Ni una más

“…Un poco labrador del cielo aguarda 
y al cielo teme; alguna vez suspira.
Pensando en su olivar, al cielo mira 
con ojos inquietos si la lluvia tarda…”
Un verso de Machado en voz de Serrat
 

Iniciamos una semana más… Parece que fue ayer que empezaba el año y pasamos de los carnavales a la cuaresma, de celebrar a San Marcos, a la Noche de San Juan y ahora estamos comiendo pan de muerto y las tiendas ya nos bombardean con todo lo necesario para “que esta navidad sea inolvidable”… Chale, maldita sea la mercadotecnia.

Sin embargo, es lunes, y mis cientos, quizás miles de lectores exigen eso… Una lectura para iniciar la semana con una idea en la mente.

Sabe usted, hay un tema que realmente me molesta e incómoda.

Es por decirlo, una patada en la región blanda del cuerpo.

A ver, ¿cómo se lo explico?, este año complicado y marrullero pasará a la historia por un chorro de cosas malas, entre ellas la violencia contra la mujer.

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Fieles lectoras toman las calles para reclamar su derecho a vivir. (Foto: propiedad de Arturo Medina).

En este país tan cercano a Eruviel (Ávila), Duarte (Javier) y Rivera (Norberto), la mujer es víctima de un entorno de violencia que por más que intento no puedo entender, mucho menos aceptar y por supuesto, jamás justificar.

Una violencia que existe en la casa, trabajo, en la ciudad, escuela, con el papá, hermano, pareja, novio, conocido o desconocido, es una forma muy jodida de ser mujer.

De mi padre (cómo se le extraña) aprendí que a una mujer no se le toca con violencia.

Arturo (o sea, mi padre) siempre le decía a la novia en turno o mujer que compartiera mi vida, mi sillón, mi casa o mi cama, “si te pega, si te toca, dime… Primero lo mato y después investigo” por la forma pero sobre todo con la seriedad con lo que lo decía no había duda, que era en serio.

Por suerte, aún estoy vivo, en mucho porque nunca di motivo para que alguna mujer me acusara con mi progenitor.

Pero así de simple debe ser la vida, no hay motivo para que un ser le dé un golpe a otro y por lo tanto no existe nada que justifique que un hombre agreda a una mujer.

Y es que el problema es serio, según el INEGI, en nuestro país son asesinadas seis mujeres cada día.

Entre 2007 y 2012 se perpetraron un estimado de mil 909 feminicidios, cifra que no es exacta y que por supuesto podría aumentar.

Entre 2011 y 2014 la tasa de feminicidios creció cinco veces, en ese lapso fueron asesinadas unas 3 mil 892 mujeres, que eran madres, novias, hermanas, primas, compañeras, parejas y en muchos casos desconocidas.

El Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio, pone en dedo en la llaga al confirma que de esas casi 4 mil muertes, sólo 613 casos fueron investigadas y de ellos 1.6% recibieron sentencia.

Peor aún, el Estado de México es uno de los “nuevos” focos rojos en materia de violencia contra la mujer, de 2005 a 2013 unas mil 767 mujeres fueron asesinadas y otras mil 500 desaparecieron, muchas de ellas adolescentes de entre 15 y 17 años.

Para que se den una idea, en los primeros cinco meses de este año ya habían sido ejecutadas 121 mujeres, 21 de ellas por violencia de género y otras 100 en homicidios dolosos.

Pero la entidad mexiquense no es un caso aislado, casos similares se presentan en todas las entidades, pero destacan Guerrero, Michoacán, Chihuahua, Jalisco y Oaxaca.

Por si esto fuera poco, me entero que nuestro país tiene el segundo mayor índice de delitos motivados por transfobia en América Latina, sólo por detrás de Brasil.

En los últimos seis años los asesinatos transfobos se han multiplicado por 10…

Lo femenino, vive ahora un momento de terror en mucho por la actitud machista de los hombres y por una política de “me vale madres” de los tres niveles de gobierno.

Mientras en el país se matan a miles de mujeres, en las oficinas una vez al mes obligan a las mujeres ponerse un moñito rosa para recordar la equidad de género y se presentan acciones –dicen- que para empoderar la figura femenina.

Sin embargo, todo esto es absurdo, tonto, e incluso una falta de respeto cuando en las calles las mujeres son víctimas de la violencia.

Es lunes, ya me enojé y la verdad, como hombre y sociedad hoy me siento apenado por la forma en que tienenque vivir las mujeres.

Hoy solo diré… Hasta la próxima.