Calle Melancolía

por Oscar Arturo Medina Castelán

Ensalada informativa

¡¡¡Show time…!!! Pues sí, las fiestas patrias se “llamaron”; aun en nuestro estomago tenemos el recuerdo del pozole, tostadas y pambazos, pero el hígado todavía no logra procesar la cantidad de tequila, pulque y mezcal que consumimos, porque seamos sinceros, es de “nacos” en estas fechas decir “salud” con un whisky.

Y el tema es México

Dos noticias: una buena y otra mala. La primera: es oficial; nuevamente es fin de semana, mejor aún, es quincena; todavía mejor, celebramos fiestas patrias. La segunda, o sea, la mala, les falló la fecha a los “héroes que nos dieron patria y libertad” porque casi siempre la Independencia significa un fin de semana largo (cuatro días) y en esta ocasión el “Viva México” será de solo dos días.

Tarde de reflexiones

¿Ya se dieron cuenta?, el día (o sea, el miércoles) se encuentra entre nublado y medio frio; y para alguien que le gusta la “tecla” es el motivo ideal para evitar que se seque la tinta. Vamos, para que me entiendan, porque más de uno o una debe tener cara de… ¿? El asunto está tequilero o ya de perdis para un café y un rico mole de olla para pasar estas horas previas al “Grito”.

Eso que tanto nos gusta

Alabado sea el señor… O sea, para que me entiendan, el señor, señor… Señor, la máxima autoridad del cielo y de la tierra, de todo lo visible e invisible, porque tuve que interrumpir la celebración del día del sexo y sexo oral para escribir tan importante columna que de un tiempo a la fecha se ha convertido en el pináculo mismo de las buenas costumbres y la alta moral.

Cuando los recuerdos y el cine viajan en el Metro

Ya es miércoles y no de ceniza, más bien de Calle Melancolía; es el momento que las señoritas castas e inmaculadas esperan para ir a su banca (en un jardín) y sonrojarse con las palabras cargadas de intensión y lujuria que entran a su cuerpo a través del órgano… ocular (no sean mal pensados) y con ello recibir sus dosis de grato placer mientras esperan que sus príncipes azules aparezcan.

Y quién dijo miedo

Agosto… fue lindo tenerte aquí; septiembre, ya te espero con ansia… ¿? Malditos antidepresivos que me hacen escribir estas cursilerías; a ver, lo cierto es que arrancamos el mes patrio y lo que antes era motivo de “bingo… cómo cae el puente”, ahora es motivo de preocupación.

Y cuando despertamos, el “hombre zanahoria” estaba ahí

Hace un cuarto de siglo, meses más, meses menos, yo era un joven reportero –ya llovió- y por una rara coincidencia cubría la fuente religiosa y la universitaria; pero que me castigan y tómala cachetón, que me mandan a la fuente de finanzas, IP y negocios; temas de los cuales yo no tenía ni la más peregrina idea.

Humanizar al humano

No sé si sea la medicina o de verdad ando de un sensible terrible pero me voy dando cuenta que a mayor tecnología menor humanismo. Es decir, el hombre cada vez tiene una vida más sencilla –en teoría-, ahora hay teléfonos inteligentes, tabletas, dispositivos, aplicaciones y todo para hacer nuestra vida más fácil, lo que supondría un mayor tiempo para hacer cosas verdaderamente importantes como convivir, dialogar, platicar o conocer personas.

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