La transformación: de la pachanga a la pachinga

 

“…Si pudiera sembrar,
los campos que arrasé…
Si pudiera devolver
La paz que quité
No dudaría
No dudaría en volver a reír…”

Rosario

¡¡¡Show time!!! Es tiempo de regresar a esta Calle Melancolía, después de sobrevivir al ponche, la ensalada de manzana, pero sobre todo, a la birria estilo Aguascalientes y a las delicias gastronómicas de ese municipio que en el nombre lleva la fama “San Pancho de las Carnitas”, y especialmente de recibir el cariño de esa gente que hace de “la tierra de la gente buena” su hogar.

Dicho lo anterior, es menester entrar en materia, sacudir la pluma, dejar que la tinta corra, tratar de escribir algo coherente entre la indigestión que me cargo y el cansancio que el cuerpo de este viejo reportero siente después de las fiestas de fin de año… De verdad, para el próximo diciembre practicaré más la moderación y menos el “un poquito más”.

Como cada año la pregunta se encuentra en el aire ¿Cómo pinta el año? Quien me conoce sabe que suelo decir que la situación está “seria y complicada”, sin embargo, de verdad, este 2019 se ve más complicado y más seria la cosa.

A tal grado la situación para el 2019, que la veo “más negra que un eclipse de luna en la más negra de todas las Áfricas”, donde por cierto se encuentra el último de los dodos, que para analizar como “pinta” el año más que hacer un análisis “serio y profundo” creo que sería mejor consultar al Brujo Mayor o a las profecías mayas, aztecas o ya de perdis totonacas.

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Fiel lectora nos muestra lo complicado que pinta el año, si para una selfie se puso así, imagínense para algo más creativo.

A ver, fiel lector o bella dama de falda corta y escote amplio, se preguntarán de donde sale el pesimismo. Explico, un buen análisis depende de la recopilación de la mayor cantidad de información, la cual debe ser desmenuzada para a partir de ese proceso extraer las variables que probablemente se podrían presentar.

El problema es que 2019 se pinta como un año en que lo “más seguro, es que quién sabe” y la incertidumbre es ese pequeño factor que “pega” meco, seco y mortífero a la cartera de todos nosotros y si partimos que el gobierno de López dice que quiere que seamos felices, pues sin pesitos no se puede.

México vive este año una situación de pausa, de espera a ver como se ponen las cosas; a un mes del nuevo gobierno no hay señales claras que permitan la correcta toma de decisiones.

Todavía no se sabe nada, el presupuesto salió y sin embargo, no es seguridad de que lo proyectado se realizará.

Ante ello la mayoría de la “gente de dinero”, esa que da trabajo, tomó la decisión de esperar, eso puede que no suene tan mal, pero se debe entender que esperar significa detener inversiones, las cuales se reflejan en la compra de insumos, (maquinaria), materia prima pero sobre todo es en el mejor de los casos la no creación de nuevos empleos pero en el peor escenario, es el cierre de puestos laborales.

Ahora bien que no los confundan, estas personas, las del dinero, hacen esto no porque sean malas personas, simplemente su trabajo es poner sus recursos en los sitios que les garantice ganancias a mayor ganancias, más insumos, más empleos y mejor nivel de vida.

Laausteridad del gobierno se plantea como el hecho de que todos deben ganar menos que el presidente para ser felices, cuando lo ideal sería que todos ganaran más de 100 mil pesos.

Pero en fin, lo cierto es que 2019 pinta mal, con un crecimiento programado que de lograrse sería diminuto pero de no concretarse, púes ahí les encargo que la situación estaría de mal y de malas.

Para colmo el “presidente zanahoria” de Estados Unidos, tiene a través de su twitter la fuerza para poner en aprietos la paridad peso-dólar, el mercado bursátil e incluso la inversión extranjera de nuestro país.

A ese pequeño detalle súmele que en el Congreso Mexicano hay ocurrentes legisladores que con una de su finas declaraciones “pueden tumbar” la bolsa, la posibilidad siempre latente de un desastre natural afecte a la economía o simplemente basta ver cuánto tiempo pasará antes del primer escándalo, del primer ex funcionario en fuga que deje a una entidad en banca rota.

Lo ideal para los siguientes 12 meses es mantenerse al día en cuanto a pagos de deudas con intereses, evitar los gastos excesivos, las inversiones riesgosas y cuidar el trabajo.

Por supuesto, si tiene que hacer compras de lo que sea, busque al pequeño y mediano comercio, el cual es más vulnerable en estos momentos.

Pero sobre todo, este año pinta para rogar a toda la corte celestial que Trump no ponga impuesto a las remesas, que no cierre la frontera y que al sur del Río Bravo las reservas del Banco de México no se usen para materializar los sueños de la trasformación de cuarta y que los helicópteros dejen de caerse.

Para ser sinceros -dios sabe que nunca nos hemos mentido-, no veo ningún elemento positivo que me permita decir que a lo mejor este 2019 será bueno en materia de pesitos.

Dicho lo anterior solo basta aclarar que hasta aquí alcanzaron 4 reales… Para mandar fotos o pedir que vaya hasta donde te encuentres para tomarte una imagen erótica queda célebre correo: medinaarturo@gmail.com

Si la cosa es más seria, más de “me urge que me cuenten las pecas de la espalda”, ponga algo en el blog https://callemelancoliatgo.wordpress.com/

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Hasta la próxima, que todo parece indicar, será el miércoles.