Tiempo de pecas… Bendito sea Dios

“Papa, cuéntame otra vez ese cuento tan bonito de gendarmes y fascistas,
de estudiantes con flequillo y dulce guerrilla urbana en pantalones de campaña,
canciones de los Rollings y niñas en minifalda”.
Ismael Serrano
 

Gracias a todos los dioses paganos por fin llegó el fin de semana…

Es decir, cuando a escondidas -¿por qué las cosas más ricas son así?- en algún rincón de la Ciudad de México, Aguascalientes, Veracruz, Estado de México, Michoacán, Chihuahua, Constantinopla, España, Colombia o Hidalgo, alguien de falda corta, piernas largas, escote prodigioso o pezones sensibles lea esta columna, pues qué rico… ¿o no?

Porque en ese momento y, obvio, con un sentimiento de culpa –no faltaba más- se estará cumpliendo la premisa de este espacio: Ser parte de algo rico, de un sentimiento que nace cuando los besos son intensos, los ojos se cierran y de la boca, muy despacio, casi como un gemido, nace un “mmm, qué rico”.

En mi caso, este fin de semana previo a Día de Muertos, con Serie Mundial, desfile de calaveras, Partido Pumas CU vs. Auténticos Tigres y película de Libertad Lamarque, se me antoja encontrar un espacio para ser “cigarro en tu boca”, así de fácil… Ser esa “cosa” fálica que está entre tus labios y altera tu respiración, pero sobre todo genera esa humedad tan rica en tu ser, que a ti te encanta y a mí… Pues me puede perder.

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Fiel lectora se reporta lista para este fin de semana, con la actitud por delate, tacones altos, falda corta, piernas largas que se dejan ver así, muy sutilmente, provocando más que exhibiendo…Benditas sean las damas así.

Entonces coincidimos, es fin de semana ¿y a poco no? Dan ganas… Bueno, las ganas siempre existen cuando de mujeres se trata, pero para colmo, acá en la casa de los Chilangos hace un frio otoñal cargado de ligera lluvia, lo cual invita a quitarse la ropa, a ser ecologista y bañarse con otra u otras personas.

Qué más da, es fin de semana y es tiempo de pecar, de portarse mal, de experimentar, de despertar a cualquier hora y observar la belleza de seis piernas entretejidas en una cama, si debo ser sincero nada más bello que 10 piernas en una alcoba.

Porque el tiempo llegó… Estoicos, soportamos, al presidente explicando que el “jode” al país sólo en horarios de oficina, ya que no se despierta pensando en ello, gracias a dios, porque a veces pareciera que sí.

Después de tan elocuente declaración, no queda nada más que hacer, que pedir a los buenos dioses Dionisio y Vaco, un tributo para disfrutar del vino tinto que pasa de boca a boca, mientras las manos nos llevan a la desnudez.

Para este viejo reportero nada más rico que besos con sabor a tinto y cigarro y más si estos se dan entre risa, llantos y música en la madrugada a un costado de la carretera.

Pero decíamos, fin de semana y la razón, vamos, la más razonada de las razones, nos dice… Nos obliga a ser humanos y mandar al cementerio de lo absurdo las buenas costumbres, esas que molestan e incomodan, como tener que enterrar las cenizas de nuestros seres (están bien loquitos esos líderes católicos).

Lo cierto es que esos “locos bajitos” nos roban la posibilidad de rascarnos o rascarle como Dios manda –porque así lo manda- una nalga ajena o propia, sin pena ni prisa.

O mejor aún, dar por el puro gusto una rica, estimulante y sabrosa mordida a esa nalga motivo de tantas perversiones.

El lunes regresarán los monólogos del presidente, las utopías del nuevo procurador de justicia, los sueños de los que suspiran y aspiran, pero sobre todo debemos tener claro que los buenos seguirán siendo buenos y los malos seguirán igual, y no hay nada que no se pueda arreglar con un buen orgasmo.

Así que lo digno es aceptar con resignada dicha a Dionisio y ser verbo en la carne de otra u otras personas, son horas de vicio, de pecar con y sin sentido, de acercarnos a esa divinidad que nadie puede, pero sobre todo, debe quitarnos.

Frente a nosotros… Qué rico, tenemos la oportunidad de largas 48 horas de pecar, porque somos libres y nos merecemos ser la figura principal de una fiesta pagana, porque en este valle de lágrimas, a Dios gracias hay hoteles y veredas, mujeres de faldas cortas y piernas largas, seres que hacen del escote un arte y de su arte al mío… Pues mejor el de los dos.

Temas hay muchos, pero hoy, particularmente, este fin de semana no quiero, me niego a ocupar este espacio para ellos.

Hoy Calle Melancolía debe hablar de noches de bohemia e ilusión, del arte de multiplicar la cerveza o el whisky corrientito –de esos que saben delicioso- con su ginger, de fumar y por supuesto si tenemos tabaco y las bondades del dios Vaco, pues lo único que nos falta es una afrodita que así sin más nos invite a contar las pecas de su espalda, los centímetros que separan la cadera del pubis o simplemente morder de manera lenta la carne de sus piernas.

Es fin de semana y hay muchas historias en la calle, en las esquinas, en las cantinas y hoy será porque estoy cansado, tengo ganas no sólo de escucharlas, sino además de ser protagonistas de una o varias de ellas, de perderme en un beso en una caricia.

Hoy necesito encontrar unos ojos grandes que en piel morena me regale su plática y la huella de sus labios en una copa… Porque no en la piel.

Como sea, es fin de semana… Y ¿por qué no se suma a esta iniciativa de portarse mal en las próximas 48 horas? Ojalá –que significa Ala quiera- y si el lunes llega a trabajar con dolor de cabeza, espalda totalmente arañada y varios tatuajes que no sabe cómo ni quién se los puso, pues sólo le queda poner cara de ¡¡¡yeeees!!!

Suerte.

Para noches de bohemia e ilusión queda: medinaarturo1@yahoo.com pero si la cosa es más seria, si requieren dejar algo por escrito o ser serios –que dios me perdone- para esos “peludos”casos favor de remitirse : www.callemelancoliatgo.wordpress.com

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Hasta la próxima.