Tengo miedo

“…Tú me has doblado pero yo aguanto,
dolida pero despierta.
Por mi futuro
con miedo pero con fuerza.

Yo no te culpo ni te maldigo,
confío en el destino…”

Concha Buika

Pues sí… Dice la sabiduría popular, que no es precisamente la mía, mi sabiduría, sabe usted, nace estrictamente de la experimentación, las caguamas y de saber que a uno le pueden doler ciertas partes del cuerpo que ni idea que existían.

Pero es el colmo del cinismo en el primer párrafo de la columna y ya estoy divagando, de verdad que soy un caso perdido; a ver, retomemos, deben saber que tengo miedo porque la clase política, la que a partir del sábado va a gobernar, se le ocurrió la idea de crear una constitución moral, porque según el todavía electo, no solo de pan vive el hombre.

Y el temor nace de un sencillo razonamiento: si lo peor que tiene México es su clase política –tanto la que se va, como la que llega- quién coño les dio el permiso, pero sobre todo, el peso moral para hacer una serie de reglamentos, indicaciones y sugerencias para controlar mi forma de ser, mis gustos, mi moral.

A estas alturas del partido, soy de la idea de que cada quien haga de su culo un papalote, siempre y cuando sea entre adultos, con la consabida autorización, nunca con menores y de ahí en fuera todo está permitido.

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Y antes de que sea inmoral tomarse fotos, fiel lectora nos regala una rica imagen con sonrisa incluida. Constitución moral, ¿cuantos crímenes se cometerán en tu nombre?

Como diría “Jack” el destripador, “vamos por partes”; la referida constitución no es legal y por ende no es obligatoria, entonces qué afán de perder el tiempo con algo queno es obligatorio y es precisamente ahí donde me preocupa, o sea no es a fuerza pero tendremos gente que amablemente nos denuncie cuando hagamos cosas que vayan en contra de esa constitución.

No exagero, esta chica Claudia Sheinbaum, quien va a gobernar en la CDMX dio a conocer que ya no habrá sanciones económicas a través de foto-multas y entre sus ideas está condonar sanciones a quienes denuncien a conductores “rápidos y furiosos” vamos, que entre más datos ofrezca un informante más beneficios.

Por solo dar la placa un puntito, pero si se ofrece dirección, teléfono y nombre, casi casi entran al programa de “borrón y cuenta nueva” y será considerado un ciudadano de primera.

Esto de verdad preocupa porque el siguiente paso será cantar himnos de admiración y amor a López, dibujos en paredes de AMLO como líder moral guiando no solo al país sino las acciones, costumbres, gustos, necesidades y linchamientos del pueblo bueno.

Entonces, la mal llamada constitución moral, ya que en México solo hay una Constitución y no pueden existir dos, salvo que Morena modifique las leyes para que así sea, es el primer paso para iniciar una dictadura, donde en todas las colonias existan buenos ciudadanos que nos observen y reporten nuestras actividades.

Me preocupa porque de verdad yo soy de lo peor.

Me gusta el sexo grupal, creo en las bondades de la bohemia, estoy a favor del matrimonio igualitario, en mi casa no se discrimina por género, color, raza u orientación.

Por si esto fuera poco me encanta tomar fotos a señoritas y señoritos encueradas (os), creo que un “toque al día la llave de la alegría”, gusto de rascarme entre las piernas sin menor pudor, me encanta la ensalada de manzana sin pasas, me encanta la pornografía y de vez en cuando hago la pócima de mi Abuelo Toño (alcohol de caña con dátiles) para soportar los fríos que se registran en la CDMX.

Dicho lo anterior, estoy seguro que voy a ser de los primeros a los que van a linchar por no tener buenas costumbres, pero sobre todo por mi moral relajada, relajadísima y además de laxa… O sea, laxo suena a diarrea, mmm, pues no sé, pero igual me van a linchar.

Yo la verdad es que no conozco a los encargados del proyecto de esta “chaqueta mental” mal llamada constitución moral, pero de verdad no me interesa compartir con ellos; de entrada el sólo hecho que se sientan superiores para dictarme mi estilo de vida, mis gustos, los factores a los que debo tener respeto, pero sobre todo como respetarlos, hace que de inicio yo les tenga desconfianza.

Soy un convencido que el Estado debe ser regulador, administrador y vigilante del estado de derecho, de verdad que si son muy buenos, quizá impulsores del desarrollo económico a través de crear las condiciones para la inversión, pero hasta ahí.

El Estado no debe, repito no debe, marcar gustos, ni tendencia, ni actitudes, mucho menos cuestiones como mi moral, ya que al hacerlo entra a una cuestión sumamente subjetiva “el bien y el mal” y soy un convencido de que muchas de las cosas que la gente de buenas costumbres catalogan como “el mal” son estrictamente deliciosas.

Debemos entender que no puede existir una moral, hay tantas como ciudadanos en el mundo, por lo que la constitución que propone López debe ser entendida como un proyecto en el que todos debemos actuar conforme a su moral –del presidente electo- sus gustos y preferencias. Y pues no a mí no me late, porque de verdad no se me hace sexy Beatriz, su esposa.

Ahora me brinca que se usara el concepto “moral” en lugar de éticos por lo que la propuesta se basa en conceptos de la religión cristiana y de entrada la hace excluyente porque todos los demás, es decir, los que no sean creyentes cristianos, estaremos al margen del documento y por ende seremos inmorales y sujetos a violación a nuestros derechos humanos.

Ahora resulta que en esta transformación de cuartaser lujurioso, cachondo, liberal y monárquico es símbolo de rebeldía… Lo que hay que ver.

Dicho lo anterior solo basta aclarar que hasta aquí alcanzaron 4 reales… Para mandar fotos o pedir que vaya hasta donde te encuentres para tomarte una imagen erótica queda célebre correo: medinaarturo@gmail.com

Si la cosa es más seria, más de “me urge que me cuenten las pecas de la espalda”, ponga algo en el blog https://callemelancoliatgo.wordpress.com/

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Hasta la próxima, que todo parece indicar, será el miércoles.