De verdad, no me apetece hablar de “ya saben quién”

“…Erase una noche común,
era en una mesa de bar
era enero en aquel lugar
y alguien me miró
de esa manera…”

Ana Belén

Pues sí… Tema obligado para este fin de semana, el primer informe del Presidente López (que así se apellida, que no es mi culpa), pero en realidad éste sería el tercero y creo que aún nos va a recetar otro más para el primero de diciembre.

Pero de qué sirve tanto informe, si el presidente siempre tiene otros datos.

Ante ello la verdad no me apetece hablar del señor ¿el que se encuentra en los cielos? O sea, ¿el Eterno?; no, no sean mal pensados.

No, del que dice trabaja de presidente de todos los mexicanos, bueno de todos los que piensan, sueñan y sienten como él, de lo contrario, solo somos reaccionarios, vende patrias y fifís, por lo que no labora para nosotros.

Pero en fin, se supone que como todo columnista serio y de primer mundo tengo la obligación…. A ver, espérenme tantito, ¿quién dijo que yo era una persona seria?

Si recuerdan bien, yo soy un humilde fontanero de las noticias, el más humilde de los escribanos, el más diminuto perno en la gran maquinaria informativa del país.

Entonces no estoy obligado a ir en la comparsa de la palestra nacional, ni que fuera  palero de la 4T.

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Fiel lectora “le mete pata” a la bicicleta para salir de la zona del Ángel y evitar las marchas, que podrán ser nutridas o de solo algunos, pero están programadas para el domingo.

En mi humilde opinión –según el evangelio de Andrea- creo que hay temas más importantes que las fantasías del tabasqueño; por ejemplo, mientras todo el mundo se preocupa por qué el Banco de México, por fin se dio cuenta que para 2019 nuestro crecimiento si bien nos va será de menos de la unidad porcentual, yo me digo: “Arturo, si tuvieras tiempo, qué película te gustaría ver”.

Pues fácil, todo se resume a “Once Upon a Time In Hollywood” de Quentin Tarantino, reconozco que el director tiene cintas bien perronas –enojo seguro de la Osita, a quien le choca que use esta palabra- sin embargo, hay otras que se acercaban a lo divino y de repente ¡¡¡pum!!! Se convirtieron en un fiasco.

Por ejemplo, “del Crepúsculo al Amanecer” o en inglés “From Dusk Till Dawn”, donde Salma… Salmita Hayek, nos regala uno de los bailes eróticos más intenso de la historia del cine, cuando a ritmo, creo que de los Lobos, se contorsiona con un pitón albino…

Por muchos años quise ser ese reptil.

Y si de Hayek se trata, en mi casa hay un debate sin fin en relación a si es buena o no su versión de Frida, la verdad es que aún con sus carencias –que las tiene- técnicas, la cinta es muy honesta, fiel a la figura de la pintora, pero sobre todo en ella sale Ashley Judd, quien interpreta a Tina Modotti y ambas tienen un delicioso baile en el cual hubiera querido ser el vestido negro de Judd.

Pues Ashley sale en una cinta “Norma Jean and Marilyn”, donde recuerda a una de mis mujeres del cine favoritas, quien nos enseñó la causa por la que los caballeros las preferimos rubias.

Si bien la cinta fue para la televisión, es la perfecta excusa para recordar a otra rubia de esas que siempre son necesarias cuando de hacer una película se trata, obvio, me refiero a Michelle Pfeiffer, a quien vi por primera vez en “Frankie and Johnny”, la disfrute en Batman, pero donde me encantó, bueno toda ella y además su rostro fue en “Lobo” donde comparte créditos con Jack Nicholson.

Si debo ser sincero, a Nicholson por muchos años le tuve envidia ¿de la buena?

De verdad, ¿puede existir envidia de la buena?, yo creo que no, pero envidia a fin de cuentas,  después de verlo en “Las Brujas de Eastwick” donde compartió papeles con Pfeiffer, Cher y Susan Sarandon.

En esa cinta hay una escena deliciosa cuando Sarandon y Nicholson tocan un contrabajo, con tal pasión que terminan ardiendo las cuerdas y las partituras, mientras ella tiene el más pleno de los orgasmos.

Justo así –pienso yo- debe ser el cielo, música clásica, una persona lujuriosa y cientos de orgasmos plenos.

Pero Sarandon es una de esas estrellas que siempre da un poco más, desde que la descubrí en el “Show de Terror de Rocky” uno de los momentos sublimes del cine se dio en "White Palace" (Una Pasión Otoñal) donde tiene una de las escenas erótica más deliciosa y sucia del cine, por cierto en esa época, los especialistas criticaron lo intenso de esos momentos.

Y ya que de pasión hablamos, la película más pasional de mi vida es sin duda “Betty blue 37.2 le Matin” fue por esta cinta que no estudié teatro y tuve que escoger el periodismo.

El cine francés es uno de esos amores eterno, desde los días de “Un Hombre y una Mujer” en el cine París –obvio- con una novia blanquita, que no se rasuraba nada y hablaba un español enmarcado con  ese “sabroso” acento parisino, hasta el “el Marinero 512” una de mis favoritas en las muestras internacionales de cine.

Por supuesto que sí del mundo hablamos, otro de mis amores es el cine español, Banderas, Almodóvar, Carmen Maura, Trueba, Penélope, Aitana y no podía faltar Maribel Verdú.

De ella siempre disfrute esa escena en “Y tu Mamá También”, donde baila con Diego Luna y Gael García, previo a que se los eche.

Sin embargo, de esa película me quedo con la frase final, “La vida es como la espuma, por eso hay que darse como el mar.”

Ya ven, como si es posible hablar de algo diferente al mal momento que se vive en México.

Ok… Dicho lo anterior, basta aclarar que hasta aquí alcanzaron 10 grandes y amplios reales.

Señoritas, si necesitan de unos tequilas para estar frente al lente de mi cámara, pueden comunicarse a célebre correo: medinaarturo@gmail.com

Si la cosa es más seria, más de “me urge que me cuenten las pecas de la espalda” con una copita de barro negro de mezcal, pongan algo en el blog https://callemelancoliatgo.wordpress.com/

Como todo columnista serio y de primer mundo (sí, ajá) estamos en http://www.facebook.com/kolia25

También nos pueden mandar insultos y peladeces a @25kolia

Hasta la próxima. Ojalá.