárez.

Sigue también la integración del gabinete que lo acompañara por lo menos el primer año de la administración estatal, pues dada la proximidad de las elecciones del 2018 (federales y locales) algunos funcionarios querrán buscar candidatura a diputados federales, diputados locales, senadores o para presidentes municipales.

A Alejandro Murat le quedan dos meses y fracción para integrar su gabinete con hombres y mujeres cuya trayectoria provoque la confianza ciudadana; caso contrario, corre el riesgo de no entrar con el pie derecho.

Ochoa y Gamboa, fuera de sintonía

Mientras el presidente nacional del PRI, Enrique Ochoa Reza, ha dicho estar decidido a limpiar el partido de tanta corrupción, hay versiones de que el ex gobernador de Veracruz, Javier Duarte, habría escapado y ayudado por el senador Emilio Gamboa Patrón. Ups. Éste y el líder nacional no están en sincronía.

¿O en realidad sí lo están, pero alguien tenía que jugar el papel de salvador?

rosyrama@hotmail.com

*Nota del editor: Foto: Especial*