La última del año

“Llevabas en el puño aquel,
dinero de la tristeza,
dinero de aguardiente,
del sol de Cuba de la cerveza…”
Silvio Rodríguez

La última columna del año… En www.loseditores.com.mx el alto mando tuvo la ocurrencia (bendita sea) de que llegamos este viernes y no nos volvemos a ver hasta el próximo año.

Es decir, tiempo de descansar… De estirar las piernas, de dedicarnos al bendito encanto de portarnos mal y dejar que el tiempo pase y pase sin hacer otra cosa que adorar a los dioses de la flojera, el vino y la lujuria.

La duda es ¿qué voy hacer con tanto, pero tanto tiempo libre…? Pues obvio, tomar cerveza como cosaco, disfrutar de mucha sidra asturiana, por supuesto “echar pata” porque si esta época es de buenos deseos, pues el mío es de sudor, desnudez, quejidos y nalgadas, claro, de acá para allá, pero sobre todo de allá para acá.

Hay ocasiones en que uno debe hacer un alto en el camino, porque muchas veces entre que te indignas por el cinismo de los políticos, te preocupas por los alarmantes indicadores económicos que se dan a conocer y que los gobiernos –de los tres niveles- tratan de minimizar y te la pasas mirando escotes –pa´ vivir muchos años- ya ven que los científicos dicen que es saludable, la verdad es que en ocasiones las cosas importantes de la vida pasan a segundo término.

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Y de las cosas bellas que se encuentran en los tendidos en la Plaza México, otro motivo para dar gracias.

Por ello y entiendo que si los musulmanes tienen el Ramadán, los judíos Janucá y los católicos Navidad, yo como ateo solo tengo este espacio para reflexionar y dar gracias:

Así que sin más, gracias a:

Elizabeth, compañera, amiga y cómplice.

Berenice, la mejor hija que un viejo reportero puede tener; debes saber que muero de ganas por mirar a la diseñadora y fotógrafa que serás

Daniela por crecer y crecer

A Soledad, Antonia, Magdalena; Socorro, Jorge Pliego, Oliva y Checo… Sus ausencias nunca serán más grandes que sus recuerdos

También muchas gracias a:

A las que continúan con el tabaco y el café

A Andrea… Por todo, por las fotos, por el cariño

A Soco por el pollo, la plática y el cariño

A las que luchan y su lucha inspira

A los nuevos amigos…

A la familia Carrillo, (Lily, Señor y Mamá) por la plática y los buenos momentos

A los viejos (amigos), a los que todavía no llegan, a los que se van pero se quedan, a los que se quedan y luego se van

Por el desayuno con el Maestro Soria y Arturo García

A los que pese a la pesadilla que vivimos sueñan con un México mejor
Y más democrático

Y más transparente

Y más justo

Y menos violento

A las princesas de la boca de fresa

A las anoréxicas que se saben hermosas

A las mujeres que planean… Que buscan crear

A Liz… Por la preocupación y la bondad de su ser

A las mujeres que sueñan desnudas en cárceles de oro

A los que se declaran ajenos a cualquier “istmo”

A los que ayudan… Sólo por ser solidarios

A los que “avientan placa” con cualquier motivo

A los que hacen fotografía

Al buen Ángel, a pesar de las diferencias somos carnales

A los que este año van hacer pequeños grandes cambios

A los que inician ciclos

A los que son diferentes

A los Aguiluchos de ayer y abueluchos de hoy

A los que no contaminan

A los que son sustentables

A los que son incluyentes

A los que entienden que el amor nada tiene que ver con la preferencia sexual

A los que este año unieron sus vidas

A los Pumas por esa postemporada ante Lobos de la UAC, Águilas UACH y Tigres de la UANL

A las mujeres de piernas largas y falda corta

A las de vestido negro

A las que gustan de los escotes amplios

A las bondadosamente se dejan tomar fotos

A las que dicen “besos aunque sean de judas”

A las que perdonan la tristeza

A las flaquitas… A todas por igual, lo mismo si están en Toluca o Morelia

A las amigas (Y la lista es larga… Como la Cuaresma)

A las que están atentas de este reportero en Chihuahua, Durango, Veracruz o Chiapas

A las mujeres berrinchudas

A las que son maestras, periodistas y amigas

A los que empiezan ciclos

A las que se preguntan ¿dónde estoy? En ocasiones ni yo mismo sé

A esa teotihuacana que a ciencia cierta no sé qué hace en tierras tarahumaras

A los que aún sueñan con un campeonato de los Pumas Acatlán

A los que gritan con pasión “Huelum… Gloria a la cachi-cachi porra”

A las mágicas Hadas, esas que desde tierras de Macondo cuidan a los duendes aztecas

A los que saben que ser americanista no es una afición… Sino un estilo de vida

A los que en el 2016 guardaron un recuerdo para el “Rey”, otro más para Lennon, Morrison, Janis y el buen Rockdrigo y por supuesto, José Alfredo Jiménez y Javier Solís
A los que se fueron

A Guadalupe Medina, único lazo de lo que fue

A los que aún cantan canciones de Serrat con la misma pasión que hace 40 años

A los que aun sueñan con palabras de “amor sencillas y tiernas”

A los que oran en una iglesia, En una Sinagoga… En una mezquita

A los sordos

A los que aman sin esperar nada a cambio

A los viejos

A los que este año descubrieron la pasión de un beso

A mi Padre, se le extraña pero sobre todo hace falta

A los que pueden añorar una caricia

A las que quieren escribir con la tinta de la pasión sobre el papiro de la piel

A las que este 2016 tuvieron el tiempo para cerrar heridas

A las que perdonan

A los que no olvidan que la vida comienza a los pies de una cama con una mujer desnuda

A los bomberos

A los policías

A los doctores

A los poetas

A los que escriben

A los que a cualquier hora del día llegan a una redacción, a una cabina de radio

A los payasos que son toda seriedad

A las que este año fueron madres

A las que se hacen la patria en cualquier estado de la república

A esa morena que se sabe la “Reina del Puerto”

A la Maja desnuda… Esa que cobra 15 en la cama

A la Maja Vestida…  Esa que no se deja besar

A los que aún hoy se dan el tiempo para cautivarse con un libro, llorar con una película o emocionarse con una proeza humana

A los que les gusta andar, pero como dice la canción, nunca siguen el camino

A los que les gustan las canciones en francés, las golondrinas y las malas mujeres… (Esas son las mejores)

A los que saben que los besos gratis que dan las chicas malas, son más caros cuando los regalan y saben a fracaso

Feliz año a todos y todas ellas, que juntos permiten que este reportero chilango camine por las calles del distrito federal, añorando el Jardín de San Marcos, las veredas de la Tepehua y el mar de Veracruz…

Hasta la próxima