Calle Melancolía

por Oscar Arturo Medina Castelán

El síndrome de la hoja en blanco

Hay ocasiones, sabe usted, que a uno como se le “seca la tinta”, como que las “musas y las musarañas” pasan de largo y una cosa queda clara: este fino columnista de ojo alegre, mirada coqueta y que gusta de las piernas largas y faldas cortas no será el autor de la gran novela mexicana, es más, ni siquiera formará parte de algún movimiento literario y si somos sinceros

La mejor época del año

Siempre he dicho que lo mío, lo verdaderamente mío (además de las mujeres), es la mala leche; ese ligero toque de veneno que no mata y por ende te hace más fuerte, sin embargo, hay ocasiones en que la vida se “raya” con uno y a ciencia cierta no sé si este es el caso o solo son los antidepresivos que célebre “matasanos” del IMSS me recetó.

De plano ya no entiendo

Cuando joven –de verdad ya llovió-, algo que me preocupaba mucho era entender las cosas. Un maestro me decía: “cómo quieres que entiendan tu nota, si tú no la entiendes”. Para poder redactar trataba de evitar los llamados “cabos sueltos”, por lo que el funcionario o entrevistado tenía que explicarme hasta que entendiera. Muchas veces con bolitas y palitos.

¿Ya se dieron cuenta?

Soy un convencido de que uno debe ir por la vida amando cosas, ser así es la mejor forma de disfrutar momentos, pero sobre todo, relacionarse con gente que con el paso del tiempo se convierte en indispensable. Por supuesto, cuando se aman cosas, uno aprende a reconocer “esos” signos a veces insignificantes que son el preámbulo de los grandes momentos del año que valen la pena disfrutar.

Caminos de Michoacán

 

A ver…. Cómo les explico, hay ciudades que son un agasajo visitar, una de ellas sin duda es Morelia, en Michoacán. Recorrer sus calles, descubrir sus iglesias, pero sobre todo enamorarse de sus sabores representados en sus enchiladas, muy al estilo del Bajío, su pan de pueblo, sus charales, pescado blanco, charanda, gazpacho

Rosa que te quiero rosa…

En ocasiones la vida es una gran “Tía” y nos regala “gustos”… “gustos muy especiales, muy específicos, pero sobre todo, muy, pero muy deliciosos. Vamos, para que me entiendan, son gustos que dan momentos y sensaciones… Cosas que nos hacen la vida, una de ellas, por ejemplo, son las mujeres. Tengo la suerte de poder escribir de mujeres, no sé si sepan, pero no hay tema más rico, más delicioso, que más me encante.

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