Calle Melancolía

por Oscar Arturo Medina Castelán

Tacleando a las noticias

Miércoles de… ¿ceniza? No… Se trata del penúltimo miércoles de Peña en la Presidencia; del miércoles posterior al Buen Fin; pero sobre todo, es recordar que el miércoles pasado hacía un frío de la “tostada” y hoy, solo un poco. Como sea, es miércoles de Calle Melancolía y por ende (me encanta esa palabrita) es tiempo de dar gusto a la tecla, o sea, de redactar, no sea mal pensado.

El síndrome de la hoja en blanco

Hay ocasiones, sabe usted, que a uno como se le “seca la tinta”, como que las “musas y las musarañas” pasan de largo y una cosa queda clara: este fino columnista de ojo alegre, mirada coqueta y que gusta de las piernas largas y faldas cortas no será el autor de la gran novela mexicana, es más, ni siquiera formará parte de algún movimiento literario y si somos sinceros

La mejor época del año

Siempre he dicho que lo mío, lo verdaderamente mío (además de las mujeres), es la mala leche; ese ligero toque de veneno que no mata y por ende te hace más fuerte, sin embargo, hay ocasiones en que la vida se “raya” con uno y a ciencia cierta no sé si este es el caso o solo son los antidepresivos que célebre “matasanos” del IMSS me recetó.

De plano ya no entiendo

Cuando joven –de verdad ya llovió-, algo que me preocupaba mucho era entender las cosas. Un maestro me decía: “cómo quieres que entiendan tu nota, si tú no la entiendes”. Para poder redactar trataba de evitar los llamados “cabos sueltos”, por lo que el funcionario o entrevistado tenía que explicarme hasta que entendiera. Muchas veces con bolitas y palitos.

¿Ya se dieron cuenta?

Soy un convencido de que uno debe ir por la vida amando cosas, ser así es la mejor forma de disfrutar momentos, pero sobre todo, relacionarse con gente que con el paso del tiempo se convierte en indispensable. Por supuesto, cuando se aman cosas, uno aprende a reconocer “esos” signos a veces insignificantes que son el preámbulo de los grandes momentos del año que valen la pena disfrutar.

Caminos de Michoacán

 

A ver…. Cómo les explico, hay ciudades que son un agasajo visitar, una de ellas sin duda es Morelia, en Michoacán. Recorrer sus calles, descubrir sus iglesias, pero sobre todo enamorarse de sus sabores representados en sus enchiladas, muy al estilo del Bajío, su pan de pueblo, sus charales, pescado blanco, charanda, gazpacho

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