Calle Melancolía

por Oscar Arturo Medina Castelán

Bendito calor

Llegó el fin de semana… tiempo de sexo, lujuria y pasión. Sin embargo… Y cómo duele la muletilla, en ocasiones –sabe usted- redactar cuesta trabajo… Esta acción primaria del periodismo, se convierte en un hecho doloroso, porque si bien es cierto el reportero no siente y no se enferma, es decir somos “todos terreno”, lo real es que somos humanos y por lo tanto tenemos el don de sentir y percibir nuestro entorno y por lo mismo luego vemos cosas que duelen.

Ahora tú eres la estrella

¡¡¡Show time!!! Perversas y perversos, lujuriosos todos, ya se dieron cuenta, llegó el fin de semana y nuevamente es largo (sin albur) es decir, de tres días, tiempo ideal para jugar al “eso me gustas, eso me das”, porque ¿saben?, yo al igual que ustedes ya estoy hasta el nabo de los corruptos, del trabajo y las responsabilidades.

Sexo público

No que no, sí que sí, ya volvimos a salir… El pasado viernes, que por cierto fue Santo, Calle Melancolía, no se publicó. Para aquellos que no lo saben (sí, ajá) los viernes este espacio se dedica al sexo… A ese sexo que se hace con enjundia, mordidas, saliva y sudor, pero sobre todo hablamos del sexo que hace que todos los lunes nos duelan zonas del cuerpo que no sabíamos que existían.

Lecturas y reflexiones de un sábado de gloria cualquiera

Y que detienen a Javier Duarte en Guatemala y no en Canadá, y en las redes sociales un conocido me dice… “Hermano, en verdad, en verdad os digo que me urge que nos ilumines con una reflexión sobre este caso”, y yo con cara de “chale” yo no fui el que resucitó el domingo, por qué debo tener una opinión al respecto.

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