Lunes de sesudo análisis… Sí, ajá

“…Nacer en tu risa,

creceré en tu llanto.

Vivir en tu espalda,

moriré en tus brazos…”

Cesaria Évora y Pedro Guerra

Lunes de “madre santísima de Guadalupe”, ¿cuándo me tatúe en la pompa derecha la frase “Ella estuvo aquí…Y le gusto”?

Pues la verdad ni idea tengo, sabe usted, fue un fin de semana por demás complicado, de exceso, sudores y aturdimientos que empezaron el viernes al mediodía ¿la hora del albañil? Ni que le fuera al Cruz Azul, no, los viernes… Mmm, más bien todos los días a las doce es la “hora Hemingway”.

Deje le explicó, el famoso Ernest Hemingway, si le tengo que decir quien fue, sabe que no se ofenda pero mejor póngase a leer el “lágrimas y risa” y deje la lectura de Calle Melancolía para una mejor ocasión.

Pero le decía, Hemingway cuando andaba en Cuba siempre se tomaba su primer Martini a las doce, ni un minuto antes y por supuesto ni un minuto después, lo que por años lo emulamos mientras buscábamos el Martini más extra seco, seco, seco que pudiéramos encontrar, iniciábamos este ritual todos los días justo al medio día.

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Fiel lectora nos dice que si las cosas se ponen mal con el tal Trump, pues lo mejor que se puede hacer es bailar y qué mejor que con ella, al fin de cuentas en este mundo todo es relativo y algún día Donald dejará la Casa Blanca.

Ya entrando en materia (chale, continuo con el lenguaje de albañil) solo me faltó decir “materia de cementos y grava” pero no. Si bien la revolución de 1910 nos dice que todos somos iguales, pues qué le cuento, que yo no celebró esta fecha; a nosotros (mi familia) nos fue súper mal y dejamos de ser los “señores” o sea los dones para abrazar el dulce encanto de la democracia y la justicia social. Sin embargo, como se extrañan esos años en los que ir a ver la casa era cuestión de varios días a caballo.

En fin… ahora sí es tiempo de ponernos serios. Dice la sabiduría popular (que no es la mía), que a las mujeres no se les entiende, se les ama… Así de simple, así de sencillo.

Mas siendo sinceros, qué difícil es llevar a cabo esta máxima, que no sé si aplique en todo el mundo, pero acá en México sí que tiene mucho significado.

Hay ocasiones en que uno piensa, “todo va bien, ella es pecado en mi cuerpo y yo en el de ella, o al revés que aunque parece lo mismo no es igual, cada encuentro nace de la humedad entre quejidos, suspiros y los clásicos “mmm, qué rico”.

Pero, -y qué feo es decir “pero”- de repente ellas se levantan con el torso desnudo y te dicen, así muy quitada de la pena “creo que debemos hablar”, “no eres tú, soy yo”, “necesito espacio” (pero si ya casi termina la temporada de la ONEFA), “siento que nos hace falta algo” y mil frases más odiadas, porque con ellas nos expulsan del paraíso: “te quiero sólo como amigo” y entonces uno comprende que ya no más.

Verdaderamente me pregunto si ellas (las mujeres) realmente lo saben o solo es su forma de ser, porque todo hombre alfa, barba cerrada, mirada al horizonte, cazador solitario en las estepas, sabe que nunca ni por error se debe cuestionar, ni entender, ni mucho menos comprender a una mujer.

Bueno, de un tiempo, no es cierto, para ser más exactos desde que me dedico a la profesión de miras y redactas, sucede que siempre hay cosas que no entiendo, que me dejan con la cara de what…??? Con un solo signo porque la palabra está en inglés.

Por ejemplo, acá en México todos se rasgan las prendas preguntándose cómo es posible que Donald “El Cavernario pelirrojo” Trump, ganara las elecciones.

Pues es muy fácil, la mayoría anglosajona salió a votar ante la amenaza de que los latinos definieran el proceso. Y para entender cómo piensa esa “gente buena” toda blanquita y de buenas costumbre lo invito a que vea “Pandillas de Nueva York” ahí se puede entender porque esa mayoría dio su voto a lo peor de una sociedad decadente, bélica y asustadiza.

Pero para entender a ciencia cierta la clase de persona que va a gobernar (por decirlo de alguna manera) a los primos del norte hay que saber sólo algunos datos, solo algunas menudencias de la forma de ser, pensar, pero sobre todo, actuar del buen Donald.

Porque si esperamos a ver qué hacer  y confiamos en los contrapesos como propone el gobierno federal a través del siempre “dinámico” (es sarcasmo) Ildefonso Guajardo Villarreal de la Secretaría de Economía que cuando habla juro que lo hace dormido, pues hay un alto porcentaje (y no es encuesta) que ahora sí a nuestro país “se lo lleve el payaso”.

A ver… El primer trabajo que Trump hizo para su padre, un constructor de viviendas en los distritos de Brooklyn y Queens, fue ir a cobrar los alquileres casa por casa, junto a un empleado especializado en la materia, o sea, un golpeador.

Entonces, podemos ver qué fama de golpeador sí tiene y que sabe cómo hacerlo y con quien ir, no en balde su amistad con el siempre rudo “Putin” el Oso de Siberia.

Otra cosa el ahora virtual presidente electo nunca ha estado en el Senado, escuela –dicen- de presidentes, que no lo escuchen acá en México porque más de uno va a aspirar o suspirar.

Lo de Trump es la televisión, la Hoguera de las vanidades (¿vieron la película?, de verdad vale la pena) y las calles más difíciles del Brooklyn y el Queens donde se dice que más de una vez salió por “piernas” en medio de balazos (de verdad que no tienen tino).

Otra menudencia es que su madre, pese a todo el dinero que tenían, iba personalmente a las lavanderías de los edificios que rentaba la familia a recoger las monedas de las máquinas de lavado, porque luego los trabajadores se quedaban con algunas.

O sea, de verdad quieres renegociar el TLC con una persona con esos “valores”.

Para animar el optimismo en cuanto a los migrantes, otro datito, en 1973 fue denunciado junto con su padre, por discriminar la entrada de las familias negras en sus propiedades de alquiler.

Y para colmo en 1989 estuvo en el ojo del huracán en el llamado caso de “los cinco de Central Park”, cuando denunció a unos adolescentes —un hispano y cuatro afroamericanos— de violación.

En el 2002 se supo que no eran culpables, pero estuvieron presos ya que Trump pagó anuncios durante años pidiendo la pena de muerte para estas personas y manteniendo el proceso.

O sea, que en el mejor de los casos este tipo regresará a los migrantes o igual mejor los mete a la cárcel.

En lo familiar el buen Trump se ha casado tres veces. Su primera esposa, Ivana, pasó 15 años con él, tuvo a sus tres hijos mayores (Donald, Eric e Ivanka). Se separó en 1992, después de un affair con la actriz Marla Maples, con la que también contrajo matrimonio después de que nació Tiffany.

La pareja rompió a los siete años de relación y fue cuando se unió Con Melania, la futura primera dama, quien es 24 años más joven y de origen eslovena, ambos son padres de Barron,  el chico de 10 años que la noche de la victoria electoral miraba al público muy serio.

Por si les interesa Trump ha sido acusado muchas veces de abusos y él mismo presume que tiene el poder de manosear a las artistas que quiere, ¿quién será la Mónica de este gobierno?

Al hablar sobre los electores, el futuro presidente reconoce que le “encanta la gente poco formada”, porque “si la promesa de Obama fue yo soy tú, la promesa de Trump es que tú eres él”.

Hasta aquí alcanzaron 4 reales… Para mandar fotos o solicitar tu imagen erótica queda celebre correo: medinaarturo@gmail.com

Si la cosa es más seria, más de me urge que me cuenten las pecas de la espalda, por favor, pongan algo en el blog https://callemelancoliatgo.wordpress.com/

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Hasta la próxima.