Y cuando despertamos, el “hombre zanahoria” estaba ahí

“…Regreso al tiempo en que te conocí
cuando el mundo acababa en tu jardín.
Yo era el cowboy más duro de la Unión
y tú la bailarina del salón…”

Joaquín Sabina

Hace un cuarto de siglo, meses más, meses menos, yo era un joven reportero –ya llovió- y por una rara coincidencia cubría la fuente religiosa y la universitaria; pero que me castigan y tómala cachetón, que me mandan a la fuente de finanzas, IP y negocios, temas de los cuales yo no tenía ni la más peregrina idea.

De esa época, recién llegaba a mis nuevas fuentes y me entere que Jaime Serra Puche era el titular de la Secretaria de Comercio y Fomento Industrial (SECOFI) y que por instrucciones del entonces presidente Carlos Salinas estaba negociando un Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá.

Fueron meses, acaso años difíciles: Canadá, Estados Unidos y México buscando la forma de eliminar barreras comerciales para permitir el libre paso de productos y servicios entre las tres naciones.

En ese tiempo, Guadalupe Loeza, acababa de publicar “Compro, luego existo” y en sus páginas se reflejaba esa sensación de que con el TLC mejoraría el país, la economía y hasta la población, porque llegarían trabajadores del norte de América a México y hasta la raza tendría que mejorar.

Un cuarto de siglo duro la fantasía, la verdad es que los canadienses y los estadounidenses no llegaron a México, pocos, realmente pocos, se casaron con nacionales y nuestra raza sigue siendo de gente morenita, ojo negro, piel de bronce pero sobretodo, muy querendones.

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Fiel lectora nos regala una imagen del momento justo en que se enteró que mexicanos y estadounidenses lograron un acuerdo comercial; su primer comentario fue: “ánimas del purgatorio que tengan mucha vaselina”

Lo más seguro es que el TLC como lo conocimos tiene los días contados; el presidente de Estados Unidos, Donald “Zanahoria” Trump se salió con la suya, lo eliminó y solo le basto con dividir a canadienses y mexicanos, hablarle bonito a AMLO y darle unos minutos de fama a Peña Nieto para lograr un tiro de tres bandas.

De una semana a otra Peña, perdón, el presidente Enrique Peña, ya ni me acordaba que es –todavía- la “puerca más grande del chiquero”, pasó de ser el “capitalista” al Mandatario de una buena nación.

López también sonríe ya que un integrante de su equipo, según versiones, fue el que logró destrabar el tema de la revisión del acuerdo comercialentre México y Estados Unidos cada 5 años; parece que será dentro de 6 años y después dentro de 16 o algo así.

Esto lo logró con algunas herramientas de lenguaje –lástima que no de fondo- algo similar sucedió con la reforma energética de nuestro país: quedo más o menos igual que no es lo mismo pero si muy parecido y ahora todo es felicidad entre “gringos” y “aztecas”.

Tenemos un acuerdo comercial con Estados Unidos, desde un punto de vista global –o sea de un todo- son buenas noticias porque dependemos del comercio con los primos del norte, desde el otro, pues más o menos porque después de varias semanas de negociaciones queda la sensación de que a los mexicanos nos metieron a un cuarto obscuro, nos bajaron el pantalón y usaron vaselina para que resbalara mejor.

Claro, o aplaudimos -pues ya estamos bien ensartados- o nos movemos para por lo menos sentir rico.

Pero en fin, dicen los que estuvieron en el referido cuarto oscuro que más o menos se libró el sector automotriz; vamos, que no fue la menor negociación pero al menos en seis años las condiciones del juego no cambiarán.

Otros aseguran que los sectores, agropecuario y textil de México salieron fortalecidos, pero la verdad es que hasta el momento solo son rumores todavía no se redacta el acuerdo entre México y Estados Unidos en materia comercial por lo que a ciencia cierta no sabemos que es lo que firmarán, quizás, Peña y Trump.

Parece que Estados Unidos se salió con la suya en el tema de las controversias, al no estar Canadá, toda diferencia será resuelta en cortes de su país, difícilmente una empresa ubicada al norte del Río Bravo va a querer que las leyes mexicanas dictamen en una controversia.

Ahora bien, este acuerdo comercial es importante para el “hombre Zanahoria” porque necesita algo que presumir con miras a las próximas elecciones y en la que su partido El Republicano podría perder la mayoría.

Para Peña fue “un rayito de sol” en un sexenio malo, pésimo y horrible, donde no hay nada que presumir y que la posible firma del acuerdo comercial es una forma de recordarnos que su sexenio todavía no termina.

Para el presidente electo López, pues representa el gusto de saber que alguien reconoce sus todavía no conocidas cualidades de líder, ya que su gobierno empieza hasta diciembre.

Sin embargo, saber que alguien como Trump califica de líder a AMLO, más que orgullo da un miedo terrible.

Dicho lo anterior, solo basta aclarar que hasta aquí alcanzaron 4 reales… Para mandar fotos o pedir que te hagan tu imagen erótica queda célebre correo: medinaarturo@gmail.com

Si la cosa es más seria, más de me urge que me cuenten las pecas de la espalda, por favor, pongan algo en el blog https://callemelancoliatgo.wordpress.com/

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Hasta la próxima