Los ombligos del mundo

“…De niño pensaba que el cielo
bajito esperaba por mí
y fue despidiéndose siempre más lejos
que un día pensé en desistir…”

Alejandro Filio

Los mexicanos… ¿? Más bien, los habitantes del Valle de México, somos unos convencidos de que vivimos en el obligo del mundo, por lo tanto, todo lo que vale la pena, lo que es digno deser narrado, contado y, por supuesto, colocado en los libros de textos en la materia de historia tiene que ocurrir necesariamente en esta “cazuela” llena de cerros que llamamos hogar.

Una vez que “algo” empieza aquí o que llegan para acá, ya sean pensamientos, movimientos, ritmos, caudillos o artistas, pueden ir a otro punto del país, pueden crecer como movimiento o personas, pero seamos sinceros (dios sabe que nunca nos hemos mentido) lo estrictamente real es que lo que sea, tiene que pedir anuencia, bendición, critica o por lo menos, visto bueno de esta ciudad.

Y este fin y principio de semana, porque a ver, seamos claros: para este columnista, la semana termina el domingo y empieza el lunes. Me choca el caos que provocan los calendarios que tienen a bien empezar la semana en domingo…. Pues no, ese día (el domingo) el Altísimo vio su obra terminada y dijo “es buena” por lo que descansó… O sea, cómo va iniciar la semana el día de su descanso, ni que el Eterno fuera albañil. Recuerden soy ateo.

img_2344.jpg
Y en otras cosas… Qué gusto da cuando fiel lectora regala una sonrisa como ésta, pese a todo, a la 4t, a la existencia de chairos y fifís, siempre es agradable ver un rostro así.

Entonces, vamos “por partes” como diría Jack, ese que trabajaba de destripador; el sábado la ciudad se vistió de colores y celebró la edición número 41 de la Marcha del Orgullo Gay, que ahora con la inclusión a todo lo que da, la marcha fue del movimiento LGBTTTI, que quiere decir: Lésbico, gay, bisexual, transexual, transgénero, travesti e intersexual; uf, de verdad más inclusiones y se nos acaban las letras del abecedario.

Algunas personas –muy pocas- en redes sociales y en la calle expresaron el clásico, “ok, que se manifiesten, ¿pero lo tienen que hacer así, medios encuerados, vestidos ellos de mujeres y ellas de hombres o con ropa llamativa?

Pues viera, ¿qué le digo? La neta es que sí, en mucho o en todo, porque ellos, los que marcharon entre risa, música y baile, son tan ciudadanos como aquellos que van en peregrinación a la Basílica y a los que yo cuestiono: ¿tienen que ir en bicicleta todos juntos afectando el tráfico o vestidos de Juan Diego?

La inclusión es el respeto de todos y de todas, sin importar fe, forma de vivir y por ende de pecar; entonces, si los creyentes pueden expresar su fe y su estilo de vida, con sombreros negros, cantando o en peregrinaciones, la comunidad LGBTTTI lo puede hacer como quiere, porque la calle es de todos.

Pero eso no fue todo, el domingo, todavía con globos y arcoíris sobre Reforma, muchos, de verdad muchos, salieron a las calles y al más puro estilo del Presidente López (no se enojen, ese es su apellido) votaron a mano alzada y decidieron que no quieren al presidente.

Y quién los puede culpar, la verdad es que el mandatario tiene cualquier cantidad de frentes abiertos y la sensación para los que no “comulgamos” con él, es que poco a poco se van a complicar las cosas, al grado de que un día tendrá que decir… “Ups, esto ya tronó, pero la culpa es de la mafia del poder”.

Después, el lunes fue el AMLO-Festival, para celebrar su triunfo en las urnas; la verdad es que periodísticamente tenía el interés de escuchar, pero sobre todo analizar “esos otros datos” que prometió y que creo no se dieron.

La verdad es que cuando López dijo “nuestro movimiento”  todos valió queso (o sea para que me entienda, valió queso pero de puerco, del más barato) por una sencilla razón, yo escuchaba su evento, en función de que se trataba del Presidente de todos los mexicanos.

Pero resultó que fue un vulgar acto de campaña, una fiesta –pagada por mis impuestos y los suyos- para su movimiento, para los de Morena, para los que aún creen en él.

Ante eso, todo lo que pudiera decir, informar o señalar, pierde sentido, porque habló el candidato, el caudillo, el hombre que calló a la chachalaca y mando al diablo a las instituciones.

Desde el primero de diciembre del año pasado los mexicanos solo hemos escuchado al luchador social, todavía no conocemos las acciones, pensamientos e ideario del Presidente, eso pone en riesgo al país.

Si los mexicanos tenemos que elegir entre el caudillo y el país, sin duda la segunda opción gana, porque la primera tiene fecha de inicio y de final.

Ojalá (que quiere decir, Alá quiera) el presidente descubra que todos los que este fin e inicio de semana marcharon son importantes, porque son mexicanos, podrán estar o no de acuerdo con ellos, pero López Obrador trabaja para todos –o así debería de ser- no solo para su movimiento, esa es la diferencia entre la limitada visión del caudillo y la seguridad que da un estadista.

Ok… Dicho lo anterior, basta aclarar que hasta aquí alcanzaron 10 grandes y amplios reales… Señoritas, si necesita de unos tequilas para estar frente al lente de mi cámara puede comunicarse a célebre correo: medinaarturo@gmail.com

Si la cosa es más seria, más de “me urge que me cuenten las pecas de la espalda” con una copita de barro negro de mezcal, ponga algo en el blog https://callemelancoliatgo.wordpress.com/

Como todo columnista serio y de primer mundo (sí, ajá) estamos en http://www.facebook.com/kolia25

También nos pueden mandar insultos y peladeces a @25kolia

Hasta la próxima. Ojalá.