Calle Melancolía

por Oscar Arturo Medina Castelán

Por una muerte digna

Llegó el fin de semana y antes de que pongan cara de “afamado columnista anda depre”, al leer el título de la columna, debo aclarar, pues no, no lo estoy, no es el caso. Sin embargo, ya que la política me tiene francamente decepcionado, he tomado la soberana y republicana decisión de escribir… Bueno ya he dicho, escribían Monsiváis, Novo, Fuentes, entre otros.

Los amorosos

Me molesta de sobre manera cuando la gente dice, “es que los mexicanos son…”; esto, porque creo que es muy difícil generalizar, por ejemplo, cuando los cronistas informativos dicen que “el pueblo mexicano y guadalupano”… ¿? Pues no, viera usted, yo soy mexicano y eso no me hace guadalupano, ni creo que Chespirito sea el mejor cómico del país ni que Cantinflas sea el Chaplin de la época de oro del cine nacional.

Ciudad del Buen Comer

Hablando de las netas del planeta, es decir, de esas gemas de sabiduría que deberían enseñarse en la escuela para evitar que uno vaya por la vida cometiendo errores, y que me encanta, es esa que reza “las penas con pan son buenas”, porque seamos sinceros, a uno le puede ir de la fregada, en ocasiones se alza la mirada al horizonte y le dice al buen dios, “ya sabes, aquí tienes a tu fiel para lo que se te ocurra” y tómala, se le ocurre de todo.

La cruda electoral

¡¡¡Show time…!!! La duda terminó, pese a lo que se decía en los arrabales de la Ciudad de México, no me encontraba desaparecido, mucho menos los integrantes de la "Mafia del Poder" me localizaron y, por supuesto, eran falsos los rumores de que conocido ex gobernador y ex titular de Gobernación por fin me había “topado” en un callejón oscuro.

Gracias a Dios es viernes

Yo no sé… ¿entonces, por qué coño tengo una columna? Se preguntarán y entonces yo contesto: “porque soy un tipo con suerte. Lo cierto es que ayer no tenía ganas de redactar, el calor, un dolor de cabeza pero sobre todo el caos urbano de una sociedad que se debate entre los malos y los peores, pegaron en el ánimo de este viejo reportero.

El calor tiene la culpa

Si este jueves ya no es santo, como el otro, la duda que me salta es… ¿este jueves es mundano, acaso ateo o mejor aún, irreverente? Como sea, el calor lo aletarga todo, lo complica, lo hace lento; así como que uno sabe que se tienen que hacer cosas, pero como que de verdad no dan ganas de nada.

La santidad de los días santos

Bendito sea dios (con minúscula) estamos en Semana Santa y es buen motivo para recordar que son días de guardar… ¿? O sea, ¿no qué eres ateo? Pues sí, pero vacaciones son vacaciones y los altos mando de www.loseditores.com.mx me dieron la buena noticia que hacemos esta columna y me espera Acapulco en la azotea, es decir, traje de baño, lentes oscuros, caguamas heladas y agua de los tinacos, para soportar el calor.

Sufragar en tiempos de las redes sociales

Es viernes… Viernes de… ¿? Ponerse a limpiar el librero ya que dicen que la llegada de la primavera es tiempo de limpiar la casa, hágame usted el favor. Pero en fin, en eso andaba cuando un libro se me cayó y justo paró su movimiento en ese punto donde se une la uña de mi dedito chiquito (usted disculpe pero de verdad es que yo me quiero mucho) del pie izquierdo con la piel.

México… Así no

Se dice en broma, pero en serio que la vida no es como en el cine; ojalá lo fuera. En la obscuridad de una segura sala uno puede ser no solo un “mirón” que disfruta del amor, de las aventuras y de la vida, sin tener que arriesgar nada. En ocasiones una película nos regala joyas de sabiduría que en un contexto diferente hace que las cosas se acomoden de manera que nos obliga poner la cara de “ese libretista me conoce, ¿o me habla al tanteo?”.

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